lunes, 20 de marzo de 2017

A MI MADRE.

Carta a mi madre (2008) :   
Se necesita una esmerada introducción para escribir una carta de homenaje y cariño en esta época donde los abrazos son ficticios, y los sensibles tienen vetado el permiso de expresar sus sentimientos sin que se les considere fuera de lugar; una época donde todos tendemos a escondernos y evadirnos de un montón de compromisos fraternalmente adquiridos.
Cuanta satisfacción me produce escribir esta carta, sabiendo que todavía puedes aguantarla entre tus manos y almacenarla en tu corazón durante muchos muchos años, y la escribo en torpe compensación por tantas y tantas cartas no escritas, y por tantas y tantas palabras no dichas. Porque, eso si, las cartas escritas permanecen para siempre y el placer de releerlas las vuelve inmortales.
Por eso mismo, quisiera escoger las palabras adecuadas para expresar mis sentimientos en un momento tan especial y tan feliz.
Sentir, emocionarse, llorar, querer, creer en lo que nadie cree y sentirse especial como nadie se ha sentido jamás, son sentimientos que emergen al hacerlo.
Primero quiero que sepas que aunque mis abrazos son esporádicos, y mis besos casi fugaces, TE QUIERO y ERES LA MEJOR MADRE DEL MUNDO.
Cuando observo lo rápido que pasan los años, imagino a todos los que han o hemos desperdiciado la oportunidad de decirle a su madre cuánto la quieren. 
En tu caso quizás porque siempre te hemos visto como una mujer práctica, autónoma, fuerte, equilibrada, y que no precisaba de ningún tipo de afectiva ternura ni ánimo para seguir adelante; o... quizás esa era la imagen que tu nos querías transmitir para no preocuparnos.
Sabes que a nuestra manera todos te queremos, y perdona si nunca te lo digo, pero quizás la dureza del pasado que tu trataste de disimular para protegernos, dejó secuelas como esa, el no sabernos decir que nos queremos convenientemente.
Supiste superar en silencio y sin ayuda de nadie momentos desoladores, y contra viento y marea te impusiste para salir adelante renunciando a tu propia vida cuidando de nosotros, tus hijos. Y con ese corazón tan grande, y ese "estomago tan endeble"...,indicarnos la dirección correcta.
Recuerdo tantas cosas: Las innumerables noches que sacrificaste tu sueño cuando yo era niño para cuidarme durante mis frecuentes enfermedades; como nos embarcabas en tu Seat 600 y nos llevabas a casa de los abuelos a Monzón; o a la piscina; o al río Vero frente a la huerta; o tus noches en vela cuando en la adolescencia comenzamos a salir...
Ya perdí la cuenta hace años de todas tus privaciones para que a nosotros, tus hijos, no nos faltara de nada: estudios, campamentos de verano, esquí, excursiones... incluso la ropa de moda, aunque nos la tuvieras que hacer con tus propias manos, como aquellos mis primeros pantalones de montaña urdidos con un reciclado pantalón de pana recortado, que reforzaste con piezas de cuero a juego, que junto con mis chirucas yo lucía presumido cuando iba a la montaña.
También, aunque hayan pasado ya casi cuatro décadas, siguen frescos en mi memoria, y en mi culo..., los merecidos y certeros "zapatillazos" que nos propinabas para regañarnos tras nuestras continuas riñas, travesuras, o como en mi caso también por no querer comer.
Esto no lo recuerdo con resentimiento, al contrario, pues si bien en aquel momento el "hervor" de mi... culo eclipsaba cualquier enseñanza moral, ahora puedo entender perfectamente la consecuencia de tu educación y el sentido de esta. ¿Quién sería capaz de lidiar y sacar adelante a tres enérgicos y vivaces niños pequeños sin aplicar algún tipo de disciplina?...
Posteriormente, cuando ya nos hicimos mayores, sé que lloraste y rezaste por nosotros; que te afligieron nuestros problemas como si fueran tuyos; que sufriste nuestras penas y padeciste o disfrutaste con reserva nuestras conquistas o hazañas deportivas, laborales o personales, o nuestras desventuras, sintiéndote siempre orgullosa hiciéramos lo que hiciéramos.
Hoy, sigues pendiente de nuestro bienestar, de nuestras parejas, de cualquiera, pero siempre tus hijos por encima de todo. Como reivindicando que somos tu mayor tesoro.
Pues bien, hoy quiero que sepas que "tú también eres nuestro mayor tesoro".
Sería injusto dejar de mencionar, aunque suene frívolo, lo que todo el mundo ya sabe.... Lo bien que cocinas. Lamento que solo seamos unos pocos privilegiados los que podamos disfrutar de tu delicioso pollo relleno, tus paellas, tus chiretas, tus lentejas, o tu gran diversidad de clases de lomo con diferentes salsas, ternasco, pollo, cebollas confitadas, sin olvidar la repostería, los flanes de huevo o las increíbles tortillas de patatas. Cualquiera, solo con manifestarte lo bien que te sale la torta de café, o como haces este o ese plato que está tan bueno, como el premio Nescafé, se asegura, no la receta del mismo, sino el suministro de ese plato por tu parte para toda le vida.
¡Eres grande y generosa mama!.
De ti mama se podría decir muchas cosas, la mayoría de ellas maravillosas: tu valor, tu entrega al trabajo, tu honestidad, y toda esa capacidad y lealtad de amistad que tan bien nos has sabido trasmitir a tus hijos.
Sé que estas breves palabras escritas en un papel, jamás serán suficiente para expresar verdaderamente toda la admiración que siento por ti, mi madre, pero, en su pequeñez, espero que sirva cuando menos para felicitarte en tu día, el día de tu cumpleaños y jubilación. El día que espero y deseo que te comprometas de verdad a vivir para ti y no para los demás como siempre has hecho.
Gracias mama por darme/darnos la vida, por tus atenciones, por tus perdones, tus oraciones y tu incondicional inclinación hacia nosotros tus hijos. Tan solo manifestarte que lo hiciste bien, y que ya es tu momento; el momento en el que tu vivas y disfrutes. Gracias por ser nuestro ejemplo, por hacernos fuertes. En definitiva "gracias por existir".
Tan solo puedo añadir:
¡VIVA LA MADRE QUE NOS PARIO!


