martes, 3 de marzo de 2015

¿CARRERA DE LA MUJER DISCRIMINATORIA?



A los hombres nos educan para disculparnos por nuestros defectos, a las mujeres por sus virtudes...
Cierto es, que la verdadera ‘Carrera de la Mujer’ la corren todas aquellas que están luchando con su vida para sacar esa maldita enfermedad de su cuerpo; Y cierto es, que sólo en España se diagnostican 22.000 casos nuevos al año.  Pero según me he informado, no es menos cierto que solamente en España a través de estas “Carreras de la Mujer”, se ha contribuido “hasta ahora”, con mas de 50.000 euros para luchar contra esta enfermedad.
Entonces, ¿por qué no va a ser bueno un evento “solidario”, que además como consecuencia inmediata tiene que gente, (mujeres en este caso) compartan, corran y hagan deporte?. ¿Por discriminación o por exclusión sexista?... ¡ja, ja, ja, ja!... Perdonar que me ría, pero es verdad que en alguna conversación subyace eso de: - “¿Y para los hombres qué?... ¡Esto es discriminación!”.
¡Hay gente pa too!... aunque son simples pataletas, aspavientos, envidias y celos de alguna minoría.
Y eso que los celos en cierto modo son algo lógico, puesto que tienden a querer preservar un bien que nos pertenece o creemos que nos pertenece, (que no es el caso); pero la envidia, eso si es un arrebato de quien no puede soportar el bien y la felicidad de los demás...
Es un gran error tachar a la Carrera de la Mujer de segregacionista, cuando es precisamente un evento que empuja a la calle a correr a un grupo de, en este caso mujeres, que de otro modo nunca lo harían, debido a las sensaciones que todavía trasmite este medio (las carreras) aún en fase de desarrollo “popular”...
Porque en las carreras estándar, aún existe (cada vez menos) una discriminación enmascarada de marcas y puestos, ajustadas por “el cronómetro” que abruma e incomoda, y se contrapone totalmente por ello, a cómo muchas mujeres se enfrentan o quieren hacerlo, a este deporte/ocio.
Pues bien, precisamente en una “Carrera de la Mujer”, la competitividad se desvanece tanto, y el horario para terminarla es tan amplio, que todas entran en el rango de poder participar, se sienten cómodas, y por ello se animan a participar. (A las pruebas me remito: 1500 dorsales, 1500 participantes.)
Y eso que repito, el atletismo, gracias a las carreras populares, está muy por delante en igualdad respecto a otros deportes.
En otros deportes, como sin ir mas lejos el  fútbol, el machismo es tan enorme, que jamás hombres y mujeres podrán tomar parte de este juego en igualdad (ni para partidos benéficos, ni solidarios), y nadie se rasga las vestiduras por ello.
Asimismo, todos entendemos que haya ligas femeninas de cualquier deporte o disciplina, siendo absolutamente normal que las distintas federaciones deportivas separen por sexos las pruebas deportivas habituales, los mundiales e incluso Juegos Olímpicos...  Y... ¿ahora resulta que está mal hacer una carrera popular femenina?... Y aún calificándola de discriminatoria, por las concesiones de la misma, sería una “Discriminación positiva”.
Y...¿ Hemos olvidado que la discriminación positiva es algo que se aplica continuamente en nuestra sociedad?.
La discriminación positiva es algo tan sencillo como facilitar las cosas a algunas personas para poder realizar una concreta tarea que de otro modo a lo mejor no podrían o no se atreverían.
En este caso, e independientemente de la causa solidaria, se trata de facilitar el acceso de mujeres de todo tipo, a participar en una carrera popular sin ninguna intimidación de cronos, marcas o discernimientos.
Porque es algo tan preciso como la discriminación positiva, lo que permite que gente menos acomodada estudie con una beca, o que un discapacitado tenga a mano una plaza de aparcamiento; algo que permite que un invidente lea un cartel en braille en un museo o un ascensor, o que alguien que no tiene el nivel físico o técnico para escalar una enorme pared, pueda hacerlo a través de una protegida vía ferrata, sintiendo sensaciones parecidas...etc, etc. ¿Eso es algo negativo?
¿Nos olvidamos que las carreras a pie se comenzaron a organizar bajo reglas estrictas y muy medidas de clubes y federaciones de atletismo, y que afortunadamente han evolucionado tanto popularmente, que hoy en día podemos participar un gran número de personas en ellas junto a cualquier corredor o corredora de elite?... ¿algún deportista popular puede jugar un partidillo con Mesi, o pegar unos toques de raqueta con Rafa Nadal?...
Todo porque ahora en una carrera de diez kilómetros, tienes como poco un margen para acabarla de una hora y media, cuando hace menos de veinte años esto era impensable... o muchos corredores amateurs dilatan en más de dos horas y cuarto su tiempo en una media maratón, o en mas de cinco y media un maratón, y no pasa nada.
Y cuando en su día empezaron a ampliarse estos límites de tiempo,  nadie se quejó de “estar beneficiando a los lentos, los obesos, o los ancianos”. 
Bueno... quizás algunos tan abotonados como los que ahora se quejan por una carrera de la mujer... Pero ahora son muy pocos los que se alzan para reducir estos tiempos de corte, en un deporte cada vez más popular y difundido.
Y no excuso decir que todo esto también es un negocio. Mas mercado igual a mas negocio. (Que doy fe, que en el caso de carreras de la mujer como la de Barbastro, organizadas por un club humilde y sin ánimo de lucro, no es así).
Pero si hay muchas marcas, empresas, e incluso particulares, que han abordado este nuevo segmento de “oportunidad y ganancia” para eso, hacer negocio.
Una carrera popular del tipo que sea, es muy utópica, pero en realidad no es ningún servicio público...
Correr está de moda y por tanto las empresas buscan cualquier mercado para mantener o subir sus ventas, porque el objetivo del mercantilismo nunca ha sido la solidaridad, ni la igualdad, ha sido el beneficio.
Dejando a un lado este tema, y volviendo al que hoy escribo, el objeto principal de este tipo de eventos, (aparte del solidario), creo que eso debe ser, animar a que la gente corra y a que haga deporte.
Y quizás si, cuando se haya conseguido la igualdad total, la paridad total, dejarán de tener sentido estas carreras. Cómo hoy carece de sentido hacer una campaña para que la una mujer curse estudios universitarios,  cuando ya existe una total igualdad ¿no?...
Por esto mismo, una vez se alcance la igualdad total de participación entre sexos en cualquier carrera popular, estas carreras de la mujer si creo que quedaran en meras carreras comerciales sin un manifiesto objetivo como el que ahora tienen. Pero... falta muchísimo para ello.
E insisto, el atletismo está muy por delante en esta igualdad.
Cuando ahora una chica acude a su primera carrera popular, corre rodeada de chicos, que posiblemente le quiten muchos de los complejos que pueda tener al respecto.
Ya se sabe, una cometa se eleva más alto en contra del viento, y no a su favor...
Este próximo domingo, 1500 participantes nos darán de nuevo ejemplo de solidaridad, buen ambiente y participación, y allí estaremos para apoyar y animar.
Además, podemos participar igualmente en el evento solidario comprando un dorsal 0.
Después, como consecuencia de toda esta fiesta de deporte y solidaridad, se donará la ayuda para la lucha contra el Cáncer, y de rebote muchas de esas 1500 chicas se aficionarán a este popular deporte que a muchos nos gusta tanto, y participaran en muchas otras carreras populares, o simplemente harán deporte junto a nosotros por caminos y veredas. ¿Qué mas se puede pedir? Aquí ganamos todos.

miércoles, 25 de febrero de 2015

CINE




"Mientras más vivo, más creo en las emociones".
Y es que desde niño uno de mis grandes entretenimientos, de mis grandes elementos de escape, y núcleo de imaginación ha sido el cine, y no solo forma parte de mi memoria, si no también parte de mi conocimiento. Es así.
Ha sido y es un medio que me sirve digamos para instruirme e  ilustrarme.
¿Y porque de este post?. Porque este pasado domingo, como cada año desde hace unos treinta y tantos, permanecí fiel a mi cita, y me senté/tumbé de madrugada frente al televisor para ver la entrega de los Oscars de Hollywood. ¡Me encanta!
A parte de en la tele, (primero en blanco y negro, después en color, y ahora en HD), nunca he dejado de ir al cine.
Desde mis seis u ocho años en aquellas sesiones dominicales en el colegio los Escolapios, hasta ahora, que rara es la semana en la que no acudo a la sala a ver alguna película; afición que ya comparte conmigo mi hija Nayra, que con sus cuatro añitos, no quiere ver dibujos, quiere ver “películas”... Algo tendré que ver ;)
Y no me considero ningún versado en cine mas allá de mis gustos personales, y me lo trago "casi" todo. Solo puedo decir que ver películas, es una de las cosas que más me hacen disfrutar.
- Me gusta comprar películas; las compré en VHS, después en DVD, y ahora lo hago en Blu Ray. Tengo unas cuatrocientas en mi colección.
- Cuando tengo oportunidad, me encanta deambular y revolver los cajones de películas del Media Markt o el Fnak esperando encontrar algo nuevo e inesperado.
- Estoy pendiente de la fecha de estreno de las películas que mas me llaman la atención en general, o en particular de cualquier nueva película de Spielberg (mi director favorito); y si no la ponen aquí en Barbastro, me desplazo para verla el día del estreno.
- Si una película me gusta mucho, la puedo ver más de una vez en el cine, y después muchas mas en formato doméstico.
- Compro varias revistas sobre cine todos los meses.
- Unos de los viajes que hice más ilusionado, y siempre recordaré, fue a Hollywood en los Ángeles. Desde entonces, aun siento más cercana esta gala de los Oscars; por reconocer físicamente el teatro Kodak y sus alrededores... ¿Soy un bicho raro?¿Un Friky?... Quizás.
Tengo claro que esta es otra de mis dependencias  aparte de las deportivas y/o afectivas; Las películas: locas, emotivas, tristes, divertidas, interesantes, emocionantes. Biográfico, histórico, musical, comedia, western, o mis favoritas (Aventura y acción, suspense y Terror), cine bélico, ciencia ficción, drama, e incluso infantil (que como relato comparto con mi hija, y como ella, no me canso...).
Para mí es una de las máximas experiencias que uno puede tener de manera flemática; las reflexiones que te deja, lo que te hace sentir y lo que te hace pensar.
Es algo que tiene sabor, olor, disposición e impresión, combinado con cantidad de emociones (risa, alegría, pesar, llanto, miedo, ansiedad) que brotan al ver este espectáculo. 
Quizás solo sea una necesidad de evadirme.
Pero desde luego es un arte que contiene todos, (sin desmerecer a los demás), y consigue mezclarlos impulsando su máximo potencial en simple pantalla, para que nosotros podamos entrar en un mundo donde todo es posible.
Me gusta soñar despierto, y por lo tanto que mejor lugar para hacerlo que con una buena película.
Imaginar por unas horas que existen los héroes, que la mayoría de las veces todo acaba bien, y que los viejos amigos acaban reencontrándose.
Imagino la vida, los mejores momentos de la misma, al compás de una buena banda sonora.
En definitiva, me gusta el cine porque me gustan las historias.
Tan solo me considero Cinéfilo, porque cuando se apagan las luces, fulgura la pantalla y suena la música, desparezco sin resistencia alguna, para entrar en ese mundo imaginario al que alguien me traslada. Es como una liturgia. Es, ha sido y será parte de mi vida.
Incluso quizás el cine sea una de mis profesiones frustradas, y es por eso por lo que ahora con mi minúscula Gopro, me fascina hacer mis pinitos filmando, realizando y después montando mis pequeñas y modestas películas caseras de carreras, barrancos o viajes de aventura. Ahora mismo estoy ultimando la película del viaje al Kala Pattar, que estrenaré el viernes 10 de Abril en el Palacio de Congresos de Barbastro a las 20:30h
El próximo año, el último domingo del mes de febrero de madrugada, estaré de nuevo trasnochando con los Oscars... 



Si el cine consigue que un individuo olvide por dos segundos que ha aparcado mal el coche, no ha pagado la factura del gas o ha tenido una discusión con su jefe, entonces el Cine ha alcanzado su objetivo.
(Billy Wilder)

viernes, 20 de febrero de 2015

BARCELONA



Esta vez el pretexto, era mucho más preciado que acercarnos simplemente en familia a pasar un fin de semana a Barcelona. Incluso más que correr yo una carrera... (No sé cuantas he corrido en mi vida... no las cuento)...
El argumento principal, era el deseado debut de Rosana en una media maratón.
Todos recordamos lo imborrable e ilusionante de esa primera, en este caso media maratón.
Cuando se decidió a hacerlo, yo le insistí para que su debut fuera allí o en una media similar y no en la de Barbastro.
Pienso que es mejor hacerlo en una  gran carrera rodeado de casi 14000 personas heterogéneos de muchísimos niveles, donde sentirte totalmente cobijado y distraído, y además amparado en el anonimato que no tienes en tu pueblo, con la intimidación adicional que ello supone. Bastante tienes ya con todos los miedos, como para añadirle algunos adicionales.
Siiii, también de paso, era la primera que yo corría tras la operación de menisco de noviembre; mi primera carrera tras la rotura del menisco en septiembre, y además, cabezón de mí, “ya que estaba en harina”,  una vez mas (por si acaso decido ir), se me puso en la cabeza auto imponerme el lograr la marca para entrar directo sin sorteo en el maratón de Nueva York 2016.
Pero... al llegar la cita mis sensaciones físicas, eran muy malas, porque arrastraba un catarrazo desde el miércoles que me dejó tocado, y casi hundido.
Así que en la salida tenso, subyugado y resignado a tomármela como un entrenamiento, y si fuera necesario como en otras ocasiones, pararme (no será la primera vez); esta vez con el aliciente de esperar a Rosana y terminar tranquilamente con ella.
Salía del primer cajón, así que la salida fue muy rápida, y porque mentir, salí dispuesto a intentar ir lo más rápido que pudiera, determinando fuerzas y evaluando sensaciones kilómetro a kilómetro... a ver qué pasaba...
Sobre el kilómetro cinco o seis, no marchaba cómodo, y eso me inquietaba; Desazón en el compás, y la zancada con sensación de ser un pedazo de madero en vez de un corredor, aunque me mantenía en ritmos de 3’50/55”, cosa que me sorprendía.
Decidí disminuir el ritmo un punto buscando un orden físico que nunca llegó. Así que me dispuse a marcarme objetivos parciales.
“A ver si llego al Km. 10...”. Paso el Km. 10 en unos 39 m, y decido intentar llegar hasta el 15 y finalizar de apurarme. ... 12, 13,...
Kilómetro 15. Aunque desalentado y mustio, sigo rodando justo por debajo de 4’ el Km. Así que para
motivarme, intento vislumbrar la posibilidad de que si resisto, puedo conseguir algo que a priori había descartado.  “Hacer hoy mi marca para NY 2016”. En mi margen de edad (de 45 a 49 años), menos de 1h 25 m, y llevo el ritmo justo para ello...
Me voy exhortando a mí mismo, pero sin lanzar las campanas al vuelo.
Km. 14, larga recta. ¡Aguanta! me reitero una y otra vez....
Es hora de disponer mi mente para ser más fuerte que mi cuerpo.
De quitarme esa vehemente mala disposición, y no dejar pasar oportunidades.
Miro atrás en el giro, y veo lejos a los prácticos de la hora veinticinco....
Así que decido aguantar. ¡Solo son cinco kilómetros más!... El último no lo cuento, porque ese sé, que por mal que estés, de repente te entra el estimulo del regocijo de la  victoria, y misteriosamente aparecen fuerzas de flaqueza. 
Aguanto y asomo apretando los dientes a la recta de meta, y veo como en el crono brinca justo la hora veinticuatro, así que me guarnezco de orgullo y pretensión, y subo el ritmo lo mas que puedo para pasar la línea antes del minuto veinticinco. ¡¡¡Lo logro!!!.  No hay mal que por bien no venga....
Llamo enseguida a Rosana. Está cerca del km 14, anda con Rafa y José Mª, y va bien.
Me cambio de camiseta gracias a Eva que nos aguarda en meta ejerciendo de guardería con Juan (su hijo) y Nayra (mi hija) (¡Gracias Eva!), Me coloco de nuevo el dorsal, para disimular en carrera, y me dirijo trotando contracorriente hasta el Km. 17 donde me topo con ellos.
Antes me he cruzado con varios amig@s a los que he ido animando. Que ambientazo y cuanta gente.
Que cara de felicidad lleva Rosana. Va sobrada, y muy distraída con la fluida conversación del bueno de Rafa (Gracias Rafa), y se la ve feliz. José Mª ya los ha dejado hace poco para darse él un poquito de caña (Gracias José).
¿Cuántas veces nos ponemos infinidad de metas, o nos prometemos a nosotros mismos que este año sin falta será el que las llevemos a cabo esto o aquello?. Muchas.
Y muchas veces esos proyectos, esas ilusiones acaban convirtiéndose en frustraciones, porque nunca las llevamos a cabo.
Hoy solo hay que contemplar a Rosana, para darse cuenta de lo contrario.  De las veces que si estamos en la fase de hacer, de conseguir lo que queremos, lo que habíamos soñado e imaginado.
¡Se lo merece!. Una actitud positiva y buena, consigue no solo su objetivo, sino disfrutar del proceso.
Su actitud, sus pensamientos, fuerza y determinación, han sido sin duda el motor que la ha llevado a ello.
La actitud es el motor de las ilusiones. ¡Ha sido un gran día!.
Muchas veces la felicidad no viene servida por ti mismo y tus circunstancias, entonces te la ofrece alguien a quien quieres, y notas feliz.
Si un sueño se frustra, puedes quedar herido. Herido por decepción. Otro absurdo juego de márgenes y batallas irresueltas, al que nos gusta jugar.