martes, 25 de junio de 2013

¿A POR LAVAREDO?.

Como ha cambiado en pocos meses mi disposición y sobre todo mi testarudez.
A priori, me plantee este año, como el paso precedente para afrontar el venidero; entonces, hacer frente a una de las pocas carreras que aún me motivaban,"El Spartathlon".
Así que, busque y entrené grandes distancias. Comencé con tiradas largas y rutinarias de 30, 40, y hasta 55 km, para planear y realizar primero la Jorgeada (75km), después los 101Km de Ronda, y finalmente Lavaredo Ultra Trail en los Dolomitas (Italia) (118Km).
Poco antes de la Jorgeada, una bursitis en la cadera me rindió a la cruda realidad, y aún así, haciendo el "animalico", realicé y termine la Jorgeada en el tiempo que me había propuesto.
Después, naturalmente la lesión se agravó, pero aún así, dos semanas mas tarde fui (infiltrado) a los 101 de Ronda para intentarlo, y como no, me detuve con intenso dolor en el Km. 55.
Desde ese día, los entrenos más largos se han reducido a 25 Km. y de manera comedida, los rutinarios de 15 Km. a ritmos mas altos con la idea de fortificar y muscular, y a la participación  en la carrera al Tozal de Guara de 21 Km.,
como prueba.
En este momento, no tengo dolor, aunque si una ligera molestia y persiste un poquito la inflamación.
Ahora llega Lavaredo. Lavaredo surgió porque unos amigos acudían y me lo propusieron. En especial Paco (Ornitorrinco) y su familia, con los que pasamos el año pasado unos agradables días por Nueva York con motivo de la "No" maratón. Solo por eso, ya valía la pena pasar unos días
de nuevo juntos y en familia , en una gran carrera, pero sobre todo en un gran entorno que yo ya conocía: La carrera en Cortina d'Aampezzo, y tras ella, algo de turismo en Venecia, o como le digo a mi hija, por un pueblo que tiene ríos por las calles, y van al cole en barca.
La carrera, ¿cómo la afronto?: Escéptico, vigilante y conservador. Escéptico, porque no quiero hacerme ilusiones, pues sé que una vez pase de cinco o seis horas de marcha, podría pasar cualquier cosa, y muy fácilmente resentirse la lesión.
Vigilante, porque intentaré reconocer y salvaguardar cualquier molestia que pueda surgir antes de que sea demasiado tarde y me pueda hacer una lesión grave que haga peligrar la expedición Barceló al Kilimanjaro de septiembre.
Y conservador, porque mi estrategia para intentar terminar la carrera, que como es lógico sería mi deseo, será esa, ser conservador desde el principio, preservar fuerzas, y sobre
todo salvaguardar el desgaste apresurado de las articulaciones.
Pues eso, este próximo viernes a las 11 de la noche, nos hallaremos cinco Barbastrenses (Paco, Luis, David, y Pacorrinco) en la línea de salida de esta bonita carrera internacional, entre los mas de 800 participantes de mas de treinta países, con el digno objetivo de acabarla. Veremos que pasa, sobre todo en lo que a mí respecta. De mis compañeros no dudo ni un instante que, salvo por alguna eventualidad, o por mala suerte, lograrán su objetivo.
Eso
sí, en mi caso, si no toda (ójala), cada kilómetro que recorra lo haré como siempre lo he hecho, queriendo, percibiendo y disfrutando, alineado como tanto me gusta con un horizonte espectacular de esa montañas, y además respaldado y animado in situ por la familia y buenos amigos ¿Qué mas se puede pedir?.
Me gustaría escribir lo de siempre: "¡Se va a cagar!... pero... igual esta vez soy yo el que me cago... 118 km y 5740m de desnivel positivo, son palabras mayores si no se está casi casi al 100% físico y mental. Si fuera por el nervio psicológico, si lo diría: ¡¡¡Se va a cagar.
Lo que si sé es que lo pasaremos bien. 

