miércoles, 29 de junio de 2011

AMISTAD

Casi todas las formas de amistad, satisfacción o, si se quiere de emoción, necesitan cierta concesión, y casi siempre estamos dispuestos a ceder algo por alcanzar eso que nos parece tan sugestivo y nos hace crecer como personas. Cedernos a nosotros mismos. Salirnos de nuestros escrupulosos límites para, en la medida de lo posible, compartir nuestra “amistad”. Hace unos días nos desplazamos a Torrevieja para cumplir con el compromiso de visitar a Juanma y su familia, para pasar unos días allí junto a ellos. Desde que nos conocimos con Juanma en 2008, en la maratón de Sables (fué un flechazo), ya había estado a visitarnos tres veces en Barbastro. Torrevieja es un municipio costero de la provincia de Alicante en la Comunidad Valenciana, dentro de la comarca de la Vega Baja del Segura, y se encuentra situada en un paraje de alto valor paisajístico y ecológico a orillas del Mediterráneo. La verdad es que antes de conocer a Juanma, solo había oído hablar de Torrevieja cuando regalaban algún apartamento en el “Un dos tres” (eso denota cierta edad). A partir de aquella carrera de Sables, Torrevieja para mi es sinónimo de Juanma Medina (un gran y querido amigo) y su familia con la que regentan el apacible y amable “Hotel Madrid”. Allí, gracias a nuestros anfitriones pasamos unos extraordinarios días, y como no, corrimos juntos de nuevo por sus playas , al unísono con su buen amigo Julio. Esos días allí, sumados a una buena y filosófica conversación el domingo con José Hernán (que gran interlocutor) mientras corríamos en dirección al Pueyo, me han hecho filosofar sobre los amigos y la amistad: Muchas veces me he parado o nos paramos a pensar sobre lo que verdaderamente importan los amigos, pero pocas veces lo recapacitamos de una forma seria, pues como los tenemos ahí desde siempre, no necesitamos mas nada, tan solo su presencia... Unos vienen o aparecen, otros se van, desaparecen, o simplemente los perdemos en el camino de la vida. Somos sociables por naturaleza; nacemos, crecemos y nos desarrollamos en el trato social con los demás. En la mayoría de los casos, son nuestras familias quien nos proporcionan ese cariño, fidelidad, y apoyo incondicional que necesitamos; pero son los amigos los que nos aportan esparcimiento, pluralidad, la posibilidad de compartir algunas aficiones, y con todo ello el poder evadirnos de los problemas diarios. Pero, hay diferentes tipos de amigos y de amistad. Los mas, los superficiales (y no es despectivo) con los que compartimos meras aficiones, copas o frívolas conversaciones. Y los menos o mas profundos; esos que están dispuestos a brindarnos consejo, apoyo y afecto bilateralmente. Estos, los menos, son los imprescindibles. Son los que hay que cuidar e intentar conservar, pues son tan difíciles de obtener, como fáciles de perder; casi siempre por propia culpa (por lo menos en mi caso). Que fácil es perder la confianza en un amigo, y qué difícil recuperarla. Con los años, la mayoría tendemos a volvernos discretos, obsesivos, egoístas, o quizás individualistas. También nos volvemos mas inflexibles, y mucho menos tolerantes y comprensivos, y por todo esto nos cuesta tanto hacer nuevos “buenos” amigos, e incluso mantener los de siempre. Podemos tener muchísimos amigos (facebook???),¿y que? si estos no nos satisfacen. La amistad es y debe ser una relación bilateral. Necesitamos amigos para correr, ir de excursión, para salir de copas, si, pero también y más con los años , anhelamos amigos para reflexionar, hablar, para enfrentarnos al dolor y las frustraciones; amigos que te ayuden y tu a ellos a tomar decisiones, porque necesitas de su experiencia, su sabiduría o el conocimiento que proviene de su entorno. Tenemos muchísimos para correr o salir en bici, pero muy pocos para esto último. Al igual que gracias a una buena familia, gracias a unos buenos amigos, vas por la vida sin desconfianza, porque posees un buen mitigador para cualquier padecimiento que pueda abordarte, y la compañía necesaria para disfrutar de las cosas verdaderas y conocerte definitivamente mejor a ti mismo. Las situaciones duras por las que todos pasamos durante algún periodo de nuestra vida, se encargan de separar, y evaluar la calidad de nuestras amistades. Creo que resulta habitual descubrir una relación superficial y trivial en amigos de toda la vida, en la que compartir el ocio es la única práctica de ese vínculo, y por otro lado otros mas distantes o recientes surgen para conllevar contigo y tu con ellos una complicidad tan reciproca y única, como valiosa. Muchas veces los mejores no son los esperados si no los inesperados... Cuando es verdadera amistad, pienso que la reciprocidad siempre estará presente. Todos formamos parte de un colectivo, de una sociedad y necesitamos de otras personas, pero, la diferencia entre compañerismo (también importante), y amistad, se basa en el grado de esa relación. No es lo mismo esos compañeros con los que quedamos para practicar algún deporte o para ir de cañas, que esos con los que se tiene confianza para dialogar y la seguridad para expresarse siendo tu mismo. La vida y la amistad son lo mismo; cuando miramos al frente siempre tenemos una encrucijada delante: entonces podemos elegir darnos, o podemos no salir de nosotros mismos y dedicarnos a ese estúpido egocentrismo que nos alimenta artificiosamente. Todas las personas nacemos como algo único, pero la mayoría mueren o moriremos como una réplica, por no tener ese buen y verdadero amigo al lado que te remarque esa diferencia. La amistad comienza donde termina o cuando concluye el interés...

