viernes, 30 de agosto de 2013

NOS VAMOS AL KILIMANJARO


Últimos cuatro días. Preparativos de última hora para que nada se olvide (ni el jamón...), y si fuera posible ganar algún kilo que caerá gradualmente atraído por el aire del Kilimanjaro, el fresco y... el esfuerzo. 
Volamos el martes, y el miércoles día 4, una vez allí, familiarizarnos lo más rápidamente posible con el terreno, el equipo, las actuaciones de la expedición, y aplicar con eficacia los métodos de alimentación e hidratación, y to tieso.
Que ganas de estar ya en el punto de partida.
Lo realmente importante antes de afrontar un reto, con omisión de lógicamente estar físicamente lo más dispuesto posible, es si estamos cercanos o no a saborearlo, si nos hallamos verdaderamente motivados...
La humildad es la condición previa a estar verdaderamente preparado para algo. Evitar que los pensamientos abatidos de dudas, incredulidad, miedos, o escepticismo interfiera en tu mentalizado e ilusionado gesto. Yo personalmente he entrenado a tope (como siempre), estoy muy mentalizado, y totalmente seducido por este proyecto compartido con gente que “me gusta” y la aventura que ello conlleva.
Ahora, otros muchos factores que no dependerán de nosotros, (suerte) pero estaremos allí para enfrentarla y responder ante ella con algo llamado “verdad” y experiencia.
¿Estamos preparados? ¡Si!, porque todos, los doce, estamos dispuesto a disfrutar, a luchar, y como siempre lo mas importante, y si fuera necesario, a retirarnos a tiempo. 
Esto es la experiencia. Que no es otra cosa que uno de los secretos mejor guardados en nuestras propias conciencias y que asoma cuando todo lo demás falla, convirtiendo el alma en esfuerzo, justificando las torpezas, disimulando los defectos, liberando las presiones y venciendo tus propios miedos. Estamos listos para partir.

Quiero dar las gracias a Barceló viajes, y particularmente a David y Carlos, a la farmacia de Lourdes Sin Mascaray, también especialmente a  Alfredo Vives por su asesoramiento, y a las 11 personas que me acompañan por haber confiado en mi y en este proyecto; Asimismo a los que por unas causas u otras se quedaron en el camino, pero en cierta forma también nos acompañan. ¡GRACIAS!

PROGRAMA ASCENSO KIIMANJARO 2.013

5 Jueves:                      (5 h.)
Moshi – Kilimanjaro National Park Gate ( 1h.)
Puerta del Parque – bosque húmedo – Refugio Machame (3.100 m.)  (5 h.)
6 Viernes:                    (5 h.) (600 m.)
Abandonamos el bosque y por terreno rocoso alcanzamos el SHIRA HUT CAMP SITE. Refugio Shira (3.658 m.) ( 5 h.)
7 Sábado:                    (6-7 h.) (Asc. 1.200 m. Desc. 1.000 m.)  (+- 10Km.)
Desde el plató Shira, seguimos hacia el Este hacia la cresta de Kibo.  Siguiendo más tarde al Sureste (Torres de Laba) Llamadas, (THE SHARK´S TOOTH) (El diente de Tiburón).
Poco después de la torre, alcanzamos 4.870 m. Para descender hasta 3.860 m. Donde esta el Barranco Hut, donde descansaremos.
8 Domingo:                  (8 h.) (800 m.)  (8 km.)
Dejamos Barranco y continuamos sobre una loma empinada, pasando a pared de Barranco, que  atraviesa el Valle de Karanga. Dejamos atrás el desvío que conecta con el camino de MWEKA, para continuar subiendo hasta BARAFU HUT. Para dormir. (4.600 m.)
9 Lunes:                       (11 h.) (Asc. 1.300 m. Desc. 2.600 m.)
Temprano atacamos hasta el STELLA POINT (5.785 m.) a 4 km. y 2 h. Alcanzamos el UHURU PEAK (5.895 m.) (6h.). comienza el largo descenso hacia el MWEKA HUT CAMP SITE (3.100 m.) (5 h.).

Tras el ascenso, tres componentes regresaran a casa por asuntos laborales el día 11,  y los nueve restantes, aprovecharemos cinco días más de estancia. 
Como Tanzania es el País de los Safaris fotográficos por excelencia, no podíamos desaprovechar la oportunidad de estar aquí, y no visitar los famosos Parques Nacionales de Serengueti y N´Gorongoro.   Lugares que merecen la pena ser visitados, siempre desde la humildad del viajero y con la atención que África merece.
Y allí conocer el grupo de los cinco grandes mitos de África: el León, Leopardo, Elefante, Búfalo y Rinoceronte.

