"La fuerza no viene de la capacidad física, sino de una potente voluntad"
Me quedan tan solo tres semanas de entrenamiento duro, y una a ritmo relajado. “Cuatro semanas para partir hacia Suecia”.
Físico, paciente, perspicaz, fuerte y eficaz. ¿Cuanta energía tenemos…?
La Voluntad, la constancia: Esa capacidad que nos mueve a hacer cosas por encima de las dificultades, los contratiempos o nuestro estado de ánimo. Esa fuerza y valor de hacer o no hacer una cosa. La voluntad es fundamental pues posibilita hacer lo que realmente deseas, y llegar a los objetivos planeados. Las cuestiones más profundas sobre nuestra existencia humana giran muy a menudo alrededor de la voluntad. El poder de elección de la conciencia, el sentir y la acción.
Hace ya quince años (como pasa el tiempo), en 1995, cuando entrenaba para mi primera expedición, para finalizar la preparación semanal, los viernes por la tarde como entrenamiento intenso de la semana, le pedía su bicicleta a mi hermano y me subía a Alquezar con ella. Subir y bajar. A mi entonces me parecía una hombrada y me hacía sentir estoico y vigoroso el hacerla cada semana.
Estos últimos días, mientras como entrenamiento largo subía corriendo hasta el puente de Colungo pensaba en ello. “Quince años después, sería capaz de subir y bajar de Alquezar corriendo”. ¿Soy más fuerte?. Creo que no, pero mi voluntad y mi límite lo he puesto más arriba. Creo que soy capaz. No soy más fuerte, creo más en mí mismo. Mi voluntad si es más fuerte que hace quince años…
Así que como “cabezonada”, el sábado 20 quiero hacer eso: Subir y bajar a Alquezar corriendo (Algo más de 50 km), y estaré encantado de compartir este último entreno duro con quien queráis acompañarme en su totalidad o en parte, en bici o corriendo… Mi idea es el sábado día 20 salir de casa sobre las siete y media de la mañana y llegar a Alquezar entre nueve y media o diez, dar la vuelta y regresar a casa.
Estáis invitados. domingo, 7 de febrero de 2010
Entrenamiento, Constancia y Voluntad
"La fuerza no viene de la capacidad física, sino de una potente voluntad"
Me quedan tan solo tres semanas de entrenamiento duro, y una a ritmo relajado. “Cuatro semanas para partir hacia Suecia”.
Físico, paciente, perspicaz, fuerte y eficaz. ¿Cuanta energía tenemos…?
La Voluntad, la constancia: Esa capacidad que nos mueve a hacer cosas por encima de las dificultades, los contratiempos o nuestro estado de ánimo. Esa fuerza y valor de hacer o no hacer una cosa. La voluntad es fundamental pues posibilita hacer lo que realmente deseas, y llegar a los objetivos planeados. Las cuestiones más profundas sobre nuestra existencia humana giran muy a menudo alrededor de la voluntad. El poder de elección de la conciencia, el sentir y la acción.
Hace ya quince años (como pasa el tiempo), en 1995, cuando entrenaba para mi primera expedición, para finalizar la preparación semanal, los viernes por la tarde como entrenamiento intenso de la semana, le pedía su bicicleta a mi hermano y me subía a Alquezar con ella. Subir y bajar. A mi entonces me parecía una hombrada y me hacía sentir estoico y vigoroso el hacerla cada semana.
Estos últimos días, mientras como entrenamiento largo subía corriendo hasta el puente de Colungo pensaba en ello. “Quince años después, sería capaz de subir y bajar de Alquezar corriendo”. ¿Soy más fuerte?. Creo que no, pero mi voluntad y mi límite lo he puesto más arriba. Creo que soy capaz. No soy más fuerte, creo más en mí mismo. Mi voluntad si es más fuerte que hace quince años…
Así que como “cabezonada”, el sábado 20 quiero hacer eso: Subir y bajar a Alquezar corriendo (Algo más de 50 km), y estaré encantado de compartir este último entreno duro con quien queráis acompañarme en su totalidad o en parte, en bici o corriendo… Mi idea es el sábado día 20 salir de casa sobre las siete y media de la mañana y llegar a Alquezar entre nueve y media o diez, dar la vuelta y regresar a casa.
Estáis invitados. jueves, 4 de febrero de 2010
EL OMBLIGO
Hoy entrenando, corría por el campo como una tarde más. Corría sin miedos. Cerré los ojos como un eco del no conocer. Sin camino... Cuanto me gusta correr y pensar, reflexionar y correr. Abstraerme en una maniobra casi de meditación. Cuando finalizo, intento recordar y escribir mis reflexiones que muchas veces parecen mas aturdimientos:
"La belleza, el futuro, las metas. todo, está al otro lado de un muro. Un muro imaginario que nace junto a nosotros y nos acompaña para toda la vida. Miramos arriba; miramos a un lado, al otro, y... terminamos mirándonos el ombligo.
Cuidado, creo que muchas veces y en concreto en alguna etapa de la vida, si es necesario mirarse el ombligo, y así poder comprender nuestra naturaleza. Mirar dentro de uno mismo, pero para entenderse, para luego salir, y lograr lo que hay detrás de ese muro que queremos atravesar, sabiendo que al otro lado siempre habrá un nuevo muro que traspasar. Ya sea en lo deportivo o en lo personal.
Los que no levantan la vista, los que no dejan de mirarse el ombligo terminan o terminamos confundiendo sabiduría con egoísmo, e independencia con exclusivismo. Gran error.
Aprender a pararnos. Utilizar esa pared como un desafío y no como el problema. Dejar de pensar en que si alcanzo mis metas soy superior al que no lo hace todavía. Si consigo esto, si lo conseguimos, entenderemos que nadie puede dar lo que no tiene, y que sólo la búsqueda, el futuro, nos llevará a dejar de mirar nuestro propio ombligo y fraguarnos como personas, como pareja, como amigos, o como deportistas.
"No siempre lo que tenemos en frente es todo lo que nos queda por andar"
He aprendido tantas cosas buenas y malas de mi mismo y de los demás. La mayoría de los que he aprendido no son personas "iluminadas", ni reencarnaciones de antiguos pensadores. Son como yo, personas normales. Una de las mejores doctrinas posibles, es desarrollar la capacidad de aprender de esas personas normales que “aparentemente” no tiene nada que enseñar. Esas que sin decirte nada, te hablan de humildad". Me queda tanto por aprender en el futuro...
Como dice mi buen amigo Julio: “Sed felices o por lo menos intentarlo”
Queda muy poco para el Baltico. ¡Que ganas tengo!
lunes, 1 de febrero de 2010
SUDAR
En muchas ocasiones (el otro día en Madrid mientras paseábamos por un parque), y casi siempre cuando se acerca la primavera, o tras los excesos Navideños, veo gente corriendo o haciendo ejercicio casi estrujados en trajes de neopreno o ceñidos chubasqueros imagino que para sudar con la intención de perder peso rápidamente y prepararse para lucir tipo en la piscina o la playa cuando llegue el buen tiempo. Que tremendo error.
Sudar mucho no es equivalente a quemar grasa, pero hay muchas personas que así lo creen, y piensan que sudando se desharán de ella más rápidamente. Utilizar prendas sin transpiración para causar mas calor al cuerpo, es muy poco saludable.
Si piensas que salir a correr con ropa muy gruesa o con sudaderas casi de “plástico” va a quemar tu grasa, está en un grave error, porque lo único que está consiguiendo es cansarte más rápidamente, deshidratarte, sentirse mal, y lo peor es que sufres, condicionándote para estar menos tiempo haciendo ejercicio que si lo disfrutaras, no alcanzando el tiempo suficiente para empezar a quemar esas grasas.
Cuando haces ejercicio, lo primero que pierdes son los líquidos del cuerpo a través del sudor (lo saben muy bien los que practican ultrafondo). Después, si subes el ritmo o prolongas el ejercicio paulatinamente, vas quemando azúcares y grasas, pero esto no lo consigues antes de los 15 minutos en cualquier disciplina.
Lo que te permite quemar grasa es la constancia y la disciplina. Cada vez que haces cualquier esfuerzo significa un gasto de energía, entre las que se encuentran las grasas y los carbohidratos.
Creo que es muy importante saber que no por sudar más, vas a quemar mas calorías y por lo tanto a bajar de peso más rápido.
Además cuando el cuerpo no tiene suficiente ventilación, son mas fáciles las irritaciones o las rozaduras, porque las sales que se expulsan a través del sudor son muy abrasivas. Para ejercitarte al aire libre (gran ventaja que tenemos los que vivimos en pueblos como Barbastro) es mejor utilizar ropa cómoda, teniendo en cuenta el clima claro.
Otra recomendación si tu ejercicio es moderado, es tomar solo agua para rehidratarte al terminar. No son necesarias las bebidas isotónicas, que funcionan perfectamente si tu entrenamiento se prolongan durante horas, perdiendo una enorme cantidad de sales minerales. Pero si sólo sales a caminar, o correr entre 20 o 30 minutos, o una actividad aeróbica moderada, no necesitas recuperar demasiadas sales minerales, y si consumes bebidas isotónicas, lo único que harás es acumularlas.viernes, 29 de enero de 2010
UN MAÑANA NORMAL
Las sensaciones buenas o malas, son ingredientes de la experiencia, y los pensamientos mientras entrenas, las fantasías, pueden ser tan efectivas como las sensaciones, y vitales para la experiencia.
