miércoles, 20 de abril de 2022

MADEIRA 2022. RESUMEN AUDIOVISUAL.


Un hombre o mujer orgulloso, no es agradecido, porque piensa que todo lo merece.

En estos viajes de aventura entre amigos, nunca ha habido nada de esto.

Siempre conformes, sencillos, afines, respetuosos y humildes.

Yo siempre repito que la gratitud es la memoria del corazón, y mi corazón está de nuevo agradecido a este grupo de AMIGOS por ser como son, y hacerlo siempre tan fácil. Da igual una cima de seis mil metros, que un trekking por Madeira.

Son la prueba de que el viaje no lo hace el lugar, lo hace el viajero.

Ha sido un viaje muy diferente en la forma a los de otras ocasiones, pero el  fondo, el fondo ha resultado el mismo de siempre.

Descubrir que cuando amas, aprecias la vida, obtienes mucho más de ella.

El diccionario define amistad como: Afecto personal, puro, y desinteresado, compartido, que nace y se fortalece con el trato. Da igual veteranos, que los que han venido por primera vez:

Compartes tu pan, y te gusta más. Compartes tu felicidad y tu felicidad aumenta.

Estos años he aprendido que nuestro destino nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas;  viajar te hace modesto, porque puedes ver lo pequeño que es el lugar que ocupas en el mundo.


 



domingo, 6 de marzo de 2022

MADEIRA “TREKKING POR EL JARDÍN FLOTANTE DEL ATLÁNTICO”

Tras dos años de “desconexión”, por una ¡pandemia mundial! (¿Quién lo hubiera imaginado), este
próximo mes de abril organizo de nuevo junto con Modo Viaje un viaje de aventura, para compartirlo con un grupo de amigos.

Será a Madeira (EL JARDÍN FLOTANTE DEL ATLÁNTICO) para realizar seis jornadas de trekking por esta preciosa isla.

Y aunque de menor compromiso que los anteriores, ya que no existe el objetivo de alcanzar ninguna cumbre, descartando por tanto el hándicap de la altitud y la falta de oxígeno, la naturaleza del viaje es afín a la de los que que hemos realizado hasta ahora: (Tanzania, Nepal, Perú, India, Bolivia o Marruecos), pero eso, en un escenario diferente.

Distinto escenario, misma filosofía; la de siempre.

Y para que la conozcáis, si no la conocéis ya, os transcribo el escrito de presentación de estas aventuras que redacté para los participantes de anteriores viajes, y que con pequeñas modificaciones vale para todos ellos:


“Que enorme satisfacción supone cometer algo deseado con un grupo de “amigos”.
Porque, aunque algunos aún no os conozcáis entre vosotros, no me cabe ninguna duda que terminareis llamándoos “Amigos”.
Una vez más nos ha asociado el destino, la suerte, la ilusión de imaginar, de actuar, y finalmente el anhelo de compartir.
Y lo que hace nada era una ilusión, ya es una realidad.
¡¡Nos vamos a…. en este caso Madeira!!
Unos venís con la tranquilidad (que no indiferencia) de la experiencia, y otros…, otros sentís por vez primera incertidumbre y duda: ¿seré capaz?; ¿estaré a la altura? ¿Aguantaré? ¿Seré un estorbo para el grupo?...
Os suplico que dejéis de lado esa preocupación.
Porque todos somos capaces al menos de “intentarlo”. Y solo se trata de eso. No hay más.
Se trata de un estupendo viaje a Madeira con muchas cosas en el, entre las cuales estará disfrutar de unas jornadas de trekking.
Repito: “Disfrutar”.
Una aventura (porque para mí todo esto son aventuras), nace de la actitud.
La actitud de afrontar algo desconocido, aceptando las condiciones que se sucedan mientras lo haces.
Confesando ese anhelo interno que surge ante un destino que desconocemos y a la vez tememos un poquito, reconociendo la incertidumbre, la oportunidad, el camino hacia ella y la suerte o la falta de esta.
Así que, a los que venís por vez primera, quiero recalcaros, a riesgo de decepcionaros, que el objetivo fundamental de este viaje no es realizar escrupulosamente todas las jornadas programadas de trekking sin saltarse ni un metro; el objetivo principal es disfrutar de cada paso mientras lo intentamos y después.
Cuando bailas, tu propósito no es llegar a ningún lugar de la pista de baile; tu propósito es disfrutar de cada paso del baile. Pues lo mismo.
También quiero subrayaros que esto será una familia.
Una familia en la que todos somos semejantes.
En la que los que puntualmente se encuentran más fuertes, ayudan a los más cansados; los más rápidos ralentizan su paso para caminar con los más lentos, y donde se comparte, se alienta, y se apoya.
La clave del éxito de los seis viajes precedentes, por encima de otras, han sido ese: Compañerismo y humildad. Con ello cada uno encuentra lo que debe encontrar durante el viaje. Aquí, (y eso si se puede garantizar) todos, absolutamente todos, aportamos nuestro granito de arena para cimentar el grupo y fraguar un viaje entrañable lleno de momentos inolvidables.
Y  con estas condiciones, con la enorme probabilidad de sentirte pequeños, pero a la vez enormemente grandes, si se puede garantizar la satisfacción, y que será un gran viaje; todo encuadernado con el entusiasmo de amigos conocidos y por conocer.
Ahora a centrarnos en la preparación (sin volverse locos) y la mentalización.
Después vendrá la introspección, la meteorología, y finalmente la “suerte”.
¿Qué puede salir mal?; Pues Nada.
Todo es conocido y todo es nuevo; todo es fácil y a la vez complejo.
Únicamente quiero repetir lo que siempre he repetido: Para mí, el indiscutible deportista o montañero, es el aficionado, el amateur.
El que desarrolla el deporte que le gusta porque le gusta, y únicamente como un medio para encontrar un punto de equilibrio mental y corporal; para encontrarse a sí mismo. 

