jueves, 18 de diciembre de 2008

MI PRIMERA MARATÓN

La experiencia no consiste en el número de cosas que se han visto, sino en el número de cosas que se han reflexionado.
Rescato para este blog la narración que escribí tras correr hace menos de dos años mi primera Maratón en Barcelona. Mi hermano Jorge, esta experiencia y mi avidez por sorprenderme, explorar y conquistar nuevas vivencias, fueron los responsables de que después de ella me embarcase en esta etapa de mi vida con la maratón des Sables y ahora la Yukón Arctic: 4-Marzo-2007 Ha sido mi primera maratón... Es difícil definirla con palabras o escribirlo. Está claro que es mucho más que una carrera normal. Es un cúmulo de sensaciones, de respeto, de miedo, de inseguridad, de disposición. Siempre con la duda ¿la venceré?. En el deporte que yo mas practico, las sensaciones son muy parecidas antes de enfrentarte a ese reto que durante meses has estado madurando, la lucha contigo mismo, con tu cabeza. Con la diferencia de que allí, ascendiendo una montaña, nadie te anima, nadie te aplaude, solo tu a ti mismo. Dicen que el corredor que termina una maratón, siente algo especial, y doy fe que es cierto. Seguro que los recuerdos y vivencias que tenemos guardados en la memoria de una maratón, seguramente la primera por encima de las demás, (como me describían horas antes mi hermano y José Mª Lacoma) son incluso más importantes que las medallas o los reconocimientos. Esas imágenes, olores, voces, imágenes de otros corredores, sentimientos vividos antes o durante la carrera nos acompañarán de por vida. Y seguro, que al igual que cuando te enfrentas a una gran montaña, es un fondo psicológico interior impresionante, del que podrás echar mano en los momentos difíciles de tu vida, ya que al revivirlos en un instante de abatimiento te inyectarán autoestima para tirar adelante.He tenido la gran suerte de correr este mi primer maratón, junto a mi hermano, y es este mi mas grato recuerdo de ella. También tuve la fortuna de encontrarme bien y disfrutarla. Correr un maratón es una hazaña física, pero posiblemente sea mas una heroicidad mental. Realmente merecen la pena ese montón de zancadas para llegar a la meta y recoger tu premio. Un inmenso chute medio adrenalina, medio autoestima y una explosión de júbilo los instantes siguientes a terminarla que resulta muy estimulante.Mis sensaciones durante la prueba fueron bastante excitantes, mi organismo me iba hablando apurando mi cuerpo, pero siempre reservándome un poco por si.... (ese célebre muro a los 35 Km.). Miles de corredores y un gran recorrido disfrutando de toda Barcelona para ti solo; nunca hago estrategias ni ritmos preconcebidos, solo correr con coraje y sobre todo disfrutando de las sensaciones... si no, si no disfrutas ¿por qué correr?. …, y en el maratón eso vale, seguramente, más que la edad o los años de experiencia.Corrí con regularidad, mantuve el ritmo constante que mental e inconscientemente, llevado por mi inexperiencia e idealismo me había trazado para recorrer los primeros 30 Km en dos horas, y así disponer de la última temida hora para hacer los doce restantes. y, aunque a última hora se me hizo un poco largo, recorrí con la dignidad que la ocasión merecía el último tramo, haciendo añicos un muro en el que no quise ni pensar, consiguiendo entrar en la meta con los brazos en alto, aplaudiendo a todas las personas que nos animaron ,y con alguna que otra lagrima cuando vi aparecer a mi hermano; nos fundimos en un (sudoroso) abrazo, y nos hicimos juntos una foto, disfrutando de ese escalofrío extraordinario que tienen los momentos mágicos…

7 comentarios:

  1. Bonito y fraternal relato. (como siempre) dan ganas de apuntarse a una...

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  2. Me encanta esta foto! :D
    Rosana.

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  3. Alberto Romero (Algeciras)19 de diciembre de 2008, 9:41

    En general, no se comprende muy bien por qué los humanos adoptamos este tipo de desafíos.
    Quizás lo hacemos para quemar adrenalina; o por un tema de personalidad. Yo mismo he convencido al

    menos a dos conocidos simplemente hablando sobre los maratones y convenciéndoles
    de que ellos también podían. “Estamos enfermos”.
    La verdad que describes muy bien las sensaciones y vaya carrerón ¿No? Una maratón, a Sables y ahora a la Yukón.... Me gusta mucho tu blog Javier.

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  4. Ni a Jorge ni a Javi les da un Jamacuco en una Jauría de estas con Jalea ni con Jengibre...(ni con Jarabe)... ¡JORGE, guapetón, qué Júbilo me da verte con los oJos!!!!. Un abrazo de osa y de Jirafa (baJita).

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  5. ¿Héroes, locos, fanáticos, cuerdos incomprendidos, seres de excepción, masoquistas pedestres, conquistadores de lo inútil, solitarios empedernidos, aventureros de asfalto? ¡Quién sabe! Lo único cierto es que una poderosa fuerza interior empuja a hombres y mujeres de todo el mundo a lanzarse a una de las pocas aventuras aún a nuestro alcance.La maraton.

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  6. “Sé que sabes que el suelo está cerca de la gloria de usar tan sólo dos ruedas
    como lo estuvo de usar dos pies
    y lo estará de usar tan poco más de dos palabras”…
    La primer vez siepre es especial.Me ha encantado el relato de esa prima experiencia. Por cierto, yo también estaba allí, aunque no fuera mi primera.
    Un fuerte abrazo.
    http://mdslorca.blogspot.com/

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  7. Me he quedado impresionado Javi por tu relato. Qué forma tan bonita de describir las cosas, las sensaciones, las emociones....si hasta parecia que estaba yo corriendo a tu lado!!!
    Muchas gracias por tu ayuda, estamos tomando nota de todas las cosas que nos comentas.
    Un abrazo

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