Son las siete de la mañana. Me cubro bien el cuerpo secundando las mallas y la camiseta térmica recia y la chaqueta fina de goretex con un gorro de lana que me compre en Whitehorse (Canadá) el año pasado antes de la Yukon , guantes y un buf. Tres grados bajo cero, luna creciente y cielo raso rasísimo. He tenido suerte, ha habido muy pocos días serenos en lo que llevamos de invierno. Estamos casi en medio del invierno y hay media luna. Todo es medio. Hasta mi conciencia esta a medias cuando salgo a correr a las siete y media de la mañana.
Arranco a trotar a oscuras hacia el camino viejo de Cregenzan. Olor a tierra mojada. El olor a tierra mojada es como el beso de una madre. Un beso que vuela y embriaga la nariz. Lentamente el aire escarchado empieza a toparse con mi rostro. Mi paso comienza apático y tranquilo demandando temperatura, cadencia y razonamientos efectivos durante las primeras cuestas, en las que aún me cuestiono que hago aquí a estas horas y tengo que pensar en el premio, el objetivo del Báltico que ya está a tan solo un mes.
Cuando llevo dos kilómetros de subida en penumbra, comienzan a matizarse los contornos de los olivos con las primeras luces del día antes de salir el sol. Con esta claridad que hay desde que raya el día hasta que sale el sol, se corre bien; perezosamente por estar aún entorpecido de frío y sueño, pero bien.
Hace frío, mucho frío, pero pienso, - Mas frío hizo en la Yukón, o hará en el Báltico y tendrás que aguantar. En quince o veinte minutos de trote me encuentro en la corona del monte de Barbastro. El sol ya ha cobrado asiento, y se ve todo el paisaje. A un lado la sobresaliente barrera del Pirineo con sus majestuosas y nevadas cimas, y al otro el Somontano, los terruños de vides escarchadas, y Barbastro humeante subyugado desde lo alto. Paso una y otra vez, un día tras otro, y siempre me regocijo en esta visión a cualquier hora del día.
Una vez superado Cregenzán, y por la carretera hacia Salas y Montesa, a un kilómetro y medio voy a buscar el camino de tierra que une Cregenzan con Burceat en dirección oeste. Desde aquí, cerca ya de Burceat, en el paisaje de mi infancia y mis primeras aventuras infantiles, ya me noto cómodo y templado mientras en la radio, que oigo a través del teléfono móvil, escucho las noticias o algo de música. Ya en Burceat, justo frente a la antigua almazara de aceite del pueblo y las ruinas de lo que fue la abadía de la iglesia, giro a la derecha para bajar hacia el canal que alcanzo enseguida por una viva pendiente de tierra. Aquí, siempre miro una la rampa de cemento que se interna en el agua contigua al puente que cruza el canal , en la que aún puedo imaginar a mi abuelo y mi abuela con sendos pózales y esponja lavando su Renault 8 "amarillo".
En un ligero ascenso, empalmo con la carretera asfaltada de servicio del canal que cojo en dirección a Salas Bajas. Por este paraje de toboganes, visualizo circunstancias, momentos de la Yukon, y durante algún instante me imagino de nuevo allí , en un estado como de trance. En estos intervalos, si marcho solo, mi concentración es tal, que noto de nuevo el peso de la pulka, o mis brazos se mueven métricamente como si estuvieran propulsando unos imaginarios bastones, e incluso en alguna de mis pisadas me parece escuchar el rechinamiento de la nieve y el hielo bajo mis pies. Es un estado de abstracción, concentración y visualización que me encanta.
En pocos kilómetros, llego a la carretera que me lleva de Salas Bajas a Barbastro y me acomodo a ritmo por su arcén hasta llegar de nuevo a casa. Al final, independientemente de las percepciones, siempre te sientes bien. Cada día, cada semana, noto de nuevo más fuerza en las piernas y mejor los pulmones. A sido un buen día, un día de entrenamiento corriente ; 21km que termino con una sesión de estiramientos, abdominales y ejercicios tirado frente al televisor en casa viendo un fragmento de alguna película.
miércoles, 27 de enero de 2010
EL SECRETO DE SUS OJOS
Como no solo de entrenar y del deporte vive el hombre, ya sabéis que de vez en cuando comparto en este blog otra de mis grandes aficiones, el cine. Y escribo sobre alguna de las películas que veo y creo que no os debéis perder:
El secreto de sus ojos:
SINOPSIS: Benjamín acaba de jubilarse después de trabajar toda una vida como empleado en un Juzgado Penal. Para ocupar su tiempo libre decide escribir una novela, basada en una historia real de la que ha sido testigo y protagonista.
