martes, 28 de diciembre de 2010

¿SALES A JUGAR?

Cada etapa de la vida es única e...”irrepetible”, pero la etapa de la “infancia” es muy determinante para la vida de cualquiera. Para lo bueno y para lo malo. Salvando lo malo, eran aquellos maravillosos años en los que no nos complicábamos la vida, y disfrutábamos de cada instante; aquellos años en lo que todo, por enrevesado que fuera, lo convertíamos en un juego. Ahora, ya de "adultos", por el contrario, nos angustiamos con cualquier cosa, y todo tiene que tener un “porque” o un “porque no”. Este pasado domingo, como muchos otros, quedé a correr un rato con algunos amigos, y seguí recapacitando sobre un tema que se fraguó en mi cabeza unos días antes, cuando como otras veces recibí una llamada para preguntarme, -¿saldrás a correr mañana?. Esta pregunta me hizo recordar aquellas ocasiones cuando de pequeños, llamábamos a casa de nuestros amigos para indicarles: - ¿Está Fulanito?... - ¿Padre o hijo?... - Hijo... - Ahora se pone.... - Siiii... - Fulanito, ¿sales a jugar?... Siendo niño todo parecía tan colosal... No salíamos solo a jugar a la calle, salíamos de expedición. Cuando necesitábamos ver la inmensidad desde lo alto, trepábamos a un enorme árbol. Ahora, somos adultos, si, pero quizás esos juegos o acciones infantiles de corre corre que te pillo, o esa bicicleta que en nuestra imaginación era un caballo o una moto, esas exploraciones de casas abandonadas o recónditos bosques, o esas escaladas de formidables árboles, han prosperado junto con nosotros en el perfil adulto de hacer footing, nadar, escaladas, o ir en bici... sin mas. Cuando niños, nuestras fantasías hacían acrobacias en torno a los personajes que participaban de nuestra imaginación. Ahora de adultos no solo los emulamos, somos nosotros mismos, corriendo mas lejos, escalando mas alto, o llevando aquellas fantasías a un entorno real. Somos adultos, si, pero quizás solo en el perfil, porque puede que en el fondo seamos aún esos niños deseosos de salir a jugar con nuestros amigos a la calle en forma de quedar a correr, salir al campo en apariencia de excursión, escalada o expedición, o a jugar al río en la silueta de descender un barranco. En definitiva, la vida está llena de magia para la persona que se deja arropar por ella. Asociamos la niñez con inocencia, naturalidad y alegría, y pensamos que al hacernos adultos, esos valores se deben sustituir por otros como la sensatez, formalidad o madurez...¿No pueden convivir juntos?... Yo pienso que si. Hacerse adulto no implica tener que olvidar al niño que todos llevamos dentro. No dejemos morir ese niño. No pretendo ser utópico con este post. La infancia es una etapa de felicidad, en la que por general, no se tiene conciencia de la existencia de problemas, ya que otros nuestros padres, maestros, etc. los solucionan por nosotros. Sin embargo después, crecemos, y se produce un cambio de mentalidad tomando conciencia de las responsabilidades. Entonces, cada persona empieza a orientar su vida en una determinada dirección y madura equivocándose una y otra vez, esa es la realidad. Pero con este post, pretendo ser realista al afirmar que el deporte “en general”, es una forma de mantenernos en contacto directo, en roce continuo con esa etapa de felicidad y juego, y pretendo decir... ¿sales a jugar?

lunes, 20 de diciembre de 2010

¡FELIZ NAVIDAD Y 2011!

Fiel a mi costumbre desde hace ya unos once años, concibo, dibujo y envío a mis familiares y queridos amigos cada año mi postal Navideña personal.
Hoy cuelgo aquí la de este año para desearos a todos una muy feliz Navidad, y que el próximo año 2011, que a buen seguro estará lleno de ilusiones, grandes y pequeños objetivos, se cumplan la mayor parte de ellos, y los que no se cumplan que por lo menos sirvan para “progresar” y concebir nuevos sueños . Por mi parte, que decir en este año que termina. Tan solo por el hecho de haber sido padre, será uno de los años mas importantes de mi vida y jamás lo olvidaré. Sucedieron cosas buenas y muy buenas, otras menos, las menos, pero de eso se trata la vida ¿no? Vivir año a año. Con los años, uno se ejercita en la leve diferencia entre apoyarse o someterse, y aprende que la sinceridad no significa debilidad; con los años uno empieza a aprender sin el temor a equivocarse, y a equivocarse sin miedo de aprender de esos errores... Los compromisos son necesidades ,y los disgustos y penas no son señales. Aprendes a admitir tus derrotas, y te das verdadera cuenta de que en realidad lo mejor no es el futuro, sino el momento que vives justo en ese instante.
Ama verdaderamente. Ríe incontrolablemente, y nunca te arrepientas de nada que te haya hecho sonreír. Que nada te sufra, ni en el cuerpo ni en el alma; que haya sueños y estos se hagan realidad, y que lo real sea superior a lo soñado.
Que tengáis cientos de momentos felices, y os sentáis importantes. Que disfrutéis de cada instante. Que volvamos a vernos. """"Feliz Navidad a todos y un muy feliz 2011""""

miércoles, 15 de diciembre de 2010

PARÁLISIS INVISIBLE (Para Ana)

No hace mucho, escribí un honesto post dedicado a Diego Ballesteros. Diego, sufrió un grave accidente en el transcurso de la pasada Race Across America al ser arrollado por un coche que le causó múltiples traumatismos y una lesión medular que lo ha dejado postrado en una silla de ruedas. Desde aquel fatídico día de junio que a todos nos impactó por identificación, amistad, proximidad, o humanidad, han sido muchos los espontáneos apoyos y gestos de cariño hacia él, deseándole lo mejor y una pronta y efectiva rehabilitación. Pero, también desde aquel día, y en el transcurso de todos estos meses, aparte de en él, yo no he parado de pensar en Ana, su pareja, a la que tanta estima le tengo. Mi conciencia no callaba para escribir este post dedicado también a ella: Como ya redacté en aquella ocasión, la vida nos procura situaciones sobre las que no tenemos el menor control, y en estos casos como el de Diego, esta situación no solo aqueja al directamente afectado, que está claro que se lleva la peor parte, sino también a sus seres queridos y que le quieren: padres, hermanos, cercanos amigos, o “la pareja”. Cuando aquel coche hirió gravemente a Diego, concibo que también hirió gravemente a Ana. Su vida desde aquel día tampoco ha vuelto a ser la misma. Ella es el mejor ejemplo y mas cercano que Diego puede tener, porque Ana ha tenido el coraje de actuar en lugar de reaccionar. Hoy, mientras (como siempre) corría y pensaba, divagué que Diego quedo tangiblemente postrado en una silla; pero imaginándome, (ya que solo puedo eso, imaginar), en su lugar, pienso que las peores parálisis debieron ser esas que no vemos, mas allá de la meramente física. Seguro que sufrió otras dolorosas inmovilizaciones: Como poco, puedo figurarme que una existencial, otra emocional y quizás hasta otra espiritual. Pues bien, estas tres invisibles parálisis que yo me figuro, seguro que también las sufrió Ana cuando aquel funesto coche atropelló sus vidas, y desde entonces, junto a Diego, ha luchado, o está luchando aún, para vencer también sus magulladuras. Ana, o los seres cercanos y queridos también necesitan, rehabilitación, apoyo y comprensión por parte de todos. Dar y dar apoyo. Esa es la palabra mágica en cualquier injusta situación. A Diego, si, pero también a Ana, a su familia. Porque el apoyo es el refuerzo que necesitamos cualquiera para llegar a un determinado fin. El fin que sea. Detrás de un gran hombre, siempre se dice que hay una gran mujer; en este caso doy fe de ello. Cuanto mas lejana ves la seguridad de tus sueños......es cuando mas fuerza debes tener para conseguirlos, porque desde el momento en que empezamos a levantarnos la parálisis empieza a sucumbir. ¡Ánimo Ana!
(Para Ana y todos aquellos familiares que cuidan y se recuperan junto a sus seres queridos)