domingo, 26 de junio de 2011

El último cazador

Un documental de aventuras y naturaleza: Auténticos tramperos como los de antes, tales como David Crockett, Jack London o Jeremiah Jonson, ya no existen en nuestros días, pero todavía queda, una última alma que sigue viviendo según la antigua filosofía de los tramperos, conviviendo en armonía con la naturaleza. La ficción creada se basa en la vida de Norman (El Último trampero). La película nos hace partícipes de la lucha y drama que supone su vida diaria, de las aventuras y los peligros. Me ha sorprendido la naturalidad de los personajes, que te hacen creíble totalmente la historia, como si hubiesen vivido o vivieran en contacto directo con la naturaleza, conviviendo como auténticos tramperos con el entorno natural.La fotografía es magnífica, luminosa, y se recrea en unos paisajes llenos de nostalgia, aparte de darte una lección de humanidad, de respeto hacia le el medio ambiente, de cariño hacia los animales, y su aspecto didáctico de querer transmitirnos la esencia de esos últimos cazadores que equilibran la evolución, la conservación, y el mantenimiento de estos gélidos lugares paradisíacos. Una película para los amantes de los documentales y para los que nos gusta conocer las tierras casi inexploradas bajo la enseñanza de un experto y conocedor de este ambiente. Quizás no se trate de una película que hará historia por su guión o efectos especiales. Es simple, pero llena de imágenes de sublime belleza, animales salvajes y perros fantásticos. Para relajarse y disfrutar de sus paisajes.Rodada en Canadá, “seguramente en la zona de Yukón”, contiene paisajes preciosos: ríos, cañones nevados, montañas y bosques, horizontes inmensos de silencio y soledad. En medio de todo esto una pareja humana vive en armonía con todo lo que le rodea, sobre todo con los perros de su trineo. Vemos su vida cotidiana, la cual resulta dura pero muy natural y libre; sus desplazamientos, la construcción de su asentamiento, sus contactos con la ciudad más cercana, etc. No es más que la narración de la vida de un hombre sumergido en plena naturaleza el cual vive de ella en todos los sentidos. Con una veracidad que transmite fielmente y por completo la realidad de este modo de vida. Puede parecer simplista, pero no le hace falta nada más para mostrar lo que quiere, la vida de uno de los últimos tramperos y el amor por la naturaleza, siéntate y disfruta...
La recomiendo.

lunes, 20 de junio de 2011

DIARIO DE LA JUNGLA (20-06-11)

Vacunaciones: Esta pasada semana, pedí cita en el centro de vacunación internacional de Huesca, dependiente del Servicio Provincial de Salud y Consumo. Me presenté allí a la hora acordada, y tras explicarles, porque así me lo requirieron el viaje que voy a realizar (no son adivinos), el lugar, el contexto y las condiciones del mismo, pude observar su cara de desconcierto. Imagino que no debo ser el primero que les consulta para viajar a esa zona, pero por lo que me confesaron, si el primero que ellos conocen que lo hace en estas circunstancias de recorrer 220 km a pie por la selva en seis días y en autosuficiencia. Unas condiciones en las que la mayoría de las prevenciones preestablecidas para viajes organizados o “normales” eran improcedentes, como por ejemplo: “ no se sumerja a nadar en ríos situados en lugares no turísticos, evitar acampar en las horas de la tarde cerca de donde haya pantanos y aguas estancadas, o protegerse bien con ropa de manga larga y pantalones largos a la caída del sol (¿como hacer esto con una sola muda para correr, dormir y refugiarse durante seis días?.... Después de dar por hecho que tendré que transgredir algunas de esas prevenciones básicas para un viajero “al uso”, miraron las vacunaciones que deberían aplicarme, y me administraron ya las tres primeras dosis de tres diferentes vacunas “de virus vivos atenuados”: Vamos que me introdujeron una legión de virus convenientemente aleccionados y apaciguados para internarse en mi cuerpo pero de una manera sosegada y educada. Bueno, virus atontados incapaces de provocar la enfermedad, pero capaces de estimular las defensas del cuerpo... Me vacunaron contra: - La fiebre amarilla, o vómito negro. Enfermedad viral aguda e infecciosa causada por "el virus de la fiebre amarilla. Es transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti y otros mosquitos Tras el período de incubación en su forma clínica grave o clásica, se establece ictericia (100% de los casos) y puede aparecer insuficiencia hepática o renal y hematemesis de sangre negra y coagulada (vómito negro) , entre otras cosas desagradables.... Precioso cuadro... - La Hepatitis B: Enfermedad del hígado causada por el virus de la hepatitis B. Es una enfermedad infecciosa del hígado causada por este virus y caracterizada por necrosis hepatocelular e inflamación. También Maravillosa... - Sarampión: Me preguntaron si había pasado el sarampión, porque resulta que en esa zona del Amazonas de Brasileño el pasado año había surgido un brote de esta enfermedad. Y... no, no lo he pasado; así que una vacuna mas, “La triple vírica”. Tres en una: (SARAMPIÓN - RUBÉOLA - PAROTIDITIS). Así que... cinco vacunas en tres punzadas. - Otra seria Malaria: No hay una vacuna propiamente dicha contra la malaria, y es a base de pastillas, pero como me han hablado que una de sus contraindicaciones es el “ejercicio físico intenso”... (entre otras muchas), me están averiguando por requerimiento mío, si así es... Entonces, ya veremos. - La Hepatitis A: También es obligatoria, pero esta la pasé cuando niño. Me han prescrito una analítica para confirmarlo, y una vez confirmado, me la ahorro porque ya la llevo de serie. - La Antitetánica: Esta la tengo también dada y actualizada. Así que en resumen: Tres banderillazos, y dentro de un mes otros tres, pero de no haber estado vacunado o enfermado de algunas, hubieran debido darme seis diferentes vacunas. La malaria, veremos finalmente como la gestionamos. Con todo esto me acordé de esa cicatriz que los mas... “veteranos” tenemos en el brazo (yo en el derecho) fruto de la marca que dejaba la vacuna contra la viruela, que dejó de administrarse hacia mediados de los 70 al considerarse erradicada. ¡¡¡mecaguen!!! Como para que ahora alguien se le ocurra decirme: “Estás sin vacunar”...jajaja. Desde luego, tantas enfermedades son la evidencia de cuan endeble es nuestra vida. Seguiremos informando.

