miércoles, 29 de junio de 2016

GORGAS NEGRAS

Tercera temporada con mi proyecto de dibujar esta especie de carta de amor virtual en forma de video a cada barranco de Guara. Barrancos que tanto han significado, y significan en mi vida. Y van catorce ya.
Y le tocó por fin al otro grande. Tras Vero, Peonera y Mascún, el que faltaba. 
Me costó emprenderlo, porque no dejaba de darle vueltas a cómo filmar Gorgas a mi estilo, por lo largo y dificultoso del mismo. 
Al final, para poder hacerlo, opté por marear a mi buen amigo/hermano Miguel y hacerle padecer mis repetitivas tomas durante el descenso. 
Él era idóneo por confianza, paciencia, experiencia, y como conocedor del barranco, pues le guíe allí hace unos años. ¡Gracias Miguel!.
El resultado final me gusta, aunque muy probablemente en algún posterior descenso (pues preveo volver en breve) añada  alguna toma más detallada de los espectaculares saltos, y reedite de nuevo el video para redondearlo. Versión extendida de culto... jajajaja
Esto es Gorgas, y son palabras mayores:
Recóndito, salvaje, y fiel a la verdadera legitimidad de un gran barranco de Guara.
Igual que un poeta trata de manifestarnos mediante su ingenio y sus palabras, imágenes, olores, o sonidos, hay lugares que contagian su palpitación, y nos empujan a una alianza con el mundo y las cosas que nos rodean.
Lugares en los que la naturaleza nos ofrece un umbral para esa comunicación a través de la contemplación, y te brindan una especie de revelación personal e intransferible. Hay un  antes y un después.
Si los románticos descubrieron la idea de lo sublime, en lugares como Gorgas Negras, donde (al menos a mí), su indómita belleza extrema me puede llevar al éxtasis, sientes elevación y excelencia, en un paisaje salvaje que se manifiesta como un misterio sobre los orígenes.
Sientes
la grandeza de percibir el todo en un instante.
Siempre que lo he bajado, se me presenta como un recorrido personal. 
Y aún desde mi perspectiva de local, de amante incondicional, siempre me surge esa búsqueda personal de la esencialidad. Como en un anhelado peregrinaje.
Un territorio donde el cromatismo parece redundar, y la soledad te induce a una meditación sobrecogedora. Una belleza que comunica con gran intensidad.
Pero, dejando aparte el romanticismo, si hay un cañón duro en Guara, ese es Gorgas Negras.
Entre la aproximación, el descenso y la vuelta, se puede dilatar hasta mas de diez horas.  
A ello hay que añadirle la fianza de su desamparo por aislado, su agua fría, y su caprichoso e irregular terreno. Este conjunto de ingredientes, lo conciben solo apto para personas más experimentadas, y con buena forma física.
Cuando en los inicios trabajaba como guía, era muy poca la gente que llevábamos allí, y siempre tras haber bajado con ese mismo grupo otros barrancos y observar antes su resistencia y como se desenvolvían.
Por otra parte es un magnifico descenso de ambiente encañonado y salvaje, donde su primera mitad es realmente sublime llena de resaltes, marmitas, cascadas, caos y rápeles o saltos, espectaculares.
Después poco a poco el río se va abriendo y aparecen no menos bonitas, las largas, oscuras y frías badinas que le dan nombre.
La salida de Gorgas Negras es o bien por la senda bien indicada por la que se accede al barranco de Barrasil (como en el video), retornando de nuevo por el barranco de Andrebot y la fuente del Mascún hasta Rodellar; o bien tirando por el Cañón de Barrasil, que es la prolongación natural del río, para terminar en el Puente medieval de Pedruel en el Camping del Puente.
¡Hablando de la fuente del Mascún!:
La Surgencia del Mascún, es un manantial que alimenta a este río a su paso por Rodellar.
¿Cuantas  veces, hemos parado en ella para refrescarnos?. ¿Conocéis la teoría sobre misteriosa procedencia de sus aguas?
Cada año brotan de ella hojas de haya.
Y la cuestión, digna de Iker Jiménez, es que no se “halla” esta clase de árboles en toda la Sierra de Guara.
Así  que un laberíntico conjunto de simas y corrientes subterráneas  serian las responsables del transporte de estas hojas hasta aquí.

En el año 1850 Pascual Madoz expuso una teoría sobre ello:
"Se cree con bastante fundamento que en la sierra de Jánovas, aguas del Río Ara, se filtran por entre las grandes cavernas que en ella se descubren y da origen a la muy nombrada fuente que nace en el barranco de Rodellar llamada Mascún, al pie de la sierra de Guara”.  Cuando crece el río Ara esta fuente aumenta el caudal de agua que allí brota, y cuando las avenidas del Ara arrastran hojas de haya, en la fuente se presentan estas mismas hojas."...
Puede que esta sea la explicación...
Es sorprendente dada la enorme distancia que separa la Surgencia del Mascún del Río Ara, uno de los ríos pirenaicos mas importantes.... pero, de algún lado tiene que venir las hojas de haya...
Como Gorgas Negras. Su misterio es la suma de la fascinación y el temor.

martes, 21 de junio de 2016

RANKING DE AUDIOVISUALES EN YOU TUBE


He leído una frase que me ha gustado mucho: “Un adulto creativo, es un niño que ha sobrevivido”.
No podría estar mas de acuerdo. Para ser creativo, como para muchas circunstancias de la vida, hay que tener fe. Porque para crear, hay que creer.
Al menos, por encima de lo que valoren los demás sobre ti, tú debes creer en ti mismo.
Poco a poco ya, estoy realizando una apreciable producción de..., “¿Audiovisuales domésticos?” Casi todos están difundidos en YouTube.
La gran mayoría son de prácticas deportivas y viajes de aventura (Sables, Yukon, Kala Patthar, Machu Picchu...).
Los primeros, editados  con la inestimable ayuda de Patricia y Sound Garden (Sables y Yukon) o Hugo (Kilimanjaro) apoyados en mis imágenes y guiones.
Pero desde que adquirí mi queridísima GoPro, me lancé sin freno y en solitario a hacerlo emancipadamente todo. Un “Yo me lo guiso, yo me lo como” (sobre todo por no marear y  tener autonomía).
El próximo fin de semana, comenzaré a filmar el catorceavo video de descenso de barrancos, y ya sumo algunos mas de narración amable sobre carreras como la de la mujer de Barbastro, o la Ultra Trail de Guara. Asimismo unos cuantos familiares, pero lógicamente son eso, familiares, y no son públicos;).
Todos y cada uno me han ido sirviendo para aprender modestamente para el siguiente, e ir mas o menos progresando.
Desde ese primero que simplemente salí casi excitado de casa con mi nueva cámara a filmarme corriendo y haciendo el chorras, al aprendizaje inmortalizando los barrancos de Guara, en este proyecto que me apasiona de recopilarlos.
La verdadera y notoria legitimación, llegó con la película sobre el viaje al Kala Phattar (Nepal), porque me significó todo: Grabación, guión y edición.
A este le siguió en el mismo formato el siguiente viaje hasta Machu Picchu en Perú, y este próximo mes de septiembre, me afanaré en realizar otro audiovisual sobre viaje que nos llevará hasta la fuente del Ganges en el Himalaya Indio.   
Me gustará ver estos audiovisuales cuando sea un vejete; y sinceramente, aparte de que a alguien puedan gustarles, servirles o inspirarles, imagino que puedan ilusionarles a mis descendientes; a mi hija. Yo tan apenas tengo algunas pocas fotos de recuerdo de mi padre, que murió siendo yo pequeño, y mucho menos una película domestica; ya me gustaría.
En la actualidad por suerte eso ha cambiado, y como habitamos la época de la imagen y las redes sociales, a nuestros hijos no les faltaran recuerdos visuales de sus padres.
Así que, ¿ porque no intentar legarles una modesta herencia de dignos recuerdos gráficos?: fotos, dibujos, escritos, o películas domésticas...
Ahora mismo, comenzaré la filmación del que para mi es el barranco mas comprometido y difícil de filmar en el modo pormenorizado y en primera persona que vengo haciendo (por largo y deportivo): “Gorgas Negras”.
Siempre los he filmado en una sola bajada, y este me llevara varias incursiones en su cauce. Pero
el resultado merecerá la pena. Al menos para mi colección y recuerdo. Después si gusta y congenia, pues mejor.
Espero tenerlo listo en unas semanas.
Actualmente cuento con 229 personas suscritas a mi canal de YouTube.
Esto para algunos no será nada; a mí nunca deja de sorprenderme que haya gente que le atraigan, vean o motiven mis publicaciones, y siempre se agradece.
Así que como “director amateur”de producciones audiovisuales propias, he decidido elaborar un ranking a dia de hoy de los videos más populares de mí humilde obra, teniendo en cuenta el número de visualizaciones, y los numerosos mensajes privados que recibo sobre algunos de ellos:

Nº 1 MI MARATÓN DE SABLES
Duración: 42 m
25000 visualizaciones
Nº 2 LA PEONERA
Duración: 17 m
5200 visualizaciones
3 ULTRA TRAIL GUARA SOMONTANO
Duración: 9 m
4400 visualizaciones
Nº 4 CAÑÓN DEL VERO
Duración: 25 m
3000 visualizaciones
Nº 5 II CARRERA DE LA MUJER DE BARBASTRO
Duración: 10 M
2800 visualizaciones
Nº 6 YUKON ARKTIC ULTRA
Duración: 1h
2400 visualizaciones
Nº 7 KALA PATTHAR
Duración: 45 m
2300 visualizaciones
Nº 8  GORGONCHON
Duración: 8 m
2000 visualizaciones
Nº 9 CAÑON DEL MASCÚN
Duración: 16 m
1900 visualizaciones
Nº10 FORMIGA
Duración: 9 m
1700 visualizaciones

martes, 14 de junio de 2016

BARRANCO DE SAN MARTÍN DE LA VAL D’ONSERA

Aun me sorprendo del entusiasmo que abrigábamos hace treinta años trabajando como guiás.
Nada nos daba pereza a la hora de conducir gente y disfrutar junto con ellos.
Gorgas Negras, Mascún, Barbaruens, o siempre combinados Formiga y Gorgonchón o Balcés y Gorgonchón.
Ese entusiasmo también nos empujaba a llevar algún grupo desde el camping del Vero (Alquézar-Colungo), hasta este barranco de San Martín de la Val D’Onsera.
110 Km. de coche ida y vuelta. Dos horas de preciosa aproximación, y dependiendo del grupo, tres cuatro horas de barranco.
Salíamos sobre la ocho, para comenzar el barranco sobre las once o doce, y regresar al camping entre seis o siete de la tarde. Y merecía la pena.
Era un dia muy completo, porque la aproximación por si sola, es una excursión espectacular; y si a ello añadías bajar por el barranco, salía una jornada evidentemente redonda. Y así lo irradiaban las caras y el entusiasmo de los correspondidos.
Como les digo a los que ahora me acompañan a los viajes de trekking:
-“Tenemos todo el dia por delante. ¿Por qué correr si podemos disfrutar de cada minuto?. Si corremos finalizará antes ese disfrute...”
En mi actual lógica, y con este proyecto de grabación de los barrancos de Guara más característicos que comencé ahora hace dos años, me exijo madrugar mucho para hallarlos vacíos de gente, y poderlos grabar con todo su encanto (al menos el que soy capaz de captar yo), también  para poder hacerlo con prudencia, sin prisas, pero sin pausa.
Los filmo en primera persona, para que quien los vea de alguna forma se sienta el protagonista, y si no puede o no quiere hacer barranquismo, pueda hacerlo, viajar al interior de ese barranco de esta manera virtual.
Este último barranco ha significado dos viajes.
No por pretenderlo, si no porque el primer intento, cuando llegaba grabando hasta la misma ermita y cabecera del barranco lo aborté por lluvia.
Así que una semana después, disfruté de nuevo de un precioso amanecer haciendo la aproximación para poderlo grabar y después compartir.
Barranco de San Martín de la Val D’Onsera:
Un barranco que emerge desde uno de los parajes más espectaculares del Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara; La ermita que le da nombre, “San Martín de la Val D’Onsera y su entorno”.
Allí, en ese idílico entorno, sin esfuerzo puedes imaginar residiendo un ermitaño del siglo XIX  con su luenga barba color ceniza y envuelto en su gastado hábito .
Lugar fascinante y mágico.
El recorrido para llegar comienza pasado el pueblo de San Julián de Banzo, en un aparcamiento bien señalizado junto al barranco de San Martín.
Desde aquí y tras un ligero descenso, el itinerario deja la pista y abraza el barranco progresando suavemente por una senda que discurre por  su lecho de piedras.
Al alcanzar una confluencia de barrancos bien señalizada, que es por donde nos plantaremos una vez descendido el barranco,  nos desviaremos por una senda que asciende sombría entre encinas y bojes.
Y mansamente, el sendero alcanza las paredes de la Puerta de Cierzo, donde brota un pequeño manantial.
Pasando  sobre este, continúas ascendiendo por la senda en zigzag en dirección noroeste.
Allí  remontando una depresión entre la espesura de un hermoso carrascal, ganando altura llegamos al cruce del paso de Viñeta, donde nos encontramos con una chocante lápida de cerámica incrustada en la roca, que evoca un accidente mortal que tuvo lugar en ese punto a mitad de siglo XIX.
En este lugar podremos coger dos caminos: A la izquierda tenemos el paso D'a Viñeta, más corto pero más arduo si tienes vértigo por ser un poco más aéreo, no obstante está acondicionado con escalones, barandillas y sirga para facilitar la subida; o bien el camino de los Burros, que es más fácil y menos aéreo.
Por ambos, llegarás al collado de San Salvador. Gran colonia de buitres en estas paredes, y avistamiento de muchas aves rapaces.
Desde este collado, la ruta desciende por una senda de gran desnivel, pero igualmente acondicionada con sirgas para facilitar la travesía, hasta descender de nuevo al barranco de San Martín.
Antes de realizar el descenso del barranco, que seria desde este punto, recomiendo remonta el cauce, hacia su cabecera, durante unos 10 minutos, y llega a la recóndita ermita de San Martín de la Val d’Onsera que explicaba al principio. Por sí sola, una de las excursiones más bonitas de Guara.
Después, nos encaminamos barranco abajo.
La mejor descripción del mismo, está en el video.
Terminado el barranco, tras pasar al lado de la desembocadura de Lenases, aparecemos en el desvío por el barranco afluente por donde hemos hecho la aproximación.
Desde aquí, desandar la aproximación hasta el coche.
Horario de aproximación: 2 horas
Horario de descenso: 2 - 3 horas
Horario de retorno: 30 minutos
Escapes: No existe ningún escape.
 