Aquel que aprovecha las oportunidades que “busca”, no para coleccionar cumbres, ganar medallas, ni superar a nadie, sino para ahondar en sus propias limitaciones y “disfrutar” de ello mientras lo hace.

“TREKKING EN EL JARDÍN FLOTANTE DEL ATLÁNTICO”

El jardín flotante del Atlántico, como se conoce popularmente a Madeira, es una bonita isla emplazada en medio del océano, a medio camino entre las Azores y las Canarias. 

Posee un clima muy especial, con temperaturas templadas durante todo el año, y un régimen de lluvias es muy diferente entre la vertiente norte y sur de la isla. 

Este hecho propició la titánica obra de ingeniería emprendida desde el siglo XVI hasta inicios del XX, cuando se ideó una red de acequias (levadas) para llevar el agua a cada rincón de la isla. Durante este viaje aprovecharemos algunos de los caminos que circulan por estas levadas, para recorrer lugares tan conocidos como Ribeiro Frío, el Puerto de Encumeada, el Caldeirao Verde, Curral das Freiras, el altiplano de Paul da Serra o la Rivera da Janela. 

También caminaremos por las montañas del sistema central, las máximas alturas de la isla, en los picos Ruivo y Aireiro, y por la Punta de Sao Lourenço, península situada en el extremo oriental de la isla, y que posee unos acantilados de una espectacular paleta de colores diferentes.

ITINERARIO 

DÍA 1 (9/4). BARBASTRO- VUELO BARCELONA – FUNCHAL. 

DÍA 2 (10/4). PUERTO DE ENCUMEADA – LEVADA FAJA DO RODRIGUEZ. 

Esta levada, trazada a la altitud de 580 metros, nace en el lecho de la Ribeira do Inferno, que separa las tierras de Seixal de las de São Vicente. Discurre al inicio entre un bosque de pinos, para penetrar luego en la densa vegetación característica del bosque natural: Laurisilva, Patrimonio Mundial Natural declarado por la UNESCO, desde diciembre de 1999. Las caídas de agua y las frecuentes líneas de agua garantizan una vivacidad a las especies como los sauces canarios, los tiles y otros árboles. Abundan, asimismo, las especies floreadas como los geranios silvestres, las margaritas, las orquídeas de Madeira y las morgallanas. También aves como los pinzones de Madeira, el reyezuelo listado. Una de las peculiaridades de este camino son los numerosos túneles que tendremos que cruzar, y entre túnel y túnel podremos apreciar las bellas panorámicas que le ofrece el paisaje del valle de São Vicente. 3h (8 km). 

DