jueves 22 de marzo de 2012

LUCHA

Hace algún tiempo, creo que ya transcribí esta leyenda, pero me va muy bien para rematar en cierta forma el post anterior, ya que creo que lo complementa perfectamente. Independientemente de si te rige el corazón, la cabeza, o ambos dos, a continuación se trata de una cuestión de emociones, buenas o malas.
La leyenda de la batalla de los dos tigres: Cuenta una antigua leyenda hindú, como un anciano educaba en algunos preceptos a su nieto, y en su reflexión el anciano le explicaba: - "Desde que recuerdo, dentro de mí se libra una tremenda batalla entre dos enormes y feroces tigres. Uno de ellos es la maldad personificada: egoísta, envidioso, arrogante, prepotente, egocéntrico y solo busca ocasionar la mayor acometida destructora posible.
El otro es lo contrario; una fuerza del bien: generosidad, bondad, entusiasmo, amistad, amor, serenidad, humildad, entrega y seguridad; y busca causar el mayor impacto positivo. Y esa misma batalla que se da en mi, se da en ti exactamente igual, y en todas las personas que habitan este planeta."
El nieto entendiendo lo que trataba de revelarle su abuelo, se quedó pensativo durante unos instantes, y finalmente le preguntó: -"Abuelo, ¿Y cuál de esos tigres ganará?".
Tras unos minutos, el anciano, mirándole a los ojos le respondió: - "Aquel al que tú mas alimentes; ese será él más fuerte, y por lo tanto ganará la batalla ".
Durante nuestra vida todos nos enfrentamos constantemente a esa clase de dilemas en los que debemos optar por una u otra clase de respuesta, una iniciativa, una decisión, tomar una acción u otra.
Entonces hemos de ser plenamente conscientes de que finalmente triunfará aquel "tigre" al que nosotros más alimentemos durante todas estas alternativas y desacuerdos mentales.
En el deporte, como en la vida (que frase siempre tan recurrente), en tu mente se da una constante lucha en la que finalmente vencerá, "aquel perfil, aquel aspecto a quien tu mas alimentes o hayas alimentado"
Mientras estamos corriendo, escalando, enfrentándonos a un reto, la mente siempre nos traiciona, o por lo menos lo intenta, y solemos pensar: -"Ya no puedo seguir; ya no doy mas, ¿que hago yo aquí? ". Ese célebre instante de negación del yo. ("¡¡que coño hago yo aquí!!")
Entonces, lo más importante (y es fácil de decir...) es no dejar que la mente nos venza, y para eso es primordial tener pensamientos positivos y eficaces que previamente hayamos creado y que alimenten ese lado enérgico de satisfacción y euforia. Esos pensamientos son como tus defensas, tus fortificaciones. Contra mas los alimentes, más compactos e inalterables serán.
Tu mayor enemigo siempre eres tú mismo; tu propia percepción interna, tu propia ignorancia, tu propio ego...
Todas las carreras, escaladas o retos son distintos, y siempre hay que percibirlos como una nueva oportunidad para aprender y mejorar como deportista si, pero también como persona. Lo mas importante es acometer o intentar culminar ese reto por y para ti mismo, no para alimentar ningún ego, ni demostrar nada a nadie. 
Porque no hay nada noble en superar a otra persona; la verdadera nobleza radica en superarse a sí mismo. Tampoco hay que cometer el error de confundir sencillo con fácil. Esto no es fácil. Porque los obstáculos más difíciles son aquellos que tú mismo té sujetas mientras intentas atravesarlos.
¡¡¡Suerte a todos los participantes de la maratón de Barcelona!!!