viernes, 17 de marzo de 2017

2017 BOLIVIA -VOLCÁN ACOTANGO (6.052 M)

No viajamos para escaparnos de la vida, si no para que la vida no se nos escape. Y el mejor viaje
siempre es el venidero.
África (Kilimanjaro), Nepal (Kala Patthar), Perú (Machu Picchu), India (Bhaguirathi fuente del Ganges)  y el próximo mes  de Octubre, partiremos para Bolivia.
Un país, que como todos los que hemos estado, a buen seguro jamás olvidaremos.
Un viaje, cuyo objetivo más destacado, será alcanzar la cima del volcán Acotango de algo más de seis mil metros de altura.
Para llegar hasta allí, afrontaremos diversas jornadas de caminata,  cuya dificultad será la adaptabilidad al cansancio acumulado tras las reincididas marchas diarias y pero sobre todo a las patologías propias de la altitud y la falta de oxígeno, al transitar varios días por zonas con alturas desde los cuatro mil a los cinco mil metros de altura.
El Volcán Acotango marcará simplemente un instante puntuale de un cúmulo de días, de horas, de minutos de experiencias extraordinarias, viajando, aviniéndose o caminando por la cordillera real de Bolivia.
Bolivia (en quechua: Puliwya; en guaraní: Bolivia
Un país situado en el centro-oeste de América del Sur, que cuenta con una población de cerca de 10,1 millones de habitantes. Limita al norte y al este con Brasil, al sur con Paraguay y Argentina, y al oeste con Chile y Perú, y no tiene salida al mar.
Su superficie es la sexta más extensa de Iberoamérica y comprende distintos espacios geográficos como la cordillera de los Andes, el Altiplano, la Amazonía, los Llanos de Moxos y el Chaco, siendo así uno de los países con mayor biodiversidad en el mundo.
Sucre es la capital y sede del órgano judicial, mientras que La Paz es la sede de los órganos ejecutivo, legislativo y electoral.
En su territorio se desarrollaron antiguas civilizaciones como Tiwanaku, la Cultura Hidráulica de las Lomas y la cultura moxeña.
Primero los incas y posteriormente los conquistadores españoles dominaron el territorio hasta que el país se independizó en 1825.
Al haber desarrollado las tradiciones con un mestizaje de las culturas precolombinas con la cultura española, es un país multiétnico y pluricultural, rico en la mezcla y sincretismo de costumbres y tradiciones recibidas de los pueblos indígenas y los conquistadores españoles.
Un viaje especial para gente especial, que nos valdrá para hacernos mas amigos, vencer miedos, debilidades, desánimos, y para hacernos algo mejores, viendo, participando de otra cultura.
Viajes en los que además de cumplir otro sueño (el de cada cual), después nada es igual.