lunes, 13 de diciembre de 2010

Media maratón de SALOU

Cuando redacto una experiencia casi siempre es con la sana intención de transmitir mi satisfacción, compartirla o destacar algo que me haya complacido: Este domingo, por segundo año consecutivo, corrí la media maratón de Salou.
Decidimos, con la excusa, acercarnos a pasar un buen fin de semana en familia; la mía (Rosana y Nayra, en su primera salida con algo menos de dos mesecitos), junto a la familia del Ornithorhynchus anatinus Paco Jordán; su mujer Eugenia y su prole de pequeños mamíferos semi acuaticos, Paco y Laura. Una vez allí, ya el día de la carrera, nos juntamos para una foto de colonizadores Barbastrenses con Pedro Cabrero, Miguel Moreno y Miki; también andaba por allí Roberto Cabrero, pero yo por lo menos no coincidí con él, y la alegria de saludar a Monrrasín y Cipri. Después, como el pasado año, reencuentro con mi buen amigo Marcel, Marcel Batlle, que se acerco a correr… bueno, a ejercerme de nuevo de experimentada y nada silenciosa liebre, y custodiarme durante la carrera, con el pretexto de vernos e iniciar a su hermano Adriá con la carrera de cinco kilómetros. Qué alegría como siempre, reencontrarme con él y esta vez conocer a su encantadora familia; su padre y sus dos hermanos. Marcel, me presenta en la salida a su amigo Xavier Llobet (Triatleta olímpico y una muy agradable compañía), que porta el globo de 1h 25m y es con quien pretendemos ir. También, y para mi satisfacción se nos une en el paquete Miguel Moreno.A las diez, pistoletazo y un vistoso pelotón de más de novecientas personas, de los cuales algo más de seiscientos corríamos la media, y el resto una carrera de cinco kilómetros, comienza a moverse, y empezamos a compartir la satisfacción de correr y a la vez disfrutar. En los primeros kilómetros, y pese a un eventual virus medio latente que he notado esta última semana, me siento bien, excepto por una aparatosa caída sobre el kilómetros dos, en la que alguien por detrás involuntariamente me golpea el pie, haciendo que me trastabille y termine aterrizando estrepitosamente en el asfalto. Para mi satisfacción, casi sorpresa, aunque dolorido (sobre todo en la cadera), los daños han sido mínimos y parece que puedo continuar. Encuentro ritmo y marcho muy cómodo, aunque no tanto como Marcel y Xavier que diestros y muy confortables van como quien sale a rodar una mañana cualquiera ¡Qué sobrados van! Comentamos con Miguel una y otra vez… Para mí no es tanta sorpresa, pero Miguel se fascina con su tranquila conversación a ritmo menos de 4 minutos. Me encuentro de momento desahogado a este ritmo, pero está claro que no tan cómodo como ellos. No había puesto demasiada adrenalina en esta carrera, y tan solo era otro improvisado desafío que no tenía nada que ver con marcar tiempos o competir. No termino de fiarme, aunque si me sigo encontrando tan cómodo, le comento a Marcel que sobre el kilómetro once, quiero intentar tirar un poco hacia adelante. Así lo hacemos con Marcel y animamos a acompañarnos a Miguel que no se lo piensa y se viene hacia adelante. Poca gente a los costados del recorrido de los tramos menos urbanos , pero cuando vas a gusto con la compañía, y tus fuerzas van bien, te da igual.En los puestos de hidratación, Marcel, como un escudero fiel, coge las botellas llevándolas en la mano y ofreciéndonos cada poco. Que lujo. Como rechazarla. A partir del kilómetro quince, que tarda muy poco en llegar distraído por la sociedad con mi fiel escudero de lujo, y Miguel que cada vez marcha mas eufórico por encontrar buenas sensaciones, noto que Marcel incrementa el ritmo, y cada vez que lo hace yo me descuelgo. Este es mi ritmo, y por mi habitual forma de entreno (con muchos kilómetros, pero sin series), sé que no puedo subirlo mucho mas, y tampoco me importa. Sé que a ese ritmo puedo aguantar horas, pero no subirlo, así que aunque apuro un puntillo, voy reservando como hago siempre. -“Técnica come cocos”, me va indicando Marcel, - Vamos a por aquel de rojo.. Yo le respondo, -“Pero si no me ha hecho nada”… Kilómetro dieciséis, una suerte de ligerísimas subidas y bajadas de doble vía.Al bordear una rotonda diviso de nuevo el mar. Lo recuerdo perfectamente del pasado año. Un largo y precioso paseo marítimo, y tras él, el repecho para el que ya iba mentalmente preparado, del kilómetro dieciocho, que casi sin darme cuenta, pasamos y estamos en el kilómetro diecinueve. Hemos animado a Miguel para que tire adelante. Se encuentra eufórico, se nota bien, va a hacer su mejor marca y lo más importante, disfrutando. Lo llevamos a la vista, pero está dispuesto a intentarlo. Ultimo kilómetro por el paseo marítimo donde ya están animándonos la familia y eso es siempre un plus de fuerza final, y Marcel no para de subirme el ritmo y gritar, -Vamos, vamos… será pesao…jajaja. Cruzamos la línea de meta levantando nuestros brazos hilvanados por las manos como el pasado año. ¡Qué final de nuevo más feliz! Ha merecido la pena.
Después de algunas horas, mientras escribo estas líneas, aún escucho la voz de Marcel animándome durante toda la carrera.
Gracias Marcel y su padre que nos iba custodiando con su bicicleta Brompton con la que participaron y ganaron el campeonato del mundo por equipos Marcel y sus compañeros; a Xavier triatleta globero, Miguel por disfrutar junto a nosotros, y sobre todo, gracias a mi familia y a Paco y la suya por haber compartido…malas pizzas, pero un gran fin de semana. "El hombre que no se contenta con poco, no se contenta con nada, y para lograr todo el valor de una alegría, has de tener con quien compartirla".
Repetiremos.