jueves 15 de marzo de 2012

CORAZÓN O CABEZA

Cuando basas solamente en la cabeza el manejo de tus impulsos, de tu motivación deportiva, te puedes sentir inseguro, y desde luego, por lo que a mí respecta si me siento del todo desequilibrado.
Porque utilizando solamente la cabeza, es muy fácil caer en influencias externas profundamente desmotivantes y paralizantes, como la clásica idea de "contra más mejor".
La cabeza siempre culminará en buscar resguardo en actividades que te parezcan "sensatas", maduras, evidentes y equilibradas. Actividades conformadas en las que té auto satisfagas, rutinarias y en las que no te arriesgues mas allá de lo estereotipado.
En cambio, el corazón te hace sentir lo contrario; que "más es menos".
El corazón siempre te encauza a buscar la pasión de las cosas, la inspiración, el entusiasmo, la satisfacción, y con ello tu destino personal, que es donde reside la verdadera acción y la fuerza. Tu acción; tu lucha, y tu fuerza.
Y aunque tu cabeza (que está sobre tus hombros desde que naciste), siempre te indicará caminos que persistentemente busquen un buen resguardo y la seguridad, tu corazón te indicará los caminos que le den verdadero sentido a todo, a tu vida, y a esa gran emoción de existir.
Muchas personas sólo viven o actúan (en la vida o en el deporte) según el dictado de su cabeza. ¿Se les hará la vida o la competición angustiosa, mientras que a otros se nos obra como una emocionante y feliz aventura?. No lo sé. Y no creo ni pretendo tener la razón, ni establecer ningún alegato cuando escribo. Me limito a componer líneas sobre lo que yo siento y como lo siento. Después cada cual al leerlo, es libre de sentirse identificado conmigo, o por el contrario manifestarse absolutamente discorde en todo.
Así que continúo; ¡Haz un alto! ¡Detente y reflexiona! (Mientras corres, vas en bici o paseas por el campo esto se hace mejor.)
No te muestres por lo que dice tu etiqueta de presentación o lo que la gente espera de ti. Escoge tu mism@. Por mi parte, escojo, registrarme como hasta ahora un ser humano que hace en determinados momentos de su vida lo que le dicta su corazón, porque si no lo hace, a la larga es profundamente infeliz.
Ser humano que desde hace muchos años en ocasiones se somete sin pretextos a esos impulsos de su corazón y... desde entonces, su vida es más dichosa y satisfecha.
Si lo pienso bien, con esta premisa, hay serenidad, alegría y entusiasmo en todo lo que se me antoja acometer. Desde lo más pequeño como escribir estas líneas o salir a correr cada día, a los más colosales retos.
Yo recomiendo por tu propia salud física y mental, obedecer siempre a tu corazón por encima de todo; de lo contrario, las frustraciones y las incoherencias se manifestarán en tu propio carácter y en tu aptitud desanimándote e incluso deprimiéndote.
Del mismo modo que la inteligencia humana logra cosas increíbles (si mi abuelo levantara la cabeza...), igualmente nuestra razón, nuestro corazón puede y debe actuar para lograr alcanzar lo mejor de nosotros mismos y de nuestras vidas en todos los aspectos de la misma. 
Luego si, reiterando el post que escribí hace poco, está el miedo. El miedo que nos está influyendo a actuar cobardemente y traicionar todos nuestros auténticos deseos. Ante este estímulo, el del miedo, posiblemente deseamos rendirnos antes de intentar siquiera cualquier propósito, pero, al mismo tiempo, queremos dominarnos y superarlo, para no vivir con la eterna amargura de "y si hubiera". Que frustración.
Se presenta ante ti una doble contrariedad: Unos intereses intuitivos que nos gritan desde nuestro corazón, y unos valores madurados y recapacitados que nos claman desde nuestra cabeza.
Y ante esta disyuntiva, al final decidimos. Y, al decidir, entregamos el dominio de nuestra vida, de nuestros sueños a una u otra; a la cabeza o al corazón. Aunque lo propio, lo racional, fuera siempre actuar de acuerdo con los dictados de tus valores recapacitados, aunque estén enfrentados funestamente a tu sentimiento y a tu instinto. Yo me niego a creer en eso. Ni hablar de dar primacía a la cabeza sobre el corazón, porque creo que conduce a estilos de vida, practicas frías y cerebrales.
Seguramente lo sensato y maduro sería llegar a una conciliación, e integrar cabeza y corazón. Porque la inteligencia, si verdaderamente es inteligente, debería preocuparse de adiestrar a los sentimientos, y no dedicarse a asfixiarlos hasta ahogarlos. Pero eso lo veo tan tan difícil (en mi caso).
Sé que una lúcida educación de nuestros sentimientos y de nuestra voluntad haría que sepamos dónde queremos ir, que queremos verdaderamente hacer, que escojamos la mejor ruta para ello, y que manejemos con pericia nuestros propios recursos para hacer frente a todo para conseguir esos "nuestros" objetivos.
Quizás cabeza y corazón pueden ir de la mano en el deporte; cabeza sola, por mi parte sé que no; Corazón solo, posiblemente hasta hoy yo siempre haya funcionado así...
Y en el futuro... preveo que seguiré igual por varias razones: Porque pienso que la razón puede avisarnos sobre lo que conviene evitar, si, pero sólo el corazón nos dice lo que es preciso hacer. Porque lo que hoy siente tu corazón, aunque hoy no, mañana lo comprenderá tu cabeza (al final siempre lo comprende); y por otra parte, la cabeza quizás no, pero el corazón te va a durar toda tu vida.
Valla matraca me ha salido. Gracias por leerla, aunque no sé si alguien la entenderá.

viernes 9 de marzo de 2012

PREMIOS Y AGRADECIMIENTOS

Siempre es buen momento de tener un recuerdo agradecido...porque seria deshonesto no reconocer que son muchos quienes a lo largo del tiempo han dejado su huella en ti como persona o como deportista.
Son muchas enseñanzas y vivencias a lo largo de tu vida sobre las que puedes aludir a nombres propios. Incluso algunos de ellos consiguieron en ti aquello que te parecía imposible: cambiarte, hacerte creer, crecer y madurar, e incluso si eres objetivo, detectas en ti mismo los vestigios de esas "diferentes personas" halladas a lo largo de tu vida.
Un premio deportivo es una compensación que se recibe por agradecimiento o reconocimiento a un esfuerzo realizado.
He recibido la noticia de que he sido designado por los responsables del Patronato Municipal de Deportes de Barbastro, para recibir un premio a Gesta deportiva 2012 por la participación en la Jungle Marathon.
Muchos diréis, ¿otra vez?. Siiiii, ya he participado de esta gala y he sido premiado en los tiempos de mis expediciones de montaña, y ahora han transcurrido cuatro años consecutivos premiado por "hazaña deportiva", ampliado con un premio (que me hizo mucha ilusión) a los "Valores humanos del deporte en 2009".
Es lo que tiene ser de una ciudad pequeña. Al final, el éxito o el premio es mas fácil de obtener para bien o para mal.... Pero, lo difícil es verdaderamente merecerlo.
Siempre pienso que no lo merezco. ¿Premiarme por hacer algo que me encanta hacer? Aún así quiero sinceramente aprovechar la oportunidad para dar las gracias, porque siempre que te premien por algo, aunque sea inmerecidamente, hay que alegrarse porque alguien ha pensado en ti.
Porque de todos los sentimientos humanos la gratitud es el más perecedero. Es muy fácil dar las "gracias" por los favores cotidianos que recibimos ... pero, la verdadera gratitud es la actitud que surge del corazón en consideración a lo que alguien ha hecho por ti; porque la gratitud no significa "devolver el favor", ni el agradecimiento es solventar un compromiso.
Todos tenemos personas a quienes tenemos especial cariño por lo que nos han dado: padres, amigos, profesores,... Y reconocer en los demás el esfuerzo que han hechos por nosotros y tenerlo presente es fundamental para sentirnos bien, y quiero pensar siempre en todos ellos cuando me conceden algún tipo de premio.
Como correspondencia, son muchísimos los trocitos de este nuevo trofeo los que tendría que hacer para que cada uno tuviese su parte, pero sirvan estas líneas para reconocer y repartir a cada uno su parte, que para no extenderme no voy a apellidar, porque cada cual sabe quien es, y les he dado las gracias personalmente.
Si quiero hacer una mención especial a mi eventual compañero de jungla Julen Urdaibai, por su respaldo, amistad y compañerismo; para él va medio trofeo.
También quiero agradecer especialmente la confianza que han depositado en mi desde mi club "Montañeros de Aragón Barbastro", todos estos años en cada uno de los proyectos que vengo desarrollando. Es imprescindible la confianza y buena predisposición de cualquier club deportivo para poder llevar a cavo estos propósitos tan raros. Igualmente mi inestimable agradecimiento a todos y cada uno de los colaboradores y patrocinadores. Gracias por apostar por un proyecto tan apasionado e idealista.
Debo agradecer a mucha gente el tener este (para mi pequeño) bagaje deportivo a mis espaldas, pero fundamentalmente el merito esta vez es de mi familia que ha"sufrido" mis horas de entrenamientos, mis suspicacias, alegrías y aflicciones.
Como el éxito es cualquier sensación en la que tú creas que has logrado lo que deseabas, gracias a todos por haberme ayudado a lograr el mi éxito.

