jueves, 8 de octubre de 2026

El día después.

 

El día después.

Y hoy, cuando ya ha pasado el ruido de las felicitaciones, los mensajes, las llamadas y los buenos deseos, me quedo con una sensación difícil de explicar: la de sentirme profundamente afortunado. Quizá cumplir años consiste precisamente en eso. En mirar un poco hacia atrás y darte cuenta de que el tiempo no se mide en años solamente, sino en personas, en instantes, lugares, abrazos, risas, pérdidas, aprendizajes y en esas pequeñas cosas que sin darnos cuenta han ido construyendo nuestra vida. Con los años cambia la manera de mirar. Ya no tienes la necesidad de llegar a ninguna parte, y aprendes a disfrutar un poco más del camino, a valorar una conversación, un amanecer, una montaña, una carrera, un barranco, una comida con amigos o el hecho simplemente de estar aquí. Y quizá una de las cosas más bonitas de cumplir años sea descubrir que aunque el tiempo vaya dejando atrás muchas cosas, también te regala la capacidad de saber qué merece la pena realmente.

Ayer recibí muchísimas felicitaciones. Algunas de personas con las que comparto la vida todos los días y otras a las que conozco menos o quizá hace mucho que no veo. Algunas con pocas palabras, otras con recuerdos, fotografías, bromas o un simple “felicidades”, pero todas con algo en común: me hicieron sentir querido y acompañado. Por eso hoy quiero dar las gracias. Gracias a todos los que os acordasteis de mí. A los que escribisteis, llamasteis, mandasteis un mensaje o simplemente tuvisteis un instante para pensar en mí. Porque quizá eso sea al final lo verdaderamente importante; No cuántos años cumplimos, sino cuántas personas hacen que esos años hayan merecido la pena. Ayer cumplí 59 y hoy, un día después, tengo ganas de vivirlos intensamente. De seguir corriendo mientras las piernas quieran correr, de subir montañas, de bajar barrancos, de descubrir lugares, de reírme mucho, de querer, de aprender y sobre todo de seguir compartiendo el camino con la gente que quiero. Porque quizá, aún,  todavía me queda mucho por vivir. O no. Me da igual. Pero mientras haya camino, habrá aventura. Gracias por formar parte de la mía. ❤








No hay comentarios:

Publicar un comentario

Este es un blog personal en el que comparto mis historias, mis vivencias, mis pensamientos y mis preocupaciones.
Los comentarios están sujetos a moderación y no se admitirán comentarios anónimos: es necesario identificarse para participar.
Cualquier opinión será bienvenida y publicada sin problema, siempre que se exprese desde el respeto. Gracias