Tanto si crees que puedes hacerlo, como si no, en los dos casos tienes razón.
–Henry Ford

martes, 18 de junio de 2013

CARRERAS COMO CHURROS

De un tiempo a esta parte, todos hemos advertido la multiplicación y expansión de todo tipo de carreras a pie.
Casi no hay fechas en el calendario para tantas y tantas, y se solapan unas con otras: 10k, Medias, Maratones, Trails, Ultras, Duatlones, Triatlones, Ironmanes, carreras de la mujer, nocturnas, diurnas, por relevos, de orientación, etc, etc.
Algunas nacieron hace ya años, y con esmero y perseverancia, han ido creciendo poco a poco haciéndose mas que populares, clásicas. Pero otras muchas, han brotado a raíz de esta especie de ensalzamiento o delirio por correr, y por lo tanto, por interés y como negocio. Es como el bum inmobiliario, pero del correr.
¿Esto es malo?. Yo pienso que no. A más demanda, más oferta. Es lógico.
Y además, cuando me refiero a negocio, no lo hago apuntando exclusivamente a los organizadores de las mismas, porque como organizador de la UTGS, sé que en la mayoría de los casos no es así. Este anhelo por correr, es un negocio emergente para tiendas de deporte en general, y especializadas en particular; gimnasios y entrenadores;... masajistas, fisioterapeutas, médicos deportivos y traumatólogos;  Pero sobre todo, me refiero al beneficio para una determinada comarca. Por uno o dos días, un indeterminado pueblo, o una ciudad, apuran sus plazas hoteleras, beneficia  sus actividades comerciales, a su hosteleria, y a su vez hacen una inestimable campaña de divulgación turística de su territorio. Si hay clientes, hay negocios.
Cada pueblo, observando con admiración (y algo de envidia) el éxito de la carrera precursora del pueblo vecino, aspira a tener la suya propia, dar a conocer sus virtudes y entorno, y así como no, hacer también negocio.
Como cofundador y coorganizador de una prueba deportiva por devoción y voluntad, y no por dinero,  pienso que la competencia es en este sentido buena. Porque hace que te agudices y te superes. Asimismo tienes donde comparar, evaluarte, y extraer ideas.
Además como corredor, para los corredores el beneficio es obvio; tener donde elegir cada fin de semana. Después, si te ha convencido, has disfrutado, te has sentido bien tratado, e independientemente de tu resultado (que hay algunos que descargan su frustración injustificadamente con la carrera de turno), pues repites, la elogias y la recomiendas; y si no, pues no solo no regresas nunca mas, sino que hoy en día con la multitud de foros, blogs y grupos, la mala prensa correrá como la pólvora.
¿Todas sobrevivirán en el tiempo?: Yo creo que no. Hay y habrá demasiadas. Tan solo las "clásicas", y las que tengan, entornos excepcionales, propuestas apasionantes, aparte de tratar a los corredores como merecen, con confianza, interés, cercanía, y sobre todo respeto, y no como clientela, o meros consumidores, se perpetuarán en el tiempo. Las demás pienso que expirarán cuando el bum, no por correr, sino por el competir, disminuya. Tiempo al tiempo.
Hay un error en nuestros días, el no querer ser buenos, sino importantes... O como decía mi abuelo, "Quien mucho abarca, poco aprieta".

lunes, 10 de junio de 2013

CARRERA TO-barri-ZAL DE GUARA:


VI subida al tozal de Guara de 21km, y este año también 1ª integral de Guara de 42Km.
Llevaba ya varios años pretendiendo participar en esta carrera, y por unos u otros compromisos (casi siempre barrancos), no he podido hacerlo hasta este.
En principio, como preparación a tres semanas para participar y no sé si finalizar la Ultra Trail de Lavaredo (118km), hubiera sido mejor la distancia más larga, pero, tras haber tenido forzosamente que levantar el pistón por la lesión en la cadera, no quería arriesgarme a sobrecargarla de nuevo, y ya no poder  ni poder tomar la salida en la carrera Italiana.
Así que me inscribí en la "corta" con el propósito de tantear y hacer un entreno digamos de calidad. Siempre me ha hecho mucha gracia este adjetivo de "corta", para cualquier carrera asociada a otra más larga... Aunque la de menor distancia sea como en el caso  de nuestra Trail de Guara, de 38 Km, será "la corta"....: -"¿En cuál te has inscrito?"; -"En la corta".
¡¡¡si si, la corta...!!!. Una carrera corta, sería 4 o 5 km ¿no?.
Bueno, a lo que vamos:
El domingo, me levanté y llovía. Puuufff que pereza. Frío y lluvia. En un primer soñoliento arrebato, llamé a Paco tras haber hablado con David que ya casi estaba en Nocito, y me pintó el día muy muy feo: lluvia, frío, barro y hasta niebla. ¡Qué perezón!.  Hace años, me hubiera parecido poético, heroico y aventurero, pero ahora, que aún me encanta la épica, me encanta pero cuando es accidental o fortuita.
Paco, no dudó que él si acudía, y eso me hizo remorder la conciencia, así que: - "Veeeeennga vooooy contigooo".
Llegamos con el tiempo medido para recoger el chip, equiparnos ligeros, y meternos en el cerco de la línea de salida.
-"¡Cordura!”-“¡Cuidado con las lajas y los resbalones!", fueron los consejos de la eficiente organización de Peña Guara, mientras de reojo mirabas desconfiado la sierra neblinosa, cubierta y con fina lluvia.
A las 8:30 de la mañana, 70 bravos corredores (entre ellos mis compañeros de Lavaredo David, Luis y Paco habían tomado la salida en la nueva carrera Iª Integral al Tozal de Guara, que tuvo que ser acortada por seguridad quedando en unos plausibles 36km.
Ahora para nosotros, (alrededor de 90 corredores) por delante los 21km y 1.400m de desnivel positivo.
A Paco y a mí, no nos dio tiempo ni a esos reservados y prudentes nervios previos a cualquier carrera. Ni a oír eso que tanto me divierte; los comentarios plañideros previos a una salida, en la que a todos nos duele algo, que figura que estés en la sala de espera del consultorio médico de un geriátrico.  
Despedidas y deseos de buena suerte con Paco (Que como siempre se lo pasó bomba), Marina (que debuta en este tipo de carreras, y de qué modo...), Nieves (que hizo un carretón) y Nestor (que también)
A las nueve y media en punto, junto al puente de piedra de la localidad de Nocito, tomamos la pista a mano derecha paralelo al río Guatizalema. Al poco, la expresión ¡Al barro!, nunca fue mejor aplicada. Hasta llegar a donde se toma el desvío a la izquierda que cruza por primera vez el río, adentrándose en el barranco de la Pillera, era un enorme cenagal que reproducía perfectamente aquel programa de televisión chino Humor Amarillo. Solo faltaba delante el general Tani con su vara gritando; "- Al Turrón", y el chino Cudeiro muriendo a las primeras de cambio ahogado en algún charco.
En aquel cruce, río a través, mojados, fuimos  remontando por la senda del barranco cruzando de una orilla a otra en muchas más ocasiones, y ya puestos en harina, doy fe que se me mojaron hasta los huevos..... Esto me rememoró la Jungle Marathón, donde en muchas etapas nos hacían de salida cruzar un río; más profundo que aquí, si, y más largo, pero mucho más cálido... Hoy estábamos a unos 5ºC.

Aún así, en carrera, todos los males se pasan; o comienzan...  Solo estás tú, tus piernas, tu corazón y tus pulmones; En esta ocasión, también el barro, el agua, las lajas resbalosas, los enormes charcos, el crecido barranco de la Pillera y la hierba calada.
Había venido hace años a descender este bonito y aislado barranco, pero nunca había subido al Tozal por aquí. 