Director: Juan José Campanella
Reparto: Ricardo Darín , Soledad Villamil, Guillermo Francella, Pablo Rago.
Sentado en mi sofá (no pude verla en el cine), casi sin pestañear, contemplé una gran película que me envolvió con su afinada naturalidad y me introdujo en el grueso del amor, la amistad, la lealtad, la perversión y la corrupción política. Efectivas y afectivas interpretaciones de los personajes principales. Un nuevo ejemplo de que el séptimo arte lo es sin grandes presupuestos, pero con grandes historias, directores y actores.
Mezcla con eficacia un argumento sólido de cine negro, drama, intriga, y sorpresas, todo ello aderezado con algunos tenues toques de humor. Subrayar el hilo argumental, los diálogos, la sutileza y maestría de una dirección, que se toma su tiempo y se entretiene en las miradas y los gestos que me recordó al maestro Clint Eastwood, y las interpretaciones (Ricardo Darin y Soledad Villamil, asombrosos)
Ese amor, esa pasión, esa fuerza en los ojos, te hace evocar si alguna vez alguien te miro de esa manera. En resumen: La película lo tiene todo: Magnificas interpretaciones, una historia muy bien contada, una música excelente y unos escenarios que pasan de viles a esplendorosos, dependiendo del momento.Proclama la pasión, la que nos mueve, nos motiva, nos hace llorar o reír. Trata de como el hecho de relegar nuestras pretensiones (sea por una persona, o por una afición) es insoportable y condiciona nuestra vida.
He disfrutado mucho con esta película que te sorprende cuando comienza con un ritmo lento e impreciso, para agarrarte y no dejarte menear. Una de las escenas rodada en un campo de fútbol, de lo mejor que he visto en una pantalla.
Un resumen sería: un crimen, una larga investigación, una demasiado larga historia de amor, amistad y compañerismo, venganzas, crímenes, y diálogos con mucho sentido.
Para los que no están acostumbrados, al hablar con acento argentino, puede costar un poco pillar el ritmo de las conversaciones, por eso, si la veis en DVD, es muy útil poder ponerte ante cualquier duda los subtítulos. Altamente recomendable y se merecedora de muchos premios.
lunes, 25 de enero de 2010
CRECER
Las carreras de gran fondo, o las grandes escaladas, además de proponerte un gran desgaste físico y plantearte un esfuerzo importante en general, te proponen un importante incremento en tu superación personal. De este modo en muchas ocasiones debes enfrentarte, además de a los obstáculos propios de la carrera en si misma o las inclemencias y el relieve de la montaña, a situaciones de superación individual que se encuentran en tus reflexiones, en tu propia cabeza. Desde el comienzo, desde los entrenamientos puedes comenzar a proyectarte, imaginarte en situaciones de la carrera o expedición donde será necesario tener una gran convicción del objetivo que quieres lograr. Los entrenamientos nos proponen un escenario donde puedes optimizar los instrumentos que posteriormente te serán muy necesarios durante la carrera, la escalada, o el objetivo final. ¿Dónde está el límite? Para muchos alcanzar la meta es el objetivo más importante, y es suficiente para mantener la concentración durante el transcurso de una carrera y motivarse. Sin embargo el tiempo que transcurre entre pruebas es catalizador del aburrimiento, y de la rutina. Frente a esto, los objetivos personales, el dia a dia, son de gran valor para mantener la motivación. Marcarse pequeños objetivos. La superación personal en distancia, la evolución de tu resistencia, trabajar la respiración, el nivel tecnico, o el propio ritmo. Después de tres años entrenando puntualmente muy duro para las metas que me he marcado, este año estoy disfrutando mas de los entrenamientos simplemente relajándome. Los rodajes mínimos los hago de veinte kilómetros mas que otros años, pero me cuestan menos, y los máximos en tan solo dos semanas de intensidad y más rigor, de cuarenta, y los disfruto quizás simplemente porque estoy relajado.
"¿A qué le temes?", me preguntó alguien hace unos días. No supe que contestarle y salí del paso con una respuesta trascendente: - “A mí mismo”. Hoy, pensando en ello mientras corría (a las siete y media de la mañana) creo que le tengo miedo a lo mismo que la mayoría: le temo a todo lo que viene. Pero hay algo más importante que el miedo y que sin duda lo vence: una ilusión que lo compense todo: Esa agradable sensación de Crecer .
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