BOLIVIA 2017
TREKKING EN LA CORDILLERA REAL Y ASCENSO
AL VOLCÁN ACOTANGO (6.052 M)
DEL 15 AL 28 DE OCTUBRE

Ascensos a:
Cerro Chacaltaya (5.395 m).
Cerro Austria (5.326 m).
Volcán Acotango (6.052 m).

ITINERARIO

Día 15 de octubre :  Vuelo Barcelona– La Paz
Salida del vuelo a La Paz. Noche a bordo.

Día 16 de Octubre. La Paz
Llegada de madrugada o a primera hora de la mañana al aeropuerto de El Alto (La Paz). Recepción por parte de nuestro guía local y traslado al hotel a dejar las maletas. Tiempo para descansar y aclimatarse a la altura.
Reunión informativa con nuestros guías locales sobre el programa de los próximos días. Noche en hotel en La Paz.

Día 17 de Octubre. La Paz
Por la mañana haremos un recorrido guiado privado por el centro histórico de la ciudad de La Paz: La catedral, San Francisco, la plaza Murillo, las calles coloniales como la Calle Jaén y el Mercado de las Brujas.
También subiremos al mirador Killi Killi desde donde disfrutaremos de una vista panorámica de la ciudad y del nevado Illimani (6.462 m), una de las montañas características de la ciudad.

Día 18 de Octubre. La Paz. Cañón del Palca
Día completo para caminar por la zona del Cañón del Palca, ubicado a unos 10 km al este de la ciudad de La Paz.
El Cañón del Palca tiene una longitud aproximada de 8 km, y posee paredes de hasta 200 metros de alto.
Durante el camino, de nuevo disfrutaremos de bonitas vistas del nevado Illimani, el más alto de la Cordillera Real.
La caminata se llevará a cabo en alturas de entre 3600 y 3400 metros, ideal para la aclimatación. Por la tarde Regreso a la Paz.

Día 19 de Octubre. La Paz - Chacaltaya
Por la mañana marcharemos de La Paz en dirección a El Alto, y desde allí al pueblito de Ingenio, que da acceso al Valle de Milluni.
Un poco más arriba tomaremos una carretera de tierra que sube hasta la parte alta del Chacaltaya, y llegaremos hasta el Refugio del Club Andino Boliviano, a una altura 5240 m.
Aquí hace unas décadas se ubicaba la estación de esquí más alta del mundo.
Desde aquí tendremos una bonita vistas de 360º de toda la cordillera Real de los Andes.
Divisaremos al sur de nuevo el Illimani (6.462 m), hacia el norte el Huayna Potosí, y la extensa cordillera hasta el Ancohuma (6427 m) y el Illampu (6368 m).
Desde el refugio realizaremos un corto ascenso hasta coronar la cumbre del Cerro Chacaltaya (5.395 m). A primera hora de la tarde regreso a La Paz. Noche en hotel.

Día 20 de Octubre: La Paz - Laguna Khotia (Cordillera Real)
Por la mañana saldremos de la capital en dirección noroeste por la carretera que se dirige al Lago Titicaca.
Después de 1h30 de marcha, pasada la población de Palcoco, tomaremos la pista que se adentra a la Cordillera Real.
Poco a poco nos acercaremos a las montañas.
Dejaremos a nuestra derecha el macizo del Condoriri y a nuestra izquierda el macizo de Negruni.
Cruzaremos junto a la Laguna Khara Kota, para llegar a nuestro destino final, la Laguna Khotia, ubicada a 4.450 m., donde instalaremos nuestro campamento.
El viaje desde La Paz (3-3h30). Noche en tiendas.

Día 21 de Octubre: Laguna Khotia – Laguna Sistaña (4.660 m)
Saldremos en dirección S/SE dejando el lago Khara Khota a la derecha hasta las amplias laderas que lo rodean hasta un paso situado al sur del pico Khollin Kkolu (4.745 m). Desde este collado ya se puede contemplar detrás de las montañas la parte superior del Huayna Potosí.
Avanzaremos en dirección este hasta alcanzar el cauce del río Palcoco (4.400 m) junto  a restos de muros donde encierran rebaños de llamas y de alpacas.
Proseguiremos hacia el sur rodeando la base del contrafuerte de la montaña, girando al final hacia el sureste para afrontar la última subida hasta la laguna Ajwani Khota (4.620 m).
Tras cruzar un puente y pasar junto a un gran edificio, iniciaremos un nuevo ascenso hasta el Paso Sistaña (4.900 m).
Desde allí descenderemos hasta la laguna Sistaña (4.660 m), donde se aprecia el circo de los nevados Janchallani (5.396 m) y Wawanaki (5.258 m).
Allí acamparemos junto al lago.
Distancia: 15,9 km    Horario: 6-7 h         Desnivel: +1.010 m / -770 m

Día 22 de Octubre: Laguna Sistaña – Cerro Austria (5.326 m) - Laguna Chiar Khota (4.700 m)
Comenzaremos con una fuerte subida hasta 4.800 m y luego hasta el Paso Juri Khota (4.900 m).
Descenso hasta la orilla de la Laguna Juri Khota (4.700 m). Preciosa vista sobre la Cabeza del Cóndor, la Ala Izquierda y el Pico Eslovenia.
Lugares para la acampada al sur del lago. Rodear el lago por su izquierda y subir hasta una bonita laguna glaciar (4.930 m) situada al pie del glaciar sureste del Condoriri.
Tras un descanso para contemplar el majestuoso paisaje y reponer fuerzas, iniciaremos el ascenso hasta el Paso Austria (5.130 m).
Desde este punto añadiendo a la etapa 200 metros de desnivel se puede subir hasta la cumbre del Cerro Austria (5.326 m).
Retorno por el mismo camino hasta el paso y descenso hasta la  Laguna Chiar Khota (4.700 m), lugar donde se ubica el campo base para escalar montañas como el Condoriri o el Pequeño Alpamayo.
Distancia: 9,4 km      Horario: 6-7 h (+1h30)        Desnivel: +840 m / -630 m (+/- 200 m extras en el ascenso al Cerro Austria)

Día 23 de Octubre: Chiar Khota (4.700 m) – Campamento Carmen Pampa (4.720 m)
Seguiremos por el camino que desciende hacia el pueblito de Tuni.
Se pasa primero por una primera laguna junto a la Rinconada del Condoriri y su refugio de montaña (4.490 m) y más abajo se alcanza la orilla occidental de la Represa Tuni (4.450 m).
En el otro extremo del lago se asienta el pueblito de Tuni (4.440 m), punto de inicio clásico de la aproximación de muchas expediciones al macizo del Condoriri. Con la cara Oeste del Huayna siempre enfrente, el camino se interna hacia el este por un ancho valle siempre dejando el río a la izquierda.
Al poco rato se pasa junto a las ruinas del campamento La Unión  (4.520 m) bajo la torrentera que desciende de la Laguna Esperanza, situada un centenar de metros por encima del lugar.
Más adelante el sendero gira progresivamente hacia el sur hasta Carmen Pampa (4.720 m), una hermosa planicie situada al sur del Pico Imilla Apacheta, al final de esta pampa se encuentra el emplazamiento del campamento, con unas bonitas vistas sobre la cara Oeste del Huayna Potosí y del nevado María Lloco.
Distancia: 16,7 km   Horario: 7-8 h      Desnivel:  + 430 m / -360 m

Día 24 de Octubre: Carmen Pampa – Huayna Potosí /Zongo (4.750 m)
La última jornada se inicia con un ascenso al paso situado al norte del cerro Tajlla Willkhi (5.124 m).
Llegados al paso (5.090 m) se abre ante nuestros ojos el valle de Zongo, presidido por las cumbres del Chacaltaya y del Charquini.
En el descenso el camino realiza una diagonal a la izquierda, hasta interceptar una pista de tierra (4.990 m).
Seguir por la pista atajando en las curvas que realiza hasta alcanzar el fondo de un valle (4.720 m) donde fluyen las aguas que proceden del deshielo de la cara suroeste del Pico Milluni.
A partir de aquí se entra en el valle del Zongo y se flanquea en descenso a media vertiente hasta llegar a la Laguna Pata Khota (4.680 m).
Ligero ascenso hasta alcanzar la carretera junto al Refugio Casa Blanca o San Calixto (4.750 m), junto a la bonita represa de Zongo. Vistas espectaculares del Huayna Potosí.  En este punto se da por finalizada la marcha.
Encuentro con nuestro con nuestro vehículo para proceder al regreso a La Paz (2h). Noche en hotel.
Distancia: 9,3 km    Horario: 4 h      Desnivel: +470 / -460 m

Día 25 de Octubre: La Paz – Sajama
Por la mañana recogida en el hotel y viaje de unas 4-5 horas recorriendo el norte de la provincia de Oruro hasta llegar al pueblito de Sajama (4.400 m).
Visita a la capilla de Curahuara de Carangas, también conocida como "La Capilla Sixtina" por sus ricos frescos y ornamentos. Por la tarde, para recuperarnos del viaje, disfrutaremos de un reconfortante baño en las aguas termales del Parque Nacional, con vistas l volcán Sajama (6.542 m), la montaña más alta del país.

Día 26 de Octubre: Ascenso al volcán Acotango (6.052 m)
Desde Sajama nos dirigiremos a Tambo Quemado, poblado situado a unos 10 km de la frontera chilena.
Un kilómetro antes de entrar en el pueblo sale a mano izquierda una pista en dirección sur que se tendrá que seguir durante unos 10 Km. hasta las proximidades del poblado de Chachacomani.
Aquí nace, un camino de 12 km que por el lecho de un río se dirige hacia unas minas de azufre.
Antes de llegar a estas se llega al campo base que se ubica entre los 5.100 y 5.200 m de altura. La pista llega hasta las minas y según la temporada y el estado de la pista quizás sería viable acceder hasta ellas con el vehículo 4x4 (cota 5.400 m).
Para la ruta normal del filo SE seguir la loma de arena y piedra sin más dificultades hasta una pequeña antecima y luego hasta la cumbre principal.
El último tramo puede presentar nieve de temporada sin ninguna dificultad técnica (crampones necesarios).
Estupendas vistas panorámicas de 360º del altiplano boliviano y chileno, donde destacan el volcán Guallatiri (con su fumarola permanente), los volcanes gemelos (Parinacota y Pomerape), el Lago Chungará y el volcán Sajama.
Descenso por la misma ruta y retorno a Sajama.
Por la tarde inicio del viaje a La Paz (4-5h). Llegada al atardecer. Noche en hotel.
Dificultad: Fácil, Desnivel: +/-700-900 m (según punto de partida a pie)

Día 27 de Octubre: La Paz - Vuelo de regreso a Barcelona
Tiempo libre en La Paz hasta la hora convenida para el traslado al aeropuerto internacional para tomar el vuelo de regreso a casa. Noche a bordo.

Día 28 de Octubre: Llegada a Barcelona
 Llegada del vuelo y traslado, en bus, a origen.

INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES:
MODOVIAJE BARBASTRO
Calle Siervas de Maria Nº3 22300 BARBASTRO
TELÉFONO: 974 30 89 80

martes, 14 de marzo de 2017

V CARRERA DE LA MUJER SIN PALABRAS



Hay muchas cosas que decimos, que transmitimos a los demás, sin necesidad de palabras.
Lo manifestamos en un lenguaje que todos entendemos y no necesita traducción:
Risas, sonrisas, lágrimas, suspiros, aspavientos, guiños, ademanes de adhesión, de satisfacción o de coraje.
Llevo desde la primera edición escribiendo en este blog, dibujando chistes en el periódico local (El Cruzado Aragonés), realizando fotos, o grabando algún que otro video como modo de secundar, de rendir mi homenaje particular y de admiración a una causa; a una de las carreras (por llamarla así), que a mí mas me gustan presenciar, y si puedo, más me gusta ayudar a su realización.
Por lo que significa y por lo que representa.
Porque pese a lo que algunos piensan, los hombres también podemos participar. Y yo año tras año así me siento; Copartícipe. Un integrante mas de esta fiesta deportiva y solidaria.
Así que no reiteraré mas lo escrito años atrás. Quien quiera leerlo, que busque en el índice del blog “Carrera de la mujer”.
Como casi todo, se trata de hacer y dejar hacer; De que te respeten y respetar.
Aquí os dejo el vídeo que he realizado este año, y que en cierta forma trata de  resumir en imágenes el espíritu de este acontecimiento social y solidario.
Pido disculpas, porque no salen las casi 1500 llegadas en meta (sería interminable.). Sé que cada una de ellas es especial, y seguro que muchas con  extraordinarios alegatos detrás, pero he intentado resumir poniendo una gran parte como sinopsis o testimonio de todas ellas.
Porque aquí todas son ganadoras.
Mi enhorabuena absolutamente a todos: 
Club de atletismo, sponsors, aecc Barbastro, voluntarios, corredoras, andadoras, animador@s, e incluso a los establecimientos que se unieron ambientando sus fachadas y escaparates para completar esta gran jornada de deporte, solidaridad y convivencia.



jueves, 9 de marzo de 2017

SCOUTS EN BARBASTRO




El pasado sábado el nuevo grupo Scout Pyrene de Barbastro  organizó una cena con el objetivo de confraternizar con los antiguos miembros de los grupos Scouts de nuestra ciudad ya desaparecidos, y de paso mediante unas rifas, recaudar algo de dinero para la compra de material de campamento.
Nos reunimos gente de tres diferentes etapas Scouts en Barbastro.
Tres diferentes troncos con una misma raíz. Y esa raíz se sintió en el animado y distendido ambiente de la velada.
Evidentemente faltó gente de la primera época de los exploradores, que por longevidad ya nos han dejado, puesto que se fundaron en 1918,  perdurando hasta la guerra civil. No obstante estuvieron muy presentes por medio de un entrañable audiovisual realizado con fotografiás cedidas por sus descendientes. 
Después el movimiento resurgió en Barbastro (1967-1996). Fue la época del Grupo Scout Calasanz al que yo pertenecí; y por último el grupo Scout san José desde mas o menos 1994  a 2002.
Ahora, desde hace un par de años, han retomado esta insigne y magnífica asociación juvenil un grupo de jóvenes y voluntariosos monitores integrando el grupo Scout Pyrene.
La velada estuvo repleta de reencuentros, alegrías y menciones a viejas anécdotas. Fue tan bien, que se determinó arraigarla celebrándola anualmente.
Que alegría que se impulsen y renueven asociaciones juveniles de este tipo. A muchas generaciones nos marcaron. Son agrupaciones juveniles que fomentan las actividades de grupo y en la naturaleza.
Que estimulan en los niños la virtud de compartir,  y les produce la responsabilidad acrecentando su reciprocidad, afecto, respeto, espíritu de superación y ganas de progresar.
Enhorabuena a esta nueva generaciones de Scouts en Barbastro en esta nueva etapa. Les deseo lo mejor.
Este entrañable encuentro me rememoró un post que escribí hace unos años donde me acordaba de aquellos maravillosos campamentos de nuestra niñez que tanto nos marcaron: 



MEMORIAS DE CAMPAMENTO



Si pensamos en los veranos de nuestra infancia, probablemente a muchos nos surjan recuerdos de los “campamentos de verano”. 
En mi caso, durante mi infancia pertenecí muchos años al grupo Scout de Barbastro.
Hoy sé, que allí, sin querer, sin darme ni cuenta, se forjaron muchos de los valores que después me han aleccionado durante toda mi vida: Trabajo, compañerismo, amistad, lealtad, imaginación, ilusión, arrojo, voluntad y naturaleza, sobre todo naturaleza.
Con este grupo se sucedieron mis  primeras excursiones por el monte con mochila y amigos, y mis también primeros campamentos.
Más tarde, cuando he pasado casi un mes en algún campo base o viaje de aventura, cuando montaba mi tienda de campaña y me tumbaba por las noches sobre la esterilla dentro del saco, permanentemente evocaba en mi memoria esos campamentos, esas enseñanzas.
Porque si, eran campamentos artesanales, bohemios, intrépidos, y por tanto algo arriesgados y azarosos, pero muy partícipes y provechosos.
Eran temerarios si, pero como cualquier actividad de las que hacíamos los niños de aquellas generaciones. Era lo que había. Entre comillas, “nos sentíamos con alma para y por la aventura”. 
Han cambiado los tiempos, los valores, y muy probablemente, (por esa avidez proteccionista que hoy en día se nos manifiesta para con nuestros hijos), muchos de los que nos recreamos, aprendimos, y ahora añoramos aquellos campamentos de finales de los 70, y los 80, hoy no dejarían o dejaríamos ir a nuestros hijos a un campamento de similares características....
¿Relatos? Miles, ¿Experiencias? Cientos.
Particularmente yo, allí aprendí muchas cosas de esas que marcan, que me imprimieron carácter; y fueron mis raíces en todo lo que me gusta: Excursionismo, alpinismo, barranquismo, escalada, etc, etc, etc.
Por ejemplo, allí aprendí a hacer rápel; Eso sí, rápel de finales de los 70 ¡claro!...
El equipaje consistía en pantalones y jerséis gruesos y añejos, para poder soportar el roce de la cuerda “de cañamo” sin hacerte rozaduras por el hombro y la entrepierna.
Sé rapelaba como vulgarmente se decía, “a pelo”. Con la cuerda atada a algún árbol y después pasada por tu entrepierna, por la espalda hasta tu hombro,  y de allí bajando por tu pecho hasta la mano que servia de freno. Seguridad, he de decir que “ninguna”.
Pero no murió nadie... 
Capítulo aparte son las tirolinas.
Eran igualmente rurales. Primero se buscaba una depresión de terreno, con un árbol arriba y otro perpendicular con desnivel en un plano inferior, y se unían con una cuerda, repito “de cáñamo”, atada a media altura alrededor de sus troncos lo más tirante posible.
Como arnés, otra cuerda de cáñamo de menor diámetro formando una baga, (anillo fabricado anudando los dos extremos entre si).
Esta baga pasada hábilmente por la entrepierna y la cintura formando tres anillos sujetos con un viejo mosquetón de acero de peso indeterminado a la altura de tu pecho. Después este mosquetón con el paquete (tú), pasado por la cuerda tirante, serviría de  polea.
Objetivo: Suspendido por la cuerda, lanzarte desde el árbol A, y alcanzar el árbol B, sin descalabrarse contra él.
Imaginar cómo llegaba abajo el mosquetón de acero por el efecto de la fricción con la estriada cuerda.... Como dicen en mi tierra, “rusiente” o, “al rojo vivo”.
Y si al llegar abajo, por acto reflejo e inconsciente pretendías inmediatamente desconectar el mosquetón sin guantes, se quedaba adherido a tu mano abrasándotela, y causándote quemaduras de primer grado...
Otra cuestión era el aterrizaje. Frenar y  parar.
Para ello había dos sofisticados sistemas de frenado. Al principio, nunca se les ocurrió utilizar una segunda cuerda de seguridad con la que poder ir aminorando la velocidad y frenar... ¿por qué?
Porque si no hubieras bajado a toda ost...castaña, el arqueo de la cuerda hubiera hecho que te quedaras parado y suspendido a mitad de recorrido a muchos metros del suelo.
Así que, “¡A tumba abierta!”.
El primer sistema de frenado, dependía de aterrizar en algún camino de tierra mas o menos plano, donde, cuando de frente fueras perdiendo altura, y alcanzaras el suelo, fueras derrapando con tus pies, perdieras velocidad, y finalmente frenaras (Freno de pie). Este sistema estaba supeditado a una buena instalación, a tu habilidad, y a tu peso; mayor peso, mayor arqueo de la cuerda, y por tanto antes alcanzarías el suelo, obteniendo ventajosamente mas terreno o pista de aterrizaje para poder frenar antes de estamparte contra el árbol B; y por el contrario, si pesabas poco, tu contacto con el suelo era ya muy cerca del árbol B...
Cuando la cosa se sofistico, el sistema de frenado era otro mosquetón de acero pasado por la cuerda por donde te deslizabas, y este atado con otra cuerda a otro árbol “C”, unos tres metros antes del árbol B.
Cuando el mosquetón con el que te deslizabas, colisionaba con este segundo mosquetón asegurado fuertemente a un árbol, dependiendo de tu velocidad, el frenazo era tan brusco que podías dar varias vueltas de campana alrededor de la cuerda como el aspa de  un ventilador (freno HayVaEse). Te podías estrangular hecho un ovillo con la baga, pero no te estampabas contra el tronco del árbol B.... 
Tampoco murió nadie.
Al tiempo la cosa progresó, y en algunos casos, si la pendiente era desmedida, se ponía una cuerda de seguridad para irte frenando desde la salida.... ¡Que gallinas! Jajaja.
Además de estos rústicos aprendizajes de arcaico alpinismo, en los campamentos construíamos artesanalmente absolutamente todo:
Desde la cocina y los comedores, a una badina con sacos terreros para bañarnos en el río, o el foso para las letrinas...
Las letrinas fue otra de las cosas que nos curtieron de por vida como la piel de un mamut prehistórico, y que después, al menos yo, jamás he olvidado.
Primero, por esas rivalidades a pico y pala, haciendo en el suelo la trinchera  mas profunda posible; Después, por el estómago que hacia falta para su uso.
Imaginar una largo foso cavado en la tierra; Sobre el un bastidor de madera separado a modo de tres compartimientos o divisiones, y para independizar y tapar estos compartimentos, un rígido plástico de color “negro muerte” forrando todas sus caras.
Eso sí, dentro de cada cabina, había dos tablas paralelas, y entre ellas hueco suficiente para clavar una tapa de bater de plástico para sentarse. Un civilizado detalle...
Imaginar cuando habían pasado unos cinco días de un campamento de doscientas personas, todas sus deposiciones reunidas en este foso mezcladas con tierra y “Zotal” (un poderoso desinfectante con un olor inolvidable, que se empleaba sobre todo para la desinfección de los gallineros y conejares)...
Imaginar ese maloliente foso semi lleno de evacuaciones movedizas (se movían), y moscas gordas de dilatados ojos color esmeralda, y patas velludas, bajo esas lonas brunas a cuarenta grados en pleno agosto... 
Esto, “o te mata, o te hace más fuerte”. Te curte si o si.
Años después, cuando comencé mis viajes de aventura y escalada, y tuve la suerte de viajar a lugares como Nepal, Pakistán, India, Tibet, Kazajistan, Marruecos, el Amazonas Brasileño, o el año pasado a Tanzania, gracias a este dogma que recibí de pequeño, nunca me han impresionado ni mucho menos asqueado las letrinas o aseos que me he encontrado en cualquier parte del mundo, ni ninguno de los olores de los suburbios mas desdichados de los mismos.
Llevábamos machetes en bandolera de mucho mas de tres dedos de filo, y jugábamos a lanzarlo y clavarlo a máximo un palmo del pie de tu contrincante; Dormíamos en vivacs que fabricábamos con sierras, hachas, clavos, cuerdas y alambres; Hacíamos supervivencia, aunque muchas veces consistía en inspeccionar los huertos de los pueblos contiguos, o asaltar con nocturnidad la carpa de intendencia del propio campamento.
Escalamos nuestras primeras montañas, (Gallinero, Cregüena, Aneto o Poset) con botas Chirucas engrasadas para impermeabilizarlas, usando como polainas bolsas de basura, y como piolets bordones de boj o avellano; Realizábamos talleres de nudos, o te detallaban y después ejercitabas como hacer una hoguera, etc, etc.
Mas allá de todas estas pícaras y socarronas descripciones, hablando en serio, allí aprendí, aprendimos, a trabajar en equipo, a desarrollaron nuestra independencia, y el sentido de responsabilidad y la autonomía.
Con todos esos juegos y actividades que entonces nos parecían simplemente divertidas, sin querer, aprendíamos más de lo que aparentemente nos figurábamos.
Pero sobre todas las cosas, allí fomentaron en nosotros la 'cultura del placer', entendiendo este concepto, como hacer las cosas por el simple hecho de pasarlo bien, ser felices y disfrutar.
A mí, todo esto “me marcó para siempre”, en muy buen sentido.
 ¡Gracias!

"Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir siempre." (Gandhi)