Un sendero espectacular, que aún hoy con niebla, revela un excelente perfil del paisaje de la cara norte de este fantástico Parque Natural. Quejigares, arces, bojes, tejos, avellanos, pinos silvestres y hayas, rociados de pequeños y resbalosos prados que rezumaban agua por todos lados, para por fin, sinuosamente emerger en medio de la niebla de la cúspide del Tozal, donde la vegetación merma y delega en los característicos erizones, rocas enquistadas y grandes pedreras. 
En esta ocasión tambien la silueta espectral de Ramón (Monrasín) haciéndonos fotos, tapado hasta las cejas y muerto de frío , adornaba la borrascosa estampa (que moral y que gran persona). Gracias Ramón por tus fotos.
De salida, mi estrategia había sido no forzar, ni sufrir, y estás rampas hasta la cima me las tomé con filosofía, serenidad, en algunos momentos resignación, y siempre sin exigirme más de lo que después tuviera que arrepentirme, guardándome casi todo para un descenso que si de normal, tienes que estar muy concentrado y con las piernas enteras, hoy necesitaría ser muchísimo más para evitar algún accidentado traspiés que pudiera lamentar, y me costase la participación en Lavaredo. Tampoco hay que obviar que es una "media maratón", pero de montaña.
Llegue a la cima; allí estaba una vez más, en el punto dominante de la Sierra de Guara, con sus 2.077m de altura, tras salvar un desnivel de 1.300m, pero de diferente forma, en poco más de hora y media.
Tras saludar a Lorenzo Ortas, comencé el descenso muy concentrado, intentando aunar fuerza, pericia, técnica y velocidad sin cometer ningún error fatal que pueda cuando menos dar con mis huesos por tierra, o aún peor, valerme un accidente más grave.
Al poco me topo con uno de los corredores que me precedían, que baja cojeando con el tobillo torcido. Que mejor advertencia.
Ante mi inquietud por si necesita ayuda, me contesta que no puede ayudarle nadie, que bajará poco a poco hasta el refugio y allí ya hay coches. Bueno... lo entiendo, además por su semblante, creo que le duele más la decepción que el tobillo.
Comencé un vertiginoso descenso hasta el Refugio de Fenales común a ambas pruebas. Continúo rápido, e incluso me confío evitando la pisada en el barro del medio de la senda, y haciéndolo en los laterales de maleza y hierba o en las piedras que parecen sólidas. De repente un traspiés casi me lanza de cabeza, y aún no sé cómo, casi abatido, logro restablecerme como buenamente puedo mientras ya me veo empotrado entre bojes. ¡Que susto!.
Me da por pensar hilaridades; que cuesta abajo, hasta la mierda corre… pero, que hoy, con estas condiciones de terreno tan escurridizo, hasta la mierda lo estaba pasando muy mal… mierda y barro, doblemente resbaladizo…jajaja.
Llego al Refugio de Fenales. Allí una pista ascendente, me hace distinguir el cansancio que no notaba bajando. Después, de nuevo, una senda que desciende rápidamente en zigzag, pero por suerte con el suelo más firme, que da seguridad.
Poco a poco el camino se interna entre bosques y quejigares. Un camino que se correría fácilmente, pero hoy está totalmente anegado, y las lajas de piedra a sus lados parecen de hielo por lo que patinan. 
Así, que evocando la niñez, y lo mucho que nos gustaba, ya no dejé de pisar charcos hasta prácticamente la línea de llegada. Si me viera mi madre…

Llego a las primeras casas de Nocito, y cruzo complacido y alegre el arco de meta en 2h 38m. Por espontáneo, ha sido un buen día. 
La casualidad nos da casi siempre lo que nunca se nos hubiere ocurrido exigir. Una carrera altamente recomendable para pasar un buen día. 
La organización, además con unas condiciones tan adversas, chapó.

PD: Cuando llego Paco,  partimos hacia Barbastro, y a medio camino, nos comimos una categórica sopa de cebolla; de esas con huevo escalfado y trozos de pan que resucitan a un cadáver congelado. Pocas veces me ha sentado tan bien. Lo curioso, es que tuvimos que templar el cuerpo con esta sopa el día 9 de Junio…






martes, 4 de junio de 2013

CONCIENCIA COMPETITIVA



En toda pugna, para que uno gane, otro tiene que perder.
Este es el origen de esa competitividad, que siempre está presente. 
De algún modo, todos queremos tener éxito, gloria, y para lograrlo competimos, incluso inconscientemente. 
Probablemente ni es culpa nuestra. Nos educan para competir desde pequeñitos: Primero por la atención y el cariño de los adultos, después por pillar más chuches o el mejor columpio del parque; por destacar en los juegos infantiles o sacar mejores notas; mas tarde por ese o esa chic@ que nos atrae, o para conseguir el mejor puesto de trabajo, etc, etc.
Y con todo esto, sin pretenderlo, nos incorporamos a una encubierta búsqueda de popularidad.  
Porque esta nos parece indispensable, o nos han hecho creer que lo es para llegar a adquirir poder y autoestima. Ser líder en algo. Porque el líder sobresale, es admirado y es más y mejor aceptado.
Hay líderes naturales, pero otros pueden o podemos llegar a serlo si las habilidades que poseemos (y todos tenemos alguna) son convenientemente bien vistas por los demás. Arte, escritura, fotografía,  música, "política"; son muchos los campos dependiendo de tus aptitudes.
En el deporte, las opciones eran mas bien escasas, porque estaban establecidas obedeciendo a tus facultades físicas innatas y tus resultados. Pero, ahora hay nuevas y astutas maniobra para destacar independientemente de tu condición:
Si puedes ganar, pues bien; pero si no, pues te lo inventas y lo simulas. ¿Qué cómo?. Pues puedes ser él mas lento, pero el que corre mas kilómetros; el que sube mas veces a; el que realiza mas maratones, más Trails, más Ultras o mas Aironmanes; El que por primera vez realiza la travesía X con patines en línea ayudado únicamente por una cometa casera, o caminando hacia atrás, o de rodillas, etc, etc. Con imaginación... todo vale. Porque probablemente no puedas ganar una maratón, pero ¿y si haces "tú solo" (esto es indispensable para quedar el primero) tres maratones diarios durante una semana?; ¡¡21 maratones en una semana!!. Pues, que si lo consigues, ¡habrás ganado!. Por lo menos figuradamente, habrás vencido al resto de la humanidad, que ni se le pasa por la cabeza intentarlo. Serás el campeón del mundo de eso que has ideado. Por un momento experimentarás ser él más fuerte, el mejor, el gran guerrero que se abre paso conquistando las metas que parecen inalcanzables para el resto de los mortales. (Aunque... si té confías, seguro que a continuación aparece alguien, que ha descubierto tu desafío, y tiene mas tiempo libre, y hace cuatro maratones diarios durante "cuatro semanas" y te jode el reto y la honra...)
Pero...¿Porqué que hacer esto?, ¿Para que?... mmmm...¿Para contarlo?. No se me ocurre otro motivo.
¿Si no tuvieras la posibilidad de contarlo a los cuatro vientos, lo harías?.
Internet, y las redes sociales, han propiciado esta disputada acometida de retos extravagantes. Han facilitado para bien o para mal, que todos podamos divulgarnos, publicitarnos y auto deleitarnos con un solo ¡Clik!.
Han reavivado algo tan arcaico como "A ver quien la tiene mas larga", pero de manera alegórica claro, y eso sí, pregonada mediáticamente.
Me pregunto, ¿porque raramente las mujeres caen en esta misma quimera de auto regodeo? ¿Son incapaces, o bien más inteligentes?... Me decanto por esto último. ¿Por eso se denominan machadas u hombradas?.
Somos machos alfa; la competitividad nos la tatúan sin anestesia con un machete al rojo vivo en los genes, y posiblemente este tatuaje genético nos incita en cierta forma para entregarnos y esforzarnos en retos extravagantes y quizás absurdos. No obstante, son hilaridades de niños grandes que aparentemente no hacen daño a nadie.
Lo malo, es que por culpa de esto desperdiciamos nuestras verdaderas facultades, y se promueve un gesto de ausencia de compromiso hacia tú verdadera realidad y tu entorno más cercano.
En fin, toda nuestra vida se rige por la competencia, y por supuesto creemos que saber competir es un punto a nuestro favor; como si de un rasgo positivo de personalidad se tratara. Por eso, incluso en situaciones totalmente innecesarias como estas de "hacer lo que nos gusta", ya sea correr, escalar o ir en bici, la utilizamos: -¿Qué grado tienes?; -¿Qué marca tienes en media o en maratón?; -¿En cuanto tiempo has hecho tal o cual Ultra o la Quebrantahuesos?...En definitiva: -¡Sacala! ¡Yo la tengo más larga!...
¿Sentirnos ganadores estimula nuestra autoestima, o más bien ese concepto "equivocado" que tenemos de nosotros mismos?.
Somos ese niño que llora de rabia e impotencia cuando ve que ha sacado un notable en vez de un Sobresaliente. Vivimos las situaciones de competencia con tal  auto exigencia, que al final lo que te provoca curiosa y paradójicamente es lo contrario, un sinfín de desengaños y frustraciones.
Compitamos si, pero por el simple gusto de hacerlo. Por esa sensación de satisfacción interna que a algunos les resulta cuando ganan, pero siendo siempre conscientes, que igual que hoy ganas, mañana puedes perder y no pasa nada. Divirtámonos.
La competitividad ya nos la impone la sociedad, por eso, no hagamos de nuestras vidas un constante reto. De vez en cuando tenemos que aprender a rechazar esta aptitud por negativa e innecesaria. Recapacitar en conciencia.

domingo, 2 de junio de 2013

PRIMERA INTRODUCCIÓN AL KILIMANJARO:

Hace quince días, mantuvimos la primera reunión con parte de los algo más de quince componentes de la expedición Kilimanjaro 2013 de Viajes Barceló de Barbastro. (El grupo aún no está cerrado definitivamente.)
Primero, David, director de la agencia, les explico las características logísticas del viaje: Alojamientos, vuelos, horarios, consejos de viaje y vacunas.
La vacuna de fiebre amarilla es obligatoria. Además, se recomienda vacunarse de fiebre tifoidea, hepatitis A y B y tétanos. Vamos, un surtido completo de vacunas.
Yo, como me las di todas para la Jungle maratón, estoy indultado.
Después me tocó a mí, y expuse las particularidades de la expedición, mis objetivos y fundamentos como responsable, y el material necesario para ella.
Esto fue aproximadamente lo que les expliqué:
En el Kilimanjaro, nos enfrentamos a una cumbre, en  la que la dificultad técnica, no va mas allá de un trekinng digamos, “implicado”, pero cuya dificultad física y psicológica, si es seria y compleja debido a las caminatas repetidas día tras día, el frío en altura, y sobre todo a las patologías propias de la altitud y la falta de oxigeno. ¡Son 5895 metros de altura...!
Lo de las marchas reiteradas, lo podemos entrenar durante estos meses previos cada cual como considere oportuno y más le guste: (salidas a la montaña, caminatas, correr, bicicleta, etc, etc) para llegar a la cita en un buen estado de forma.
Las patologías de la altitud, a no ser que hagas ascensos previos y cercanos en el tiempo a gran altura (y lo más análogo para notar un beneficio en esto, serían permanencias por encima de 4000 metros en  los Alpes) o dispongas de una cámara hiperbárica, aquí, en condiciones normales, no lo puedes preparar.
Pero, eso si, un buen estado de forma, una buena y sana alimentación previa, y una vez allí, ascender progresiva y pausadamente, facilitará esa necesaria aclimatación para lograrlo.
Estas patologías de altura, se manifiestan de forma mas mordaz a partir de los 3500m de altura, y de modos e intensidades diferentes en cada persona: (Cefaleas, nauseas, cansancio, falta de apetito, etc...). (Mas abajo os hago una descripción más extensa)  
Nuestro propósito diario será reducir y vencer todos estos obstáculos, cada cual con sus fuerzas, su voluntad y perseverancia, pero de igual forma apoyándonos los unos a los otros; en grupo.
Mi implicación física, logística, y como asesor a la hora de secundar y proyectar el avance diario será total.
Al principio, los primeros días, aunque nos parezca que vamos sobrados y lentos, siempre procuraremos ir muy por debajo de nuestras posibilidades físicas, porque ese será el aval de refuerzo necesario para el día previo y el día  de cumbre, que es cuando hay que esforzarse de verdad, y donde si no has regulado bien en lo físico, o has incurrido  previamente en carencias de alimentación o hidratación, lo pagas.
No tendremos prisa. Tenemos suficiente tiempo. 
Incluso notaréis, que podréis tener un día excelente, en el que terminareis eufóricos, y por el contrario, al día siguiente volveros pesimistas y vacilantes. Estas emociones contradictorias, incluso se pueden dar en un mismo día en el transcurso de pocas horas.(¿Os suena esta alteración, corredores de Ultra fondo?). Porque aquí, si sumas el cansancio, a las patologías causadas por la altitud, esto es muy normal. Y no pasa nada. Por esto, es muy importante la mente, la unidad y el grupo. Si tú estás bien puedes ayudar a otra persona que esté peor, del mismo modo que cuando tú estés atravesando un mal momento, podrás necesitar a esa persona a la que ayudaste.
Mi propósito igualmente, es transmitir confianza y entusiasmo, contagiar. Cada día, cada hora, cada minuto allí, además haciendo lo que más nos gusta, es un privilegio y un enorme placer. Por eso hay que disfrutar de cada minuto.
Desde el primer día hay que entender que la cumbre, lógicamente deseada,  es un mero desenlace. Un anhelado desenlace si, pero simplemente marca el final de unos días fantásticos, caminando por un extraordinario paisaje en una de las montañas más famosas del mundo, y la más mítica de África.
Si tu ánimo es el de sufrir durante seis días para mostrar una foto en la cumbre del Kilimanjaro, vas muy equivocado, y quizás esta no sea ni tu materia, ni tu camino.
Si lo hacemos bien, pasado el tiempo, la cumbre si será solo eso; una humilde foto que nos recordará los fantásticos días que estuvimos caminando hasta allí. Unos días  de peripecias, anécdotas, optimismo, entusiasmo, confianza, empeño, compañerismo  y amistad,  que nos valieron para vencer miedos, debilidades desánimos, y para hacer amigos.
Previamente a la “expedición”, nos reuniremos los máximos posibles (ojalá todos), para hacer dos actividades conjuntas: En junio, un descenso de barranco, donde conocernos mejor y fomentar la confianza y el compañerismo, y a principios de Agosto, alguna ascensión a algún pico del Pirineo de 3000m para tantearnos sobre el terreno, y consolidar el grupo y la convivencia.