martes, 14 de junio de 2011

Entreno + Éxtasis = Entreno doble

El domingo, ante la disyuntiva de posibles variantes para realizar mi entreno, opte por la de madrugar (como siempre), entrenar bien dos horas desde casa, y con la mochila en ristre (Una veintena de kilómetros con la buenísima compañía de Santi), y posteriormente rematarlo con una excursión por la ruta de las pasarelas del río Vero con Rosana y Nayra (sumando alguna hora mas de caminata con mochila/Nayra en ristre). Todo suma. Llegué a casa a las nueve con la complacencia de esas dos horas de un ameno rodaje y relajada charla con un buen amigo. Después, tras la sesión de estiramientos, y algo de gimnasia, sobre las diez y media cargamos los bártulos y nos fuimos para Alquezar a realizar la ruta de las pasarelas con Rosana y por primera vez con nuestra pequeña Nayra a sus casi ocho meses. ¡Que gozada!. Los dos entendemos que tener niños pequeños no significa privarte de viajes, o esas excursiones o actividades que no solo te gustan, sino que son y han sido tu estructura espiritual durante toda tu vida... (cada cual tendrá la suya). Así que allí, resguardada dentro de una simple mochila, nuestra hija compartió por vez primera varias de nuestras pasiones. Naturaleza, paseo y el Rio Vero. Estaréis de acuerdo en que al igual que hay momentos que cambian nuestras vidas, otros las reafirman. Este fue uno de esos momentos de reafirmación. Y aunque son momentos que parecen pequeñitos en la forma, son únicos e irrepetibles Durante algo mas de una hora discurrimos felices y con prudencia los tres pegados a las aguas de ese río que yo tanto quiero.
Apenas hace tres meses la bautizamos en la ermita de San Gregorio (encima de Alquezar) con el agua de aquí (como no). Dejando a un lado las ideológicas doctrinas (cada cual tendrá las suyas), en mi caso era algo que deseaba por especial y alegórico. Me parecía una buena manera de festejar su nacimiento a modo de bautismo, pero rematándolo con un lugar y un agua que tanto simboliza en mi vida; y de ese modo añadirle un significado más a este río para esa devoción e inconsciente apego que siento no sé muy bien porque desde siempre. Volviendo a la excursión y sin entrar en detalles físicos, fue tan especial esa extraordinaria adhesión que sentí, que aquí estoy dragándome por dentro para escribirlo y compartirlo. Fue una suma de diversión y constantes descubrimientos e inquietudes. Nuestra hija. Pudimos notar su sonrisa y dimos oídos a sus declamados balbuceos a modo de cantinela tras mi nuca. Pude sentir sus pequeñas manitas acariciando mis hombros. Pudimos adivinar su corazón latiendo en mi espalda, y por un instante presentir su ser siendo uno solo con los nuestros. Nos inoculó sin ella saberlo una transfusión de felicidad tal, que amplificó la satisfacción de la excursión en si. Nayra es muy pequeñita, y aún no es consciente de toda la felicidad que ha traído a nuestras vidas. No solo a la mía, sino también la de su madre, abuelos , tíos, etc. Ocho meses ya que me han figurado ocho días. Menudita de cuerpo, pero es enorme la pasión y el cariño que ampara y guarda. Por eso, todo esto me hizo pensar: Puedo regresar al ayer a modo de grandes gestas deportivas, pero ahora no quiero perderme el hoy. Por eso pretendo adaptar mis entrenos y empeños a mi familia. ¿Cuantas veces nuestras ambiciosas y vigorosas premisas u objetivos dejan a un lado esto?. Pienso que todo se puede y debe adaptar, porque como ayer pude comprobar merece la pena. Hoy siento una plenitud y paz interior tal, es tan gigantesca, que ese entreno de mas de tres horas y media me equivalió a el doble. Porque no solo me secundó física, sino también moralmente. Entrenar un gran objetivo supone por si mismo un coste suplementario que estamos dispuestos a pagar; pero compartir el susurro de unas viejas piedras acariciadas y desgastadas de agua, sintiendo ese torrente de sentimientos junto a los tuyos, “no tiene precio”… Todo entreno suma, y además si es complaciente suma el doble. Con este post, no solo quiero reconocer de alguna manera, ese delicado banquete de cariño en la penumbra de un barranco en el que me sentí abrazado por algo mas que esa cálida brisa que tanto me gusta, sino también agradecer el haberlo realizado al ritmo de los suaves acordes de lo que mas quiero. Dos “elementos únicos”…
Podemos y debemos coordinar entreno y éxtasis. Doble entreno, doble éxtasis.

viernes, 3 de junio de 2011

ERRORES

Equivócate, hierra, frústrate en el intento y no tengas miedo ni te avergüences de ello. Dicen que el éxito es la consecuencia de las decisiones acertadas;... pero..., si las decisiones acertadas, en la mayoría de los casos son resultado de la experiencia, y la experiencia se adquiere como resultado de las decisiones equivocadas y los errores, me atrevo a decir que, al final, “el éxito es el resultado definitivo de la suma de tus fracasos, errores y decepciones”. El otro día pensaba en los historiales deportivos que nos abanderan a los “deportistas”, con los cuales adornamos cualquier dossier u ostentación, y que son nuestro certificado de presentación y calidad. He corrido esto o lo otro, tengo esta o aquella marca, o he escalado esta o esta otra montaña. Siempre repletos de éxitos, eludiendo los fracasos o intentos frustrados. ¿Somos cada vez mas pedantes en algo tan honesto como el deporte amater o por afición?.
Incluso si no nos va bien, antes de reconocer el trance, cuanto nos gusta quejarnos de lo mucho que sufrimos o nos esforzamos en nuestros propósitos deportivos: de nuestras dificultades a la hora de entrenar, de salir, de correr, o las excusas. Gritamos nuestro a los cuatro vientos el “yo peor”. “yo peor”, que consiste en que, cuando una persona cuenta lo que le ha sucedido, o se queja, expresarle: “Yo peor”,”yo mas”, y concluyes narrando tu propio padecimiento. Entonces recordé momentos: esos largos periodos de tiempo cuando estas “solo” caminando horas y horas por un gélido glaciar que conduce a una añorada cima, o corriendo por un solitario y arisco horizonte de camino a tu objetivo en una carrera de larga distancia, pero también esos días de diario en tu entreno habitual cuando esos instantes de flaqueza que te asaltan y que personalmente pienso que son los que dan sentido a muchas de esas conquistas o días.
En esas muchas de esas horas de entrenos o durante los retos en si, nuestra mente duda y batalla. Unas veces pierde y tu persistes, otras gana y desistes. No pasa nada por cansarse, por pararse o por fracasar. Muchas frustraciones no te convierten en un frustrado, por el contrario significan muchos empeños, inmensa ambición, abundantes experiencias y numerosas lecciones; en definitiva un botín de vivencias, aprendizajes y experiencias. Ese si es tu verdadero historial deportivo. El de cada día y que solo tu conoces. Quien nunca tuvo miedo, nunca fue un valiente. Cuando comprendes y aceptas que la condición humana es la imperfección, el desacierto o el deterioro en todos los ámbitos, no resulta vergonzoso equivocarse, hacerse mayor, no llegar el primero, o no llegar, sino persistir en los errores.
Gracias a mis errores de ayer, pude progresar hoy. Gracias a mis errores de hoy, mañana aún seré mejor. Los triunfos que ya pasaron, déjalos marchar. Nuestros pensamientos determinan nuestro estado de ánimo: si estos son positivos, nos sentiremos bien, y si son negativos, mal. Que vivan los errores y los días frustrantes. ¡¡¡Soy del montón a mucha honra!!!.