jueves, 9 de diciembre de 2010

PRESENTACIÓN

El compañerismo se busca, la amistad se encuentra, y el afecto imprevisto, por lo menos a mí, siempre me sorprende. Quizás no pueda someter el futuro, pero si puedo modelar mis sueños.Un año más gozo, palpitación y sobre todo mucho agradecimiento. Esto se mezcló dentro de mi ayer durante la presentación del documental "Báltico Extremo", con el que intentábamos mostrar nuestra experiencia, esperanzas, ilusiones, deseos, anhelos y también miedos durante esta travesía sobre el mar helado del Baltico. Compañeros, amigos, familia, confidentes, cómplices, y almas gemelas; Ayer noche, y un año más durante las jornadas montañeras, culminó lo que hace casi un año comenzó. Todo quedó rubricado con largos abrazos, emociones y muchas sonrisas.Exponer un nuevo proyecto, una nueva presentación y en casa; etéreos nervios: ¿Vendrá mucha gente? ¿Les gustará? ¿Será suficientemente buena? ¿Trasmitirá lo que deseo trasmitir? Nervios anexos a cualquier presentación (por mucha confianza que tengas en el producto, que en este caso ha realizado Iván Talavera y Rafa Ariño, con el doblaje una vez mas de mis amigos de Sound Garden). Se repite el protocolo, pero esta vez, entre tantos y tantos amigos una gran sorpresa: Diego Ballesteros ha querido venir a ver la proyección y estar aquí junto a nosotros en su primera salida publica tras su accidente. El coraje es una disposición a sentir temor, pero confianza en situaciones desafiantes. Gracias Diego por tu coraje. Llega la hora. La sala está llena. Comienza: Unas palabras iniciales (lo que sigue sin gustarme mucho, pero parece que la experiencia se nota y llevo mejor). De modo que un año más, tragas saliva lo más fuerte que puedes, intentas recular los testículos a su sitio, y presentas la proyección ante la expectante mirada de tanta gente querida. Rotura del hielo (nunca mejor dicho) por parte de José Masgrau (presidente de mi club), unas palabras de Antonio Cosculluela, alcalde de Barbastro y presidente de la DPH, (Gracias también Antonio por asistir), después me toca a mí, algo más breve, haciendo un pase de pecho para darle la palabra por último a Santi Santamaria como representante del equipo de apoyo, y tras ello, la entrega de unos cuadros como agradecimiento por el respaldo al presidente de la DPH, y a mi club, Montañeros de Aragón. Se apaga la luz, no sin antes agradecer semejante asistencia, y el ambiente no tarda mucho en relajarse y sumergirse en las imágenes y los sonidos que ha montado Iván.A medida que discurre la película la autoestima va subiendo en un aspecto, se terminó el palabreo, y ahora solo tiene que gustarles eso… la película. Es muy complicado explicar la sensación de presentar una proyección; no es solo orgullo o vanidad, ni es solo ilusión, es algo mucho más íntimo que no se explicar con palabras. Cuando observas, escuchas más bien a la gente, tus amigos, tu familia, si responde como pretendías, te sientes por un momento “entendido”, y muy satisfecho de compartir en cierta manera todas esas experiencias que ya les has narrado "de palabra", o en mi caso por escrito, y ahora pueden ver en imágenes. El estado que alcanzas, como ya he explicado alguna vez, no se puede describir de otra forma que, como pura y simple realización, “sentirte realizado”. No soy para nada objetivo, y desde que soy padre menos, pero pienso que la proyección funcionó bien; el público pasó un buen rato y seguían ahí al finalizar, sin moverse. Al encender las luces de nuevo, me intimidaron todas las miradas y aplausos. Después, junto con Arcadi, (Kike por trabajo no pudo asistir), respondimos a distendidas preguntas, curiosidades y agradecimos las felicitaciones por el trabajo, el cariño sincero, y muchos los comentarios positivos, que fueron una constante. A la postre, creo que gustó… Muchísimas gracias a todos los que asististeis, a los muchos que pensabais hacerlo y por diferentes motivos sé que os fue imposible, a los amigos y sobre todo de nuevo a Diego por asistir. Pondría muchísimos nombres de cercanos y queridos amigos, que sé que os dais por agradecidos como siempre, pero nombraré también a un gran Ultra fondista y gran ejemplo de filosofía de vida, Jaume Teres, que quiso estar aquí; gracias Jaume. Lolo, José Mª, Miguel, Raúl, Joaquin, Jesús, Bego, Yolanda, Fernando, Pedro, Pau, Dani, Toñin, María, Pili, Merche, Paco, Pepa, Juan Mari, Krisenka o mi querida família (Nayra)...¡Ufff! ¡tantos!... Han sido unos días de grandes visitas sorpresa: Hace tres días, se presentaron en casa la familia Aubeso a los que tanto estimamos, y hoy por sorpresa Diego y Jaume
Repito: El compañerismo se busca, la amistad se encuentra, pero el afecto imprevisto, por lo menos a mí, siempre me sorprende.

- RADIO HUESCA

- DIARIO ALTOARAGON

lunes, 6 de diciembre de 2010

COMUNICAR DESDE EL ALMA

Este próximo jueves a las 20 horas en el palacio de congresos de Barbastro, tengo el honor de clausurar las jornadas montañeras 2010 con la película que cuenta nuestra experiencia sobre el primer cruce a píe del mar Báltico que realicé junto a Arcadi y Kike el pasado mes de Marzo. Por definición la motivación es ese impulso que te mueve para realizar determinadas acciones y persistir en ellas hasta culminarlas.
A través de ella podemos crear una pasión. Tu pasión. Cuando estudiaba EGB, tendría yo de ocho a diez años, un determinado día, unos montañeros de Huesca nos proyectaron un audiovisual de una escalada en los Andes. Me parecieron gente de otro planeta. Héroes. Transmitir es trasladar, transferir, ¿dejar algún tipo de herencia?. En mi la dejaron. Para mí, fue como si aquel día me hubiera mordido un perro rabioso y me hubiera contagiado. Aquellas imágenes de montañas y países lejanos me atraparon, me grabaron y me enamoré de aquello, sin imaginar que algún día seria yo esa persona que contaría sus aventuras intentando compartir sus vivencias respecto a esa su pasión. Este año, es mi séptima participación en estas jornadas de mi club Montañeros de Aragón Barbastro.
La primera fue el año 95 tras la expedición al Aconcagua por Polacos. Que nervios en aquel debut, en ese escenario en el que años antes, asistiendo a las andanzas de admirados montañeros, habías fantaseado imaginándote a ti mismo mostrando tus aventuras.
Al principio, me sentí como un héroe bravucón y matachín, pero con el tiempo, llegue a la conclusión que toda comunicación implica un exponerse, un mostrarse de verdad; desnudo de juicio y vestido de inocencia y sobre todo de humildad. Una exposición sin dudas, sin brechas, sin faltas, es “ostentación”, “jactancia”. Desde aquel momento, aquellos que me parecían héroes, al ser yo el que estaba (entre comillas) en su lugar, los transformé en personas, los desmitifiqué, e intento trasmitir eso, que todo el mundo debemos perseguir nuestras pasiones, y todos estamos capacitados para conseguirlas.
Si yo puedo, tú también puedes. Mostrarse honesto y saberse ignorante en un buen camino en el que siempre estas aprendiendo. Después el año 97 de nuevo participé con el Khan Tengri; el 99 con la primera expedición aragonesa al Manaslú; y el año 2001 con el Cho Oyu ya en solitario y Fernando Garrido como invitado especial. Posteriormente, tras un paréntesis de grandes proyectos por unas u otras circunstancias, el año 2008 reanudé mi participación con mi experiencia en la maratón des Sables, y he de desvelar que con tantos nervios como la primera vez, por la ilusión y el ansia de mostrar a mi gente cercana y querida la espectacular película que me montó Patricia y Sound Garden apoyada en el guión que yo mismo escribí sobre mi experiencia en esa carrera; Una vuelta de tuerca con un guión muy muy personal escrito desde el corazón.
Ese año fue muy especial, pues el club aprovechando la circunstancia de mi proyección, me premio con el piolet de oro, me ofrecieron hacer la presentación de otro de mis ídolos y amigo Carlos Soria que expuso días después, y mis amigos, durante mi exposición, me homenajearon con camisetas personalizadas de la Yukón Arcti, a la que pensaba ir al año siguiente. Después, consecutivamente cada año hasta hoy; 2009 Yukon Artic Ultra con otro íntimo montaje de Patricia, y ahora, este jueves, “Báltico Extremo” con un montaje espectacular de Iván Talavera, apoyado de nuevo en un guión escrito por mi. Escribo con entusiasmo un veraz, instintivo y sincero guión, e intento comunicar sentimiento y pasión exponiendo mi vivencia lo más próxima posible, para que no solo la disfrute la gente, sino que también la sientan y la comprendan.
Desde el alma y no desde los semblantes. No todos sabemos o entendemos de escalar o correr cientos de kilómetros, pero todos sabemos sentir, conmovernos y distinguir emociones o sentimientos. Si comunicas desde tus emociones quizás puedas ser entendido y lo más importante, comprendido.
Os esperamos.

jueves, 2 de diciembre de 2010

La ciencia aparece, la sabiduría permanece.

Me he comprado un pequeño escáner de diapositivas para poder ir recuperando y almacenando los cientos de fotografías que tenia guardadas desde hace años en este formato. Al revisarlas y escasearlas su visionado me sorprende con muchos recuerdos que tenia aletargados:
El día anterior habíamos aterrizado con un helicóptero algo senil ruso en las afueras de Sama Gaon listos par emprender la expedición al Manaslu (8.163 m). Sama Gaon era, y supongo que seguirá siendo, una pequeña aldea en la frontera entre Nepal y Tibet, a siete días andando de la carretera más próxima. Punto clave de paso de ganaderos con sus manadas de Yacs u ovejas, mercaderes y contrabandistas. Allí, en las afueras de la aldea, en un paisaje llano, sin árboles y ni siquiera matorrales, pero cubierto de hierba, establecimos un campamento para pasar un par de días aclimatando (estaba a algo mas de tres mil metros), y de paso negociar y contratar porteadores locales para acarrear todo nuestro material y comida hasta el campo base mil metros más arriba. El primero en visitarnos e indagar quienes éramos fue un aldeano algo desastrado en el vestir y muy sonriente, que por su aspecto padecía enanismo. Gesticulando y braceando nos hizo percibir sus enormes ganas de volar en helicóptero. Al rato se presentó un joven lama con su característica vestidura roja y curry. Era el lama del pequeño monasterio de SamaGaon y hablaba ingles. Con él pudimos terciar para que comunicara a los lugareños nuestra intención de contratar braceros para ayudarnos a cargar hasta el campo base dos días mas tarde.
Si lo sabrán ellos. No en vano, estas expediciones es una de las mejores formas que tienen para ganarse la vida y sacar un buen dinero extra por familia y pasar el año. No tardaron mucho en informarse e informar en la aldea de esto, y de que nuestra expedición contaba con medico, Jesús Torres (Tatin).
A la mañana siguiente nuestro campamento se convirtió eventualmente en un ambulatorio. Con la ayuda del joven Lama que les hacia de interprete, todos intentaban exponer su sintomatología para que Tatin pudiera diagnosticarlos. La mayoría venían con cualquier pretexto trivial o insignificante, y se iban tan contentos con un paracetamol como si le acabaran de regalar un caramelo. A caballo regalado...
Otros tenían verdaderamente alguna enfermedad, y hubo un par de casos sorprendentes, como el de una anciana a la que fuimos a visitar hasta el poblado por no poder moverse.
Se hallaba en una cabaña tendida en el suelo sobre unas alfombras y tapada con unas mantas. Por su extrema delgadez parecía un esqueleto con piel. Jesús, tras ocultarla solo pudo determinar que padecía un cáncer terminal, y decidió administrarle morfina para que no sufriera con la promesa de bajar desde el campo base días mas tarde para visitarla y si era necesario repetir la inyección de morfina.
Jesús cumplió su promesa dias mas tarde, y esta ya había fallecido. Me sobrecogió y admiró la tranquilidad y sosiego del resto de la familia asumiendo el final, la venidera muerte de la anciana matriarca. Tan solo querían que en su lecho de muerte rodeada de sus seres queridos, no sufriera . Asimismo, al día siguiente, se acercó un hombre a nuestro campamento que por lo curtido de su piel aparentaba seguramente mas edad de la que realmente tenia. Tenia un ojo muy hinchado. Tatin lo examino, y tras varias conversaciones a tres bandas con traducciones simultaneas de ingles a Nepali, le dio unos simples calmantes.
Yo, sorprendido le pregunté y Tatin me explico:
- Martillando unas piedras, le ha saltado un pedacito de una al ojo y lo lleva alojado en su interior. Le he explicado que debería ir a una clínica a Khatmandu para podérselo extraer, o perderá el ojo. Con los medios que yo dispongo aquí , no puedo extraérsela, y en una clínica es un procedimiento muy sencillo. -¿Y que te ha dicho? Pregunté inquietado. - Me ha contestado que el ojo le da igual, que tiene el otro. Lo único que desea es que le de algo para calmar el dolor... No voy a hacer ninguna reflexión a estas anécdotas. Que cada cual haga la suya, y si quiere la comparta. Yo jamás he olvidado a aquella familia y su civilizada y disciplinada aceptación de la muerte como algo tan “natural”, y a ese hombre de aspecto viejuno al que no le importaba perder un ojo, porque le quedaba otro. Humildes lecciones de vida.
La vida en sitios com Nepal o Tibet es muy dura. Las zonas rurales son realmente pobres y en continua lucha contra la precoz mortalidad. En el valle de Katmandú sólo hay tres médicos para cada 100.000 habitantes, y solamente uno por cada cien mil fuera del valle. Uno de cada cinco niños muere durante sus primeras semanas de vida, y 35 de cada 1.000 entre los primeros cuatro años.
Por todo eso, por la extrema dureza de sus vidas, los nepalíes son muy solidarios, disfrutan de lo poco que tienen y no dudan en compartirlo. Y doy fe que tratan al forastero con mucho respeto y cortesía, y sonríen continuamente mientras sus ojos sosegados figuran acopio de esa sabiduría que algunos llaman ignorancia o incultura.