MAL DE ALTURA:
El mal de altura, mal de montaña o apunamiento es la respuesta del organismo ante una disminución de la presión del oxígeno causada por la altitud. La reducción brusca del oxígeno sin la aclimatación adecuada provoca esta reacción del cuerpo. Quienes están acostumbrados a la hipoxia, es decir, la menor cantidad de oxígeno por menor presión atmosférica, no tendrán inconveniente. Pero sí las personas que se exponen a más de 2500-3000 metros sobre el nivel del mar sin tomar las precauciones adecuadas y sin estar habituadas.
¿Cómo evitarlo?
Consumir más alimentos y agua de lo habitual. No beber alcohol. Consumir carbohidratos en pequeñas dosis, fácilmente digeribles. Las frutas, jaleas o alimentos con almidón son muy recomendables. Evitar cualquier tipo de sobreesfuerzo, como caminatas en altura sin tomar los debidos descansos. Abrígate antes de la posibilidad de pasar frío, no esperes a estar padeciéndolo. Realiza tus ascensos de manera gradual. Es mejor pasar de dos a tres días a una altura determinada, en el principio de tu ascenso y luego dormir a una altura inferior.
¿Qué síntomas provoca?
Mareos, a veces muy leves. Dolores de cabeza que se calman con analgésicos. Fatiga inusual. Náuseas. Falta de apetito. Hinchazón de manos, pies y cara por retención de líquidos. Dificultad para respirar. Tos. Sensación de vértigo. Insomnio.
¿Qué hacer en caso de sufrirlo?
Hacer reposo de 24 a 48 horas en caso de síntomas tenues. Descender al menos 400 metros. Medicación, que puede consistir en analgésicos. También se recomienda utilizar hojas o té de coca en algunos sitios. Consumir alimentos ricos en azúcares.
¿Quiénes deberían evitar las grandes alturas?
Personas con enfermedades cardíacas. Quienes tengan problemas respiratorios o padecimientos pulmonares crónicos. Los que sufran anemia. Personas con trastornos de coagulación de la sangre que no reciban tratamiento.

PD: Mas adelante publicaré el listado de material para los que tengáis curiosidad.