jueves 1 de marzo de 2012

SUB 20 A LOS 40....

Aquello que puedes hacer, o sueñas que puedes hacer, inténtalo, porque la valentía posee espíritu, tiene fuerza y sobre todo está llena de magia.
Nunca he sido hombre de marcas, medallas, ni cronos, pero si he sido y todavía soy gracias a Díos, hombre de retos, propósitos, empeños, y superaciones personales. Aunque pueda parecer lo mismo, para nada lo es. Se trata de mas compromiso. De un compromiso contigo mismo.
Regresé de la selva muy fuerte sobre todo de cabeza, sí, pero muy lento y muy muy exhausto. Habían sido seis meses de madrugones, muchas horas intempestivas, y grandes distancias a ritmos suaves gravados con mochila y peso. Que digo seis meses, exactamente cuatro años casi consecutivos desde que comencé con la maratón de Sables.
De repente, una vez cumplidos los objetivos, me plantee uno nuevo a priori mucho más asequible, moderado (en comparación con los anteriores) y divertido: Inscribirme con marca para correr la maratón de Nueva York 2012. Siempre lo había deseado.
No tenía mucho tiempo de maniobra. Era noviembre y debía obtener la marca antes de enero en alguna media maratón homologable. El objetivo bajar de hora treinta. Un objetivo normalmente en mi mano desde hace años, aunque en tan corto espacio de tiempo, y con el entreno que había llevado totalmente antagónico, tenia dudas. Mi ultima media (en serio) la había corrido hacia casi un año.
Incrementé los ritmos, y varíe la forma de entrenar dándole mas descansos a mi cuerpo, y naturalmente olvidando la mochila. (Aunque algún domingo aún ruedo con ella)
En diciembre en Salou, proyectando una carrera prudente y contenida, logré al primer intento la marca de una hora veintitrés minutos. Sorprendentemente haciéndola me registré tan cómodo y desahogado, que me quedé con el sentimiento de haber podido dar mucho más.
Eso generó en mi curiosidad y dilema. ¿Sería capaz de bajar de la hora veinte en media maratón?. Mi mejor marca la había hecho con 38 años en el 2006 "(1h 21m 42s.)"
Como siempre, cualquier propósito nace en mi cabeza y surge como un relámpago que me recorre por dentro pellizcándome la voluntad.
Cuando esto me sucede evoluciono, me motivo, me adecuo, y me concibo en post al propósito que tengo entre ceja y ceja. Es ese milagro de la motivación, que ya tantas veces he tenido la fortuna de sentir. Ya sea para escalar una montaña, cruzar un desierto de arena o hielo, o en este caso para correr una espontánea media maratón. En ti, en tu cabeza, todo es tan enorme o tan diminuto como tu quieras que sea.
En el deporte, como en la vida, para bien o para mal, todo es una consecuencia de lo anteriormente realizado. Ahora, una vez terminadas mis andanzas ultras, seguía corriendo pero con otro juicio. Estoy descansando más, y eso mi cuerpo lo está agradeciendo con un estallido de potencia y fuerza que estaba acurrucada en algún inexplorado lugar. En algunos casos menos es más.
Después actúa el hechizo de obstinación. Me empeñé en ascender montañas, me empeñé en subir por encima de ocho mil metros de altura, me empeñé en participar en las carreras mas duras del mundo en autosuficiencia, y de repente, tras Salou, me empeñé "simplemente"en correr la media maratón en menos de hora veinte.
Este pasado domingo sabía que era el día. Lo sabía desde hacía unos cuantos. De hecho, no me cortaba a la hora de pregonarlo a mi gente cercana: -"Voy a hacer mi mejor marca". Yo lo sabía.
A las nueve menos cuarto estaba en la línea de salida de Barcelona en el cajón principal como un león enjaulado. Nunca, repito nunca, había salido tan imperturbable, tan entusiasta y confiado, y tan motivado a correr una media maratón. Nunca. Corrí como nunca, disfruté como siempre y cruce la línea de meta a las

diez y tres minutos con la carne de gallina viendo en él cronometro bajo el arco de meta como brincaba el minuto dieciocho tapando el diecisiete y me emocioné. Se me saltaron las lágrimas como lo habían hecho hacia unos meses acercándome a la meta de la Jungle maratón por las playas del Amazonas, y como jamás lo habían hecho corriendo una media maratón. ¿Por qué? ¿Solo era una media? No lo sé. La realidad, que se nos muestra es solo una, nos asalta de repente y se hace de vivencias. Tenemos las sensaciones que recibimos por los sentidos, después por los pensamientos, y todo está matizado de sentimientos.
Todas las percepciones personales juntas van conformando esa nuestra realidad.
Tal vez optemos por no pararnos a mirar lo que los sentidos nos traen constantemente. Pero yo ya hace unos años que decidí pararme, mirar y emocionarme como hoy era el caso.
¿Corría por y para mí? ; Seguramente no del todo. Pero si corría por manifestarme una vez más la alegría de sentirme vivo.
El deporte y la vida en sí no se diferencian mucho, y por eso el deporte es una buena academia de vida.
Entrenamiento, empeño, táctica y compromiso, es un ejercicio implacable de satisfacción personal, y el mayor anti-stress que conozco, así como un potente antidepresivo. La superación engancha.
La mayoría de las veces no se llega a los sitios por un camino señalado, pero haces lo más importante: fabricar ese camino.
Entrenar, vivir, y experimentar, es hacer un camino con más o menos sacrificios pero siempre hacia delante.
El tiempo es lo de menos, logré 1hora 18 minutos 14 segundos de autocomplacencia.
Una acción superficial que simbolizó una alegoría de vida. Ser Subveinte como me propuse.

viernes 24 de febrero de 2012

Riesgos y miedos.

Cuando uno emprende alguna aventura, y no solo deportiva, si no también espiritual o personal (como tener un hijo...), le asalta una especie de incertidumbre y desconfianza. Le asalta el miedo. Y lo opuesto al miedo, no es el riesgo ni el peligro.
Siempre nos han dicho que valiente es el que tiene miedo y lo vence, si, es muy cierto, pero con los años he llegado a la conclusión que la verdadera valentía no es actuar pese a tu miedo, sino hacerlo sin él. Y eso tambien se entrena.
Cuando te expones a una situación de riesgo, no te ocurre nada y la vences, sueles sentir un enorme reflejo de euforia y embriagez que la siguiente vez que lo reclamas ha disminuido e incluso desaparece, obligandote a escarbar en mayores retos para conseguirlo.
En realidad esta euforia no es real, y simplemente se debe a que crees que ha superado ese miedo; la realidad es que solo lo has asfixiado por un tiempo y resurgirá si dejas de aleccionarlo.
En tal caso, esa especie de disipación o asfixia de tu miedo, coarta tu capacidad de sentir, y por ello te surjen impulsos de buscar esas continuas sensaciones de euforia.
Y cuanto más repites el proceso, mayor adicción a esas sensaciones "fuertes" sientes.
Contradictoriamente, esa disminución o ausencia de temor si tiene una cosa buena, es que aumenta considerablemente la impresión de gozo, satisfacción y de disfrute de tu vida (que como siempre digo al final "se acaba").
Resolver tus miedos no es sencillo, y en muchas situaciones de la vida (casi siempre en las más comunes, y menos deportivas), sin vuscarlo, no te quedará más remedio que actuar pese él.
Esto supone estrés, sufrimiento y en la mayoría de las ocasiones, o bien los miedos van creciendo, o crece esa insensibilidad a ellos, y emerge el hastío, el aburrimiento y por tanto la busqueda de nuevas emociones.
A través de los hábitos o los entrenamientos podemos llegar a ser más fuertes, mas rápidos, mas agiles, si, pero tambien más justos, más prudentes, más beneficiarios de nosotros mismos... y menos miedosos para bien y para mal. Suele decirse que "el hábito no hace al monje", y verdaderamente es cierto.
Pese a todo, alimenta tu autoestima sabiendo que eres especial (todos lo somos), únic@, no te compares con nadie, y siéntete muy orgulloso si te pones "pequeñas" metas, pese a tus miedos y las consigues. Y nunca nunca olvides, que un largo camino comienza siempre con un único paso. 
Vence tus miedos aun a riesgo de hacerlos desaparecer y tener que vuscarte otros nuevos.

PD: Este fin de semana participaré en la media maratón de Barcelona junto a muy buenos amigos, y con muy buenas sensaciones en el chasis y el motor. A ver como va, pero tengo la sensación que voy  "sin ningún miedo" a disfrutar.

sábado 18 de febrero de 2012

REITERAR

Durante estos dos últimos años, he recibido varios correos ya, referidos a este post que escribí por aquel entonces, felicitándome. El último esta misma semana desde Brasil (gracias Guilherme) .
Este gesto me ha obligado a  releerlo,  y darme cuenta que sigue bastante/muy vigente. Así que dos años después lo edito y reitero de nuevo:

“A algunos los disfraces no los ocultan sino que los desnudan”.
¿Hay algo mejor que salir una mañana a trotar, a escalar o en bici con los amigos al ritmo del mas lento mientras charlas afablemente?, ¿hay algo mejor que animar y ayudar a alguien a superarse y alegrarse de sus éxitos?. ¿No tiene el mismo mérito en una carrera, la liviana liebre que la gana, que el percherón que queda el último venciéndose a si mismo con un enorme sacrificio físico y psicológico?. ¿No siente parecido el Alpinista que alcanza una gran cumbre, que el senderista que se aventura a vencer sus dudas y recelos y escala su primer tres mil?.
Todo tiene un comienzo; ¿Porque en el mundo deportivo hay personas más preocupadas en desear fatalidades a los otros, que en hacerse bien a sí mismos?.
Siempre hemos creído que la competitividad es el detonante que hace que una persona se supere. Que conocer a otros mejores que tu en cualquier cosa, despierta el deseo de progresar.
Durante estos años de diferentes practicas deportivas, he llegado a la conclusión de que en realidad, la competitividad “mal entendida” provoca envidias, malos modos, criticas e incluso intrigas urbanas. Si destacas en algo, serás juzgado.
La superación, como siempre manifiesto, debe realizarse en relación con nosotros mismos, nuestras propias capacidades y destrezas, sin compararnos con nadie, pues cada uno posee sus propias cualidades o circunstancias, y no son para nada comparables con las de ningún otro.
La superación personal puede alentarse con la admiración, si, pero combinada con una gran proporción de generosidad y humildad. Admirar, no envidiar. Naturalidad y franqueza. La única y verdadera manera de evolucionar en el deporte cuando lo practicamos por verdadero placer. Somos deportista, entusiastas, adictos, devotos, y no fanáticos ni detractores ¡coño!...
La envidia es una manifestación psicológica demasiado común en las practicas deportivas y deberíamos desterrarla ya.
¿Se trata de un sentimiento de frustración ante algún bien, beneficio, superioridad o éxito de otra persona? ¿Por qué?... ¿El envidioso es un resentido o quizás un frustrado?. Sea lo que sea, quiero imaginar que quien actúa así no sabe que lo es y por eso siente consciente o inconscientemente rencor irracional contra otras personas que igual ni conoce, pero poseen algo que él también desea y no puede, o lo mas alarmante “no quiere” o “no se atreve” a realizar... ¿por miedo al fracaso?. Así, en lugar de apreciar sus propias carencias, aceptarlas, superarlas o resolverlas, desprecia y desdeña. En vez de luchar por sus propios empeños, prefiere de alguna manera destruir la competencia. Experimentar un ansia persistente de destacar, ganar, ser el "más", "el mejor", no es bueno.....y..... no creo que sean felices los que practican deporte con este pesado condicionante. Sentirte continuamente forzado y afligido por tus propios éxitos, fracasos, o incluso por el de los demás. Vivir en crónica competencia contra el mundo que te rodea, no puede ser bueno. Seguro que todo esto condiciona tu personalidad, tu vida y tu felicidad. En resumen: cada día la gente se aficiona mas a todo tipo de deporte, y por tanto en el deporte hoy en día, gracias a Dios hay un altísimo porcentaje (cada vez mas) de gente afable, llana, humilde, cómplice y colega (todos conocemos muchos), pero también, por desgracia existen personajes insatisfechos, recelosos e intrigantes (todos conocemos alguno).
Esto se cura concienciándose y resolviendo tus propias carencias, creciendo, madurando, compartiendo. Divirtiéndote. Una persona realmente madura no envidia.
Deporte, envidia y competitividad mal entendida, no deberían caminar juntas, y mucho menos en el deporte amateur.

sábado 11 de febrero de 2012

CORRER & PENSAR

Muchos de los que comienzan en esta disciplina del correr, no consiguen pensar mientras lo hacen en nada más que en cuantos kilómetros lleva; cuanto tiempo; en su sensación de sofoco; sus pulsaciones; el tormento de sus piernas; etc, etc.
No os preocupéis. Paciencia y ser persistentes. Al comienzo todos hemos pasado por eso.
Si has sido perseverante y paciente, un día no muy tardío, de repente sin darte ni cuenta te olvidaras de todo esto y comenzaras a pensar en otras cosas; en tus cosas. Comenzará con pequeños lapsos; después instantes mas prolongados en los que olvidaras que estas corriendo; y poco a poco, será todo el rato que te encuentras corriendo el que pienses en todo menos en que estás corriendo. Te abstraerás totalmente y pasarás a realizar dos actividades complementarias, Correr&Pensar.
Justo en el instante que sales a correr (independientemente de distancia o tiempo), y que consigues abstraerte totalmente y pensar en tus cosas, en ese momento desde mi punto de vista eres un corredor en toda regla. Por encima de otras significaciones u objetivos.
Pensar es una actividad que realizamos de manera natural y espontánea desde que nacemos, cada día, a cada momento, y  todas las personas durante nuestra fugaz y pasajera estancia en este planeta, pensamos.
¿Qué es pensar?", o bien,  ¿Por qué pensamos?. Cada loco con sus temas…
A mi el pensamiento me parece una consecuencia mental a partir de las percepciones. Tus percepciones.
Correr y "pensar" abarca dos actividades, una física y otra mental, que ordenadas o desordenadas, describen un lugar de juicio, elección, resolución de problemas, originalidad, creatividad, fantasía y sueños en el que yo me encuentro muy agusto.
Además , es ese pensamiento el que nos dota de ventajas en lo deportivo tanto para la supervivencia, aguante,  resistencia  y muchas cosas mas, pues puedes resolver problemas con mucha antelación, convencerte, motivarte, refrenarte o salvar oquedades mucho antes de llegar a ellas. 
Corre & piensa.