Componentes de la 1ª Expedición Barceló Barbastro al Kilimanjaro (5896 m) (12 personas):  Responsable y guía, Javi Subías; Rosana Anglés, Miguel Hecho, Carmen Rodríguez, María Luisa Mora, María José Ballarín, Pepe Cubelos, Juan Antonio Mateu (de Barbastro y miembros de Montañeros de Aragón); Eduardo Gonzalez (Zaragoza) Marisa Berdala (Binaced) Javier Ardanuy (Graus) Miguel Angel Moreno (Sevilla)


sábado, 24 de agosto de 2013

ANHELOS



Me reitero. Soñar está bien y todos necesitamos hacerlo; y la posibilidad de realizar esos sueños es lo que hace que la vida sea fascinante.
Un buen paradigma es aprovechar esos momentos de inevitable fantasía o sueño, y transformarlos, o por lo menos intentarlo, en un objetivo alcanzable. Al fin y al cabo, estas fantasías no dejan de ser deseos, esperanzas que manifiestan tu propia naturaleza que clama por revelarse, y muchos se pueden alcanzar si se planean de una forma adecuada y se persevera con una pasión sincera. Doy fe.
El pasado martes, aparte de pasarlo fenomenal y realizar en Agosto el barranco del Mascún (con agua), cooperé a cumplir, con todo lo que ello conlleva, a realizar el sueño de uno de mis mejores amigos (lo somos desde los ¿3 años?) de descender este barranco, pues su madre es de Rodellar, y desde niño ha mamado este territorio, y siempre había deseado hacerlo. Porque el obsequio más grande que podemos hacer a otros no es compartir con ellos nuestro júbilo, sino hacerles descubrir el suyo. ¡Un día fantástico!.
Ahora, enormemente ilusionado pues solo faltan nueve días para poner rumbo a Tanzania para intentar  ascender el Kilimanjaro a la cabeza de once personas.
La ilusión la tenemos todos, y sé que lo demás vendrá por añadidura y dependerá de cosas tan huidizas como el destino o la suerte.
En definitiva, como siempre señalo, el Kilimanjaro será un pequeño paso más para lo que esté por venir hasta que mi vida concluya. Un premeditado y anhelado paso feliz. Y suceda lo que suceda a todos nos servirá igualmente para crecer y seguir adelante con ilusión.
Como intenté trasmitirles al grupo en la reunión que tuvimos esta semana, “es más valiente quien conquista sus sueños que quien conquista a sus enemigos, porque el triunfo más duro es el triunfo sobre uno mismo”.
Mañana tenemos salida al lago de Cregüeña (Benasque) con varios componentes de la expedición, y durante esta última semana, pretendo seguir mi privilegiada preparación en los barrancos que tanto quiero. No queda nada.





lunes, 19 de agosto de 2013

La RAZÓN

¿Cuantas veces cuando no entendemos algo lo calificamos de desvarío, locura o bien directamente lo sentenciamos?
En esto del deporte de aventura, existe una especie de furtiva necesidad que nos obliga a ir más lejos, más alto, a buscar algo más difícil a lo anteriormente realizado, o a marchar hacia lo desconocido. 
Un espíritu que estimula nuestra capacidad de soñar, y más tarde, la necesidad de pretender hacer realidad esos sueños, ¿eso es desvarío o locura?.
Todos lo sentimos a diario, pero quizás no nos paramos a valorarlo, y normalmente tomamos el camino más fácil; aquél que nos proporciona seguridad y tranquilidad, y dejamos ciertas emociones en segundo plano que, no por deseadas, se nos antojan peligrosas o imaginamos irrealizables.
El emblemático montañero Reinhold Messner, con el que tuve la suerte de coincidir en el Pamir en 1997, explica muy bien lo que se experimenta al enfrentarse a situaciones límite: - "En esos momentos el hombre descubre una cualidad hasta el momento oculta. Una doble visión hacia fuera y hacia dentro. Hacia fuera porque ve cosas insólitas y maravillosas, y hacia dentro porque puede conocerse en profundidad".
Aunque para mi, la auténtica hazaña no está en lo conquistado, sino en el camino para llegar a ello; En atreverse a intentarlo y además disfrutar del recorrido, vivir, emocionarse con las cosas, y exprimir unas anheladas sensaciones insólitas y vivencias inéditas, que te obligan a sacar lo extraordinario de ti mismo.
Se trata de fantasear con algo, vencer esos miedos imaginados o tus supuestas limitaciones, e ir a por ello. 
Por otra parte, hagas lo que hagas, propongas lo que te propongas, todo conduce al mismo lugar: A ti mismo.
Una vez oí, que la necesidad espiritual en el ser humano, lo lleva a buscar la energía de la que salió un día para fusionarse de nuevo en ella. Suena bien....
Quizás esta secreta misión te lleva a buscar dentro de ti, pero igualmente fuera, en lo que parece inalcanzable.
La clave está en tu valentía (o tu osadía que da igual), cuando un día decides bajar ese barranco que tanto recelo te daba, correr esa media o entera maratón que te parecía imposible, o ascender esa montaña que te parecía inalcanzable. 
Esa valentía que consigue que sientas por un momento palpitar una especie de eco de felicidad, y que a tu alrededor exista la armonía entre lo que ambicionas, lo que amas y lo que posees.
Solo catorce días para que un grupo de personas afines, realicen una de estas utopías que en algún momento soñaron y se han atrevido a hacer realidad. Catorce días para el Kilimanjaro.
Estos próximos catorce días, serán de entrenamiento, preámbulo, mentalización y también últimos preparativos. Carrera por el monte consolidando la media de 50/60 km semanales, amplificados por varias excursiones programadas previstas: Barrancos como: Mascún superior, Peonera, Aigüeta de Barbaruens, y Gorgonchón, y excursiones al Turbón y al ibón de Cregüeña. Es el sprint final.

lunes, 12 de agosto de 2013

ENTRENAMIENTO CELESTIAL


Poco más de veinte días me separan del anhelado periplo en el Kilimanjaro, y salvo suplementos para la adaptación del grupo (de doce o catorce personas) que sucederán en una cena de confraternización, y una excursión en el Pirineo, y preparar mi material individual, en el ámbito personal estoy totalmente dispuesto.
Mi preparación física ahora pasa por seguir corriendo por el monte... como siempre.
Aún tengo algo de sobrecarga en la cadera, pero sin forzar, esto no me impide hacer unos 50 km semanales, completados con mis escapadas a los barrancos de Guara, donde hallo el mejor gimnasio del mundo: carrera, trepes, destrepes, gateos, flanqueos, equilibrios, oposiciones, natación, cargas, saltos, contrastes frío calor, etc...  
Esta semana tres salidas de 15, 15 y 20 km, y los Oscuros del Balcés:
Oscuros del Balcés, es un hermoso y acuático tramo de barranco en el río Isuala, cuyo acceso está en la carretera HU- 341, por la pista del Barranco Fondo, antes de llegar a las Almunias de Rodellar.
El sábado me proyecté un anhelado madrugón, amparado en la idea de disfrutar de posiblemente mi actividad favorita, hacer fotos, y como digo, de entrenar.
Ya que mi único lastre era la mochila con el neopreno y el bote estanco, la aproximación de unos 45 minutos andando, la realicé trotando. Al ir solo, y dominar lo suficientemente bien un recorrido que llevo haciendo mas de veinte años, lo realicé sin arnés ni cuerda, y así me ahorraba el peso extra.
Los Oscuros por estas fechas, es uno de los barrancos mas practicados de la sierra, por lo que, (como en todos), madrugar le da un plus de particularidad, condición excepcional del entorno, y un ambiente exclusivo que yo siempre busco.
Se trata de un barranco acuático y divertido, pero asimismo, como todos, hay que valorar muy bien el recorrido y el caudal, y si no lo conoces, ir con guía o gente experimentada que te secunden.
Tras la rápida aproximación, de unos veinte minutos, a las ocho y media de la mañana, ya me hallaba inmerso en sus maravillosos laberintos de rocas y río.
El barranco suma dos rápeles, que como digo si eres conocedor del recorrido y hábil con las técnicas de progresión, puedes evitar (yo solo lo hago si voy solo, si acompaño a alguien, por seguridad siempre utilizo cuerdas).
Porque el primer rápel es eludible por un aledaño destrepe de rocas, y el segundo, hay que cursarlo bien, pues para dejarse caer (no saltar) si lleva mucho caudal, el rebufo de su cascada puede ser muy peligroso, y si te obligas con un salto para evitarlo, has de alcanzar el sitio exacto para hacerlo, pues hay una gran roca bajo el agua donde muchos se han accidentado.
Lo extraordinario de este barranco, se encuentra entre ambos rápeles; Allí has de atravesar una oscura y acanalada cueva, cuya desembocadura da a un pasadizo entre dos espectaculares y ceñidas paredes de matizados reflejos y asombroso ambiente. ¡Genial!.
Como comprenderéis, no es lo mismo si transitas por aquí tres horas mas tarde y lo cruzas con veinte o treinta personas mas, bramando y vociferando por diversión, frío, sobresalto, embriaguez o contento...
Yo no vi a nadie, y desde que partí del coche hasta que regresé a él, fueron tres horas de placentero entrenamiento para el cuerpo, pero sobre todo para el instinto, la percepción y el espíritu, en una armonía deferente entre el barranco y yo.
Como siempre apunto, los barrancos de Guara me hace percibir, captar, sentir y deleitar, de una manera muy difícil de resumir.
Estoy deseando que llegue el próximo.