martes, 24 de mayo de 2016

SOCIEDAD GASTRONÓMICA LA MARMITA.

J.A Almunia
Hace dos  meses recibí un insólito e inesperado mensaje. De esos que los lees varias veces y  te frotas los ojos sin llegar a determinar si té enteras bien de lo que trata de decir.
Era de José Antonio Almunia (Comunicación Pirineos S.L., 134 COMUNICACION), y decía:
-“ Buenas tardes. Pertenezco a una asociación gastronómica “La Marmita”, que dos veces al año nos gusta invitar a personas interesantes de las que conocer su experiencia vital.
Lo hacemos invitándolo a comer a un sitio, y charlando amigablemente.
En la agrupación, somos once personas inquietas del mundo rural. Hemos pensado que podías ser tú el que como “viajero y deportista”, nos acompañara en la primavera”.
Una vez leído varias veces para asegurarme que lo que proponía era lo que yo interpretaba, y no metía la pata al asentir, uniéndome a alguna secta, le contesté:
-    “¡Joeeee...! No sé si soy tan interesante como para eso. Para mi  un honor, para vosotros no sé si será una decepción”.
Y añadí:
-    ¿No será esto como la cena de los idiotas?... (Película francesa, en la que durante una cena, cada comensal debía invitar a un idiota para apostar quien era el más idiota de todos esos invitados...)
José A, se rió (emoticono del cabezudo amarillo llorando de risa), y me garantizó que no, que además no era cena, era comida...
Con esa aclaración me quedé más “tranquilo”... (emoticono del cabezudo amarillo mirando desconfiado de soslayo)...
Sé que en el país vasco las sociedades gastronómicas son muy comunes; Pero aquí, me resultó algo insólito.
Así que pusieron fecha a esa tradicional comida para ellos, y sorprendente invitación para mí.
Y llegó el día. Hace dos sábados en el restaurante Aclareo de Barbastro.
No quise ponerme nervioso. Y no porque la ocasión no lo mereciera (emoticono del cabezudo amarillo con la calva azulada, cara de angustia y una gotita de sudor), si no porque a lo largo de los años, la experiencia me ha enseñado que no merece la pena anticiparse a los acontecimientos.
Que una vez llegan, el escenario casi siempre es mas tenue que lo que quiere suponer tu imaginación (emoticono nuevo del cabezudo amarillo sonriente blandiendo sus dos manitas).  Y si no es así y las circunstancias te superan, pues bueno, habrás pasado menos rato de desasosiego (emoticono del zurullo con ojos).
Porque las expectativas son como la porcelana china, cuanto más fuerte te agarras a ella, más fácil es que se rompa.
Pero no fue el caso. Superaron mis expectativas.
J.A Almunia
En la cañita previa de presentaciones, me aclararon que durante sus comidas periódicas, (no olvidemos que son una sociedad gastronómica), al pertenecer todos los miembros de esta sociedad al mundo rural, siempre terminaban hablando de lo mismo.
Por este motivo decidieron invitar a alguien “versado en algo manifiesto”, que les obligara en cierta forma a charlar de diferentes temas, eliminando la rutina, satisfaciendo su curiosidad e ilustrándoles en diferentes contenidos .
Me explicaron que ya llevaban  un tiempo invitando a gente tan interesante como Petón, Eugenio Monesma, José A Adell, Eugenio Nadal, etc.
Desde luego, a mí me parecieron mucho más interesantes que yo...
Una gran explicación y una gran idea. (emoticono de la manita con el pulgar hacia arriba)
Sin entrar en grandes detalles, como una película de arte y ensayo, daré un enfático brinco hasta el final de la comida.
Señalaré que al finalizar la comida, ya en los cafés, no podía sentirme mas a gusto entre los comensales (emoticono del cabezudo amarillo feliz; El de la enorme sonrisa y los ojos bien abiertos). Eso sí, tenia la boca seca de tanto hablar.
Entonces, como si no hubiera tenido suficiente con su cortesía, la invitación y las congratulaciones antes y durante la proyección previa de fotos que les preparé,  me sorprendieron nuevamente haciéndome un obsequio con forma de “Puchero de barro de Naval”, grabado con su divisa “La Marmita”, e invitándome solemnemente a escribir y leerles en voz alta una dedicatoria en un ceremonioso libro de firmas (emoticono del cabezudo amarillo boquiabierto con los ojos ojipláticos).
Improvisadamente (eso se avisa), escribí mas o menos las palabras con las que ha comenzado este relato:
- “Cuando José Antonio me invitó a vuestra comida, me sorprendió mucho porque me considero una persona normal. Una vez he participado, lo mejor que se me ocurre escribiros, es que habéis hecho sentir muy a gusto, y me habéis parecido igualmente personas normales”. (Aquí iría de perlas el emoticono del cabezudo amarillo con corazoncitos en los ojos).
¿Cutre?; Poneros en situación e improvisar una dedicatoria en un ceremonioso libro mientras os miran expectantes diez personas. A ver que os sale... (Por no repetir el emoticono del zurullo, pondré el del cabezudo amarillo clamando al cielo con cara de estreñido).
Solo espero que no mal interpretaran mi concepto de “normales”. Porque el que me parecieran normales, era un gran halago.
Me parecieron gente afable, curiosa, cordial, efusiva, y  perceptiva a cualquier tema. Los humanos necesitamos dos años para aprender a hablar, y el resto de la vida para aprender a callar. Aquí, este grupo, son expertos en ambas materias. Saben hablar y saben escuchar.
Comimos muy bien; en un ambiente agradable propiciado por ellos, mientras hablábamos de montaña,  deporte, correr, barrancos, pero sobre todo de sueños.
Traté que me vieran como eso, como una persona normal. Una persona que sencillamente ha llevado esa normalidad a sitios que desde fuera parecen insólitos, pero no lo son tanto. 
Trate de exponerles que la vida se compone de superación personal y búsqueda de emociones, que al final encuentras en ti mismo; siempre habían estado allí; solo tenias que sacarlas.
Y todas esas emociones análogas, pueden sacarse igualmente en una expedición a una lejana montaña o en una pequeña excursión junto a tu casa; en una carrera en autosuficiencia por el desierto, o en la media maratón de Barbastro.
J.A Almunia
Lo mejor de todo, que creo que me entendieron. Y eso dice mucho de los concurrentes y su enfoque de la vida.
Tras casi cinco horas de comida, salí feliz (emoticono de la bailadora de flamenco), con la sensación de que esa tarde el tiempo se había acelerado, la palpitación que te da esa impresión de haber sido entendido y no juzgado, y de haber hecho nuevos amigos.
Incluso cuando nos despedimos, me pareció escucharles a lo lejos acordando salir a correr un día...
Muchísimas gracias a la asociación gastronomita La Marmita por su invitación. Me hicisteis sentir uno mas de vosotros. (emoticono de las manitas aplaudiendo “por triplicado”, y el del cabezudo amarillo sonriente con los ojos achinados y las mejillas coloradas “por duplicado”.)
PD: Lo del barranco sigue en pie.

miércoles, 18 de mayo de 2016

5ª TROTADA CERVECERA (Ruta de los Acueductos)

Que satisfacción produce hacer algo sin pasarlo por el filtro de las razones o las obligaciones.
Instantes en los que compartir cobra el principal significado.
Correr es algo más que poner los pies en el suelo de la forma más rápida posible y enfrentarte a ti mismo, al crono, o a otros corredores. Llevo tiempo apadrinando esta idea. Es simple, pero no fácil.
Todos queremos progresar si, pero también reír, divertirnos, relacionarnos, y con ello arrinconar por un instante las decepciones del día a día.
Queremos disfrutar, conocer gente, y por supuesto, igualmente darnos a conocer. Todos merecemos la pena.
Atrapas esa sensación de libertad que da correr por el campo materializada en idea de evasión, y si lo fusionas con amistad, pandilla y hermanamiento con otros, el resultado nunca puede adverso.
Conciliación con personas tan normales y sencillas como tu, pero con historias, esperanzas y valores propios, desiguales. Por eso reunirse de vez en cuando, tomar parte, siempre resulta provechoso.
El paramento de todo esto, en este caso 14 y/o 19 Km. de trote/paseo y charla por el Somontano, rematado con una simple cerveza o varias, maridadas (que se diría hoy) con unas suculentas tortillas de patata. (Tortillas que una vez mas nos regaló Míchel de la Cafetería bar Cortés). ¡Muchísimas gracias!
Este pasado domingo, fue la quinta propuesta de realizar una “Trotada Cervecera” (por llamarlo de algún modo), y acudieron “18 personas”.
Soy consciente que faltaron muchos mas con nombres y apellidos, por imprevistos, o compromisos previos ese mismo día. Pero... pongo la fecha improvisadamente cuando no tengo ninguna tarea ni compromiso..., y cae como cae.
Eso si, siempre está abierto a que cualquiera tome la iniciativa, y convoque una de estas salidas abiertas y populares en cualquier momento. En Estadilla Fernando lo hizo, y estuvo fenomenal.
Esta vez me hacia especial ilusión promoverla, por compartir una bonita ruta que descubrí (al menos yo), hace poco por casualidad.
Una tarde de trote como cientos de ellas, pasaba por Burceat.
Pero esa tarde lluviosa, sentí como un canto de sirena, y no pude evitar intentar bajar hacia el barranco del Ariño sugestionado por los recuerdos de mi infancia más lejana.
Descender por un sendero por aquel entonces transitable, por el que bajábamos al barranco con mi abuela, mi madre y mi tía, y mientras ellas lavaban ropa, mis hermanos y yo nos bañábamos en unas charcas. De esto hace mas de cuarenta años...
Y aunque en su parte inferior lo hallé prácticamente desaparecido, conseguí discernir un sendero entre matojos y llegue al fondo del barranco.
Allí, aunque se hallaba extraviado en mi memoria, reconocí el paisaje que labra y enardece el discurrir del riachuelo y me trasladé instantáneamente a mi infancia.
Me topé con mi recuerdo y mi niñez, y me conmoví.
Y ensimismando en aquel lugar,  por casualidad, tropecé con un sendero visiblemente marcado por motos de trial, que continuaba barranco abajo, atravesándolo de un margen a otro.
Estaba diluviando, pero no pude evitar seguirlo corriendo como un chiquillo excitado de emoción, sorprendiéndome a cada paso y en cada rincón; en cada sinuosidad de la ruta el paisaje, la flora e incluso la fauna, era alucinante.
Terminé en la carretera de Salas tres kilómetros mas abajo, y regresé a casa con enormes ganas de regresar al dia siguiente.
En aquel momento, comencé a idear una ruta para alcanzar la entrada de este maravilloso sendero únicamente por caminos. Evitando la carretera.
La ruta más evidente era la que ya tracé desde el camino de Barraón atravesando los dos acueductos del canal dirección Salas.
Así que en sucesivos días, explorando, averiguando la forma de llegar por esta ruta, me topé con un tercer acueducto que de igual forma logré atravesar por encima llegando a la cabecera del barranco. Rematando al final una preciosa ruta circular de 19 Km. Al menos a mí me lo parece.
Una ruta con posibilidad de alargue, prosiguiendo en la salida hacia Castillazuelo, y desde allí retornando a Barbastro por el nuevo sendero de la margen del río Vero.
Así que este pasado domingo lo inauguré oficialmente de la mejor manera.
Con esta inocente receta de sociabilidad cuyo ingrediente principal es  el compañerismo y la convivencia de corredores de toda condición y filosofía, mancomunados no por la distancia, ni por la rapidez, si no por la convivencia y el acuerdo. Corriendo sin competencia ni dorsal, con el simple objetivo de pasar un buen rato.
Lo inauguré con una trotada Cervecera. Objetivo, mejorar el ánimo, la autoestima, la amistad, y aspectos con los que después sentirte bien...
La ruta gustó. O al menos eso me dijeron.
Muchas personas ya, en estas cinco quedadas, sin figurarse capaces de correr estas distancias (confiaron en intentarlo), abrigadas por este ambiente tan especial, no solo lo han conseguido, si no además disfrutando de ello, y deseando repetir.
Porque compartir con otra gente “conocida o desconocida”, te hace sentir positiv@.
 “Carrera con final feliz”. Para todos y cada uno de los participantes.
Dar las gracias una vez mas a Michel de Cafetería el Cortés, y a todos los que quisisteis participar de nuevo en este ensayo deportivo y social, donde lo importante no es compartir una trotada, si no compartirse trotando.




jueves, 12 de mayo de 2016

LOGOS

Cuando no existía ni la escritura, nuestros ancestros se comunicaban mediante iconos visuales que pintaban en las paredes de las cuevas.
Hoy en dia, como si en ese sentido no hubiéramos evolucionado, o fuéramos sabedores de la fuerza de una imagen, las marcas comerciales, las asociaciones, colectivos, etc, se comunican con sus diferentes públicos mediante una imagen; Un logotipo. El logotipo como elemento de comunicación
Los logotipos son un potente e inmediato medio visual para transmitir tus intereses, funciones, servicios, etc.
Objetivo, comunicar un mensaje en el menor tiempo y con el menor esfuerzo posible. Un mensaje reducido a la mínima expresión, y que una vez sea descubierto, no se olvide y siempre se reconozca.
Todos somos creativos en potencia.
Porque la creatividad no es una manera nueva, es una visión nueva. La de cada cual. Y cada cual tenemos una visión de las cosas.
Tu creatividad, como tu juicio, son productos de tu inquietud y tu experiencia puntualizadas con tus emociones, y claro, tus habilidades concretas.
Dentro de mi creación digamos “artística”, que podría componerse de dibujos variados, (caricaturas, postales, etc),  fotografías, algunos escritos, y ahora incluso películas caseras, durante años y de forma ocasional, además se halla la creación y diseño de algunos logotipos.
Es algo que igualmente me entusiasma. El diseñar un logo lo siento como una gran responsabilidad, quizás porque te ofrece la oportunidad de dejar una huella tuya a largo o muy largo plazo.
En mi caso, a la hora de inventar uno no sigo ninguna norma establecida.
Busco lo que me inspira, y después percepción, intuición, pericia mayor o menor, y mi gusto personal hacen el resto.
Es un buen reto tratar de condensar en un solo icono, una reseña corporativa de lo que sea.
A estas alturas, “sospecho” que todo lo grafico, emocional y creativo me embriaga, y hubiera sido algo a lo que me hubiera gustado dedicarme profesionalmente.
Disfruto mucho creando ya sea un dibujo, un logo, una foto, o una película. Y sé que me pasaría igual si me dispusiera a pintar un óleo, o tallar una escultura; pero en este instante de mi vida, aún no tengo tiempo para esto... seguro que llega...jajajaja.
Durante estos años he inventado, diseñado y dibujado ya varios.
Siempre de forma altruista para amigos y/o para mí mismo en el caso de las carreras de Trail de las que en su origen formé parte.

Aquí os muestro algunos de ellos que han salido de esta cabeceta y estas manetas:

Melocomia (Antiguo Restaurante bocatería):



Milorcha (Compañía de guías de montaña y barrancos):


Logo Montañeros de Aragón Barbastro 50 Aniversario:


Chaca Sport (Tienda de deportes Barbastro):


Ultra Trail Guara Somontano:


Trail Mayos de Riglos:


Guara Spirit (Asociación deportiva):


Trail Sierra de la Carrodilla 2016:


Ampa Colegio San Vicente de Paul:

viernes, 6 de mayo de 2016

GRABANDO GUARA.

Hace dos años ya, tras adquirir una cámara GoPro, comencé el proyecto de grabar y editar a mi modo y en solitario los barrancos de Guara y alguno del Pirineo.
Mi principal propósito, componer un recuerdo personal perdurable de cada uno de ellos mas allá de mi memoria y las fotografiás.
Proporcionarme una evocación futura seguramente nostálgica.
Un testimonio definido, pero para mí un eco de tantos instantes vividos en ellos; primero como principiante,  después como guía, mas tarde como pionero monitor de iniciación, y ahora como desahogo, libertad y salvaguarda sobre todo de amigos. Porque llegará un dia, que nuestros recuerdos serán nuestra riqueza.
Pero además, de algún modo, los filmo con el objetivo de transportar hasta allí, en cierta forma guiar virtualmente y descubrirles la palpitación y las excelencias paisajísticas que ocultan, a personas que de otra forma nunca hubieran podido verlas ni sentirlas. Básicamente pensé en mi madre.
Sobre el resultado, he de reconocer, sin ánimo de ser vanidoso (nada mas lejos), que los videos quedan decentes.
Y más teniendo en cuenta que están realizados con una sola cámara GoPro, por una sola persona (el que suscribe), y de forma totalmente “amateur”. Aunque eso sí,  de modo muy ferviente y entusiasta.
A la gente les gustan.
Eso me dice gente cercana que me aprecia,  pero asimismo otros muchos que no conozco de nada y me escriben afectuosamente o incluso me paran cortésmente por la calle.
Gente que los han visto en mi canal de YouTube (211 suscrptores a día de hoy y muchas visualizaciones), o bien en la televisión local de Barbastro (Canal 25) donde los emiten habitualmente.
Confieso que me hace especial ilusión, cuando más de una vez me han manifestado que algún niño o niña está enganchado viéndolos en la tele una y otra vez.
Admito que es complicado y muy trabajoso filmarlos de esta forma, pero también que me gusta hacerlo.
Este año, aprovechando esta primavera tan caudalosa, preveo grabar varios más.
Incluso proyecto gravar alguna excursión clásica o vía ferrata.

Los ya realizados:

1-   Barranco de la Palomera
2-   Formiga
3-   Gorgonchón
4-   Oscuros del Balcés
5-   Peonera
6-   Mascún
7-   Aigüeta de Barbaruens (Pirineo)
8-   Cañón del Vero
9-   Basender
10- Portiacha
11- Barranco de Abizanda.

Proyectos futuros

12- Fornocal
13- San Martín de la Bal D´Onsera
14- Gorgas Negras
15- Barrasil
16- Cueva Cabrito
17- Petit Mascún
18- Barranco de Lumos
19- Las Gloces (Pirineo)
20- Barranco de Otín

jueves, 28 de abril de 2016

Medio Rock&Roll en Madrid.

Hacia tiempo que no corría una carrera solo. No, no es que no corra casi todas solo y a mi ritmo. No me refiero a eso.
Cuando subrayo solo, quiero decir sin ningún amigo ni conocido alrededor con quien verte, charlar, hacerte una foto previa, o calentar.
Estaban Rosana y mi cuñado Juan David, que como concienzudo cuarentañero que hoy en dia se precie, debutaba con mas peña de su trabajo, pero participaban en el 10k, y salían media hora antes.
Así que a primera hora, estaba dispuesto en la línea de salida “solo”, junto a casi treinta mil corredores más. Doce mil en la media maratón en la que yo participaba.
A priori tenía buenas sensaciones, y lo más importante, deseos de correr.
Y eso siempre se manifiesta inconscientemente en carrera, en tu regularidad y actitud.
El pasado año la corrí, pero acompañando en su segunda media maratón a Rosana, así que me recreé de forma diferente del ambientado recorrido.
Una media maratón tunante y pícara.
Acaso manifiesto reflejo de los personajes que deambularon por estas calles e inspiraron a Quevedo en el siglo de oro.
Por ello es seductora pero embustera.
Seductora por el extraordinario contexto, la perfecta organización y el embriagador ambiente y escenario.
Embustera, por los casi siete kilómetros de inicio, que aunque no lo aparentan, parten sin descanso para arriba, y hay que gestionarlos muy bien.
Para que más tarde, a partir del kilómetro siete, puedas emerger como Leonardo Dicaprio en el Renacido tras el ataque del Oso, (aquí con el madroño y todo), e intentar resurgir de la pequeña o gran tumba que tu mismo te has cavado, recobrar el aliento, y recuperar ritmo y sensaciones.
A partir de entonces, si recuperas, disfrutas del ambiente, de las calles y de los numerosos grupos de Rock apostados por el recorrido.
En el kilómetro catorce, te separas del maratón para dirigirte hacia la meta del parque del Retiro.
Al final, algunos tramos un poquito rompe piernas te van banderilleando, para en el kilómetro diecinueve, sentirte como un toro de lidia cuando lo apuntillan, pero en forma de pronunciada cuesta.
De esta no consigues recuperar el resuello hasta casi el kilómetro 21... si lo consigues. Mucha gente la supera abiertamente caminando.
Pero en resumen, una buena media maratón con un gran gran ambiente.
El resto, la carrera, dependerá de tu estado de forma, y lo que tu mismo quieras arriesgar o no.
La terminé en (1h 25m 18s). Lo sorprendente, y que manifiesta la severidad del recorrido, es que con este tiempo obtuve el puesto 95 de 10.000 llegados y el 10º de 5000 de mi categoría...
Complacido, pues mis entrenamientos actualmente son domésticos, conformes, divertidos, y afines. Nada específicos ni forzados.
No tengo ningún propósito concreto, y están siempre sentenciados a la improvisación.
Así que seguir realizando aproximadamente los mismos cronos desde hace mas de veinte años cuando participé en mi primera media maratón, me produce una gran satisfacción personal.
Los años se suceden (este cumpliré 49), y ahora mi objetivo fundamental pasa por sentirme igual de enérgico que el año anterior.
Seguidamente, el hallarme en buena forma física para llevar a cabo mis habituales acciones en montaña o barrancos, o bien si decido correr alguna esporádica carrera, en la  que por encima de todo me complazca “participar”.
Con todo ello, llegar en buen estado de forma al viaje anual que acompaño, (esta vez al Himalaya Indio), para poder replicar cualquier contingencia y ser de máxima ayuda a mis acompañantes.
Después de varios años entrenando duro para las metas que me había marcado, ahora disfruto de los entrenamientos.
¡Miento!. Siempre he disfrutado de ellos. Simplemente ahora son mas... ¿circunspectos?.
Ahora solo le temo a lo que está por venir, que no al futuro...
Pero siempre hay algo que domina ese miedo, y sin duda lo somete. Es esa ilusión que lo compensa todo. Esa complaciente sensación de seguir creciendo.
Nunca he sido de marcas ni medallas; pero si he sido y todavía soy, gracias a Díos, de retos, propósitos, empeños, y superación personal.
Aunque pueda parecer lo mismo, no lo es. Se trata de algo más implicado; Es un compromiso contigo mismo.
Entrenamiento, empeño, táctica y compromiso. Un ejercicio implacable de satisfacción personal, y un potente antidepresivo.

miércoles, 20 de abril de 2016

DESVARÍO SEVIL 2016

¿Estamos locos, o los locos son todos los demás?.
Imagino que todos nacemos algo locos, y nuestro objetivo en la vida debería ser el tratar  de estarlo no siempre, pero si el mayor tiempo posible.
Hace dos años, a José Mª Lacoma, Paco Jordán y a mi hermano Jorge Subías, se les puso entre ceja y ceja, (tres entrecejos), organizar unas salidas de Trail running entre amigos no competitivas y abiertas, con una hipótesis:
- “Si se ve desde aquí, no puede estar lejos. ¿Por qué no ir corriendo?” (Por dar ideas...La luna también se ve...)
Con este concepto, se trataba de alcanzar caminando/corriendo (por senderos), lugares que forman parte de la vista o contorno del horizonte de Barbastro.
Y para empezar se planeó una “tiradeta larga” desde aquí hasta la cima del pico Turbon (96,5 Km.).
El pasado año, la aventura se repitió hasta la cima de la Peña Montañesa (92 Km.); Y este pasado sábado, de Barbastro hasta el Tozal de Sevil (Guara), con unos más asequibles (45 Km.)...
Como otros años, se podía hacer el recorrido completo, o bien incorporarse en algún tramo dependiendo de tus ganas, deseos, resistencia o límite.
A esto se le denominó: “DESVARÍO dos mil, lo que sea...”.
Desvarío: dicho o hecho disparatado, insensato, o carente de sentido común.
Por mi parte, los años anteriores, por fechas o circunstancias no pude acompañarles, pero este, todo se aprestó a que si, y lo que me alegro.
Así que el sábado, a las 6:50, porque la rima de las 6:55 no me gusta nada, allí estaba en el punto de salida con diecisiete personas más.
Mas tarde, dos personas desde Salas Altas, y cuatro desde Alquézar, incrementaron el total del grupo.
No me extenderé narrando el precioso recorrido por este Somontano que tanto nos gusta, que se sucedió por senderos, veredas, eriales, viñas, y los pueblos de Castillazuelo, Salas Altas, Buera, San Pelegrín o Alquézar. Soy mas de contar mis emociones o sensaciones.
La primera que me viene a la cabeza, es la ratificación de que correr es un deporte mental… y todos nosotros estamos eso, “de-mentes”. Al menos yo. En consecuencia perfecto.
Pese al estrés derivado por la rigurosa  puntualidad de salida (ni un minuto de cortesía), que provocó que algunos que llegaron pasados dos minutos, no hallara a nadie y tuviera que alcanzarnos, todo fue aconteciendo como debía ser.
Todo se consignó poco a poco como un agudo contrato que va más allá de las palabras o del hecho en sí.
Y nuevamente surgió ese impulsivo embrujo de compartir risas y complicidades santificadas con conversaciones aparentemente superficiales, que en el fondo revelan muchas cosas: En algun@s maestría e ingenio, en otros experiencia,  en todos la razón.
En definitiva no fueron solo kilómetros juntos, fue una emoción compartida.
La satisfacción que produce correr junto a personas que quieres, incrementa el ánimo, la palabras, el interés, y claro, la camaradería y por tanto la amistad.
Y se convierte en un testimonio más de esos que no necesitan la memoria para ser recordados, y por eso los recuerdas; “los amigos”.
Me encuentro hace mucho ya en un momento vital, en el que me motiva más cualquier improvisada salida en solitario, o así con amigos, que participar de cualquier carrera. Y eso te favorece, y te hace más inmediato y receptivo a este tipo de actividad. Hacer por hacer, conversar, compartir, disfrutar, reír mucho y bien, callar...
Es curioso. Por la mañana temprano cuando apareces con cuerpo y la mente aún aletargados, todo parece una rutina ya agotada y tradicional. Pero poco después, siempre se transforma en original e inédita.
Igual que cada vez que acompaño a un grupo de amigos en una excursión, o a un reiterado barranco.
No habíamos llegado ni a Castillazuelo, y al menos yo, ya notaba esa especie de alma. Un alma común que seguramente no existe, pero que en instantes aparentemente intrascendentes llega a notarse como la tuya propia.
Para mí estos instantes son como un aire totalmente necesario, que me hace regresar a casa con una gran sonrisa en la cara, pero sobre todo en el alma.
Por unas horas consigues huir de la rutina sin necesidad de determinarte ningún sentido específico ni especial, y respiras sugestión.
¡Chapó un año mas por la iniciativa!
En vez de inscribirte a una gran carrera, es concebirla tu mismo con los amigos.
Plantarse una mañana temprano un grupo de amigos mochilas en ristre con unos cuantos kilómetros por delante, 30,40, o 90... ¿Qué más se puede pedir?..
Creo que el futuro del running pasa por esto.
Ultra Trails o Trails “Running friends”.
Al final del recorrido, lo mismo " búsqueda de tus límites", pero en un ambiente íntimo, original y por que no decirlo, exclusivo.
Incluso por alguna razón, emerge ese niño interno que todos llevamos dentro y nuestra felicidad y bienestar acontecen al reconocerlo y escuchar su voz. 
Como pudieron comprobar los que vinieron, a mi ese niño me emerge con mucha fuerza. Ja, ja, ja...
No pude evitar hacer la croqueta rodando por una pradera, o bromear feliz mientras corría adelante y atrás entusiasmado como un cachorro con dos colas.
Soy, como todos, un producto de mi voz interna.
Aprendizajes, desaciertos y hallazgos son hechos que van jalonando nuestra biografía particular.
Nuestra capacidad para aprender, para progresar, es ilimitada. Y en días así, se producen oportunidades para ampliar esas nuestras experiencias y dar perspectiva a lo que ya conocíamos.
De todo y todos puedes aprender algo. Manoli, Juanjo, Anas, José, Ángel, Eva, Luís, Lucia, Olga, José F, Ofelia, Nestor, Nuria, Rocío, Dani, etc,    me hicisteis experimentar durante todo el dia esa sensación de entusiasmo; es decir, disfruté mucho a vuestro lado.
Jorge, José Mª y Paco, el plan de establecer cada año esta meta final, este Desvarío acorde con nuestras expectativas, nos ayuda a todos vivir juntos emociones positivas. ¡Gracias!.
Todo se corrobora al finalizar; al celebrarlo gozosos con una caña, o una comida. Pero sobre todo cuando al dia siguiente, tienes una especie de melancólica resaca, porque rememoras, añoras lo vivido y a quienes lo vivieron junto a ti, y anhelas la próxima vez.
Igual otr@s no tienen las mismas impresiones, y lo perciben como una hombrada o hazaña. Igualmente respetable.
Pero yo lo siento así.
La felicidad creo que se encuentra en la antesala, en el camino hacia la felicidad.