 


martes, 7 de junio de 2016

MONZÓN TEMPLAR RACE. CARRERAS EXCEPCIONALES

El calendario de carreras es tan extenso como variado, y reúne carreras de toda naturaleza y distancia.
Tanto, que en mi opinión muchas están condenadas a extinguirse.
Lo que no hace tantos años era un deporte minoritario, de explícita competencia entre atletas federados, organizada por federaciones o clubes de atletismo, con la popularización del running, y la invasión en masa del denominado atleta popular, se ha convertido en un negocio y un gran nicho de mercado.
Por ello, ahora las carreras son organizadas igualmente por clubes, pero del mismo modo por asociaciones, empresas, ayuntamientos,  firmas, comercios, e incluso grupos de amigos.
Y no es una crítica. Es lo normal, cuando obra la ley de la oferta y la demanda.
Pero, la oferta es tal, que por muy competitivo que seas llega a abrumarte tanta propuesta.
¿A dónde conduce esto?.
Pues exceptuando los que comienzan, que lógicamente están todavía ávidos de coleccionar distancias y carreras en asfalto o montaña, conduce a agobiarte, finalmente empalagarte, y dejar de correr “carreras”. 
Y es allí donde irrumpen las propuestas de carreras “diferentes”.
Propuestas excepcionales e inéditas. Carreras donde no hay rivales, hay cómplices; no hay sufrimiento (o si), pero sobre todo hay diversión.
Carreras que invitan a compartir con familiares o amigos, y a recrearte como un niño.
Y es allí donde entra la “Monzón Templar Race”.
En cuatro años ha pasado de catorce a casi ochocientos participantes.
Una carrera individual o por equipos de a tres, de cinco o diez kilómetros de distancia, inspirada en la época de los templarios, con diversos obstáculos durante el recorrido, y la meta en lo alto del castillo de la ciudad, teatralizada por caballeros templarios, que te honran armando un ceremonial pasillo con sus espadas en alto.

Día de:
La mañana pintaba bien. Un buen cielo,  casi ochocientos participantes, mucho ambiente, y debido a lo llamativo de este tipo de carreras, muchos espectadores.
En la salida, todos uniformados convenientemente con la camiseta oficial blanca o negra dependiendo de la distancia, diez o cinco, y la  cruz del temple estampada en el pecho. Cruz con un original suplemento; Estaba grabada con el nombre de todos los participantes en su interior.
Que visuales son las carreras con la gente uniformada. 
Solo hay que observar la famosa marea rosa de las carreras de la mujer.
Aquí, una marea cruzada.
Y... a las once en punto, un caballero sobre su caballo batiendo la calzada con su galope, nos dispone con esta acción la salida de los diez kilómetros.
Cinco minutos después la de cinco.
Y todos, los de blanco primero y los de negro después, como una tribu de bárbaros asaltando una fortaleza, nos lanzamos a la carrera.
Al poco, para calentar y casi sin pensar, té hallas corriendo por medio del río Sosa.
Y es allí donde comienzas a ser consciente de donde te has metido.
Porque una carrera en la que te puedes orinar encima sin que se note, no es una carrera normal.
La salida del río, trepando por unos resaltes de roca, o por unas sogas, va haciendo selección e hilera.
Y después zigzagueando por una arboleda en las proximidades al castillo, que es el sello principal de la carrera, te plantas ante una empinada senda que te prescribe: “¡atate los machos chaval o chavala que te vas a cagar!”.
Al coronarla, ya como aperitivo de lo venidero, te topas con unos espaciosos
contenedores de los de tirar escombros en las obras, llenos de agua.
Y si no fuera suficiente atravesarlos con el agua a la cintura, un tronco cruzado en medio a la altura del agua te obliga o bien a superarlo por encima, o a sumergirte y hacerlo por debajo.
A partir de aquí dominio del campo a trabes con repechos, laderas, terraplenes, hondonadas y cañadas. 
Recorrido precioso, donde cualquier cosa vale para curtir la peregrinación y madurar poco a poco al corredor.
Si divisas una senda junto a una barrera de roca natural, no lo dudes, el recorrido ascenderá por la roca obligándote a trepar.
Posteriormente, una larga rampa en descenso te empuja como un tornado  hacia una zona medular llena de obstáculos.
Un perímetro trazado en zigzag plagado de público, donde te tropiezas y debes superar, barreras con grandes pacas de paja de dos y tres alturas, defensas de neumáticos de camión, más contenedores con agua, una atalaya con rampas de madera para ascender y descender, y hasta un foso excavado en el suelo.
Y cuando reptando bajo unas lonas sobre  tierra, parece que lo has superado todo, te endosan un saco terrero de cinco kilos (chicos) o dos kilos (chicas) con arena para que lo acarrees durante aproximadamente un kilómetro monte a través.
Y cuando por fin abandonas el lastre, se revela el sprint final:
Desconozco cuantas rutas de ascenso tiene el castillo de Monzón, pero dudo que haya ninguna más directa que la que asciendes. De esas denominadas “Totieso” o “Aquenohaycojonesdesubirporallí”.
Arriba, al coronar esta “escalada”, asoma una zanja seguramente parte de las defensas originales del castillo, con escalera de madera para salvarla, y te dispone para los últimos metros.
Últimos metros por la cuesta empedrada y porticada  de acceso al patio de armas del castillo, por la que como bienvenida deberás subir un brik de litro de caldo con el que te obsequian (menos mal que no es una garrafa de 25 litros), para intentar llegar, no sin antes atravesar una columna de porteros de discoteca equipados con dos enormes parapetos acolchados, dispuestos
a impedirte el paso a empujones.
Entonces, y solo entonces, llegaras hasta esa meta custodiada por caballeros templarios con sus espadas en alto en olor de multitudes.
¡¡Espectacular!!
Una carrera en la que hay que superar obstáculos. Cuyo objetivo es crear un ambiente salvaje, y poner a prueba  tu resistencia, fortaleza y coraje.
Donde lo primordial no es tanto el tiempo que se realice, si no superarla.
Y lo más importante divertirse y compartir la experiencia con amigos o compañeros.
En resumen, todo un acontecimiento.
¡¡Enhorabuena a los organizadores, voluntarios en particular y a  Monzón en general por esta iniciativa!!
PD: Como puntualización, que no crítica, y para redondear este espectacular montaje, si yo, (que soy muy teatrero), fuera organizador, remataría la especial singularidad heroica de la carrera con otro gesto:
Tras cruzar la línea de meta, haría arrodillar a cada participante armandol@ caballero/a con una espada (foto al canto), obsequiándole con alguna pequeña distinción (medalla) de recuerdo.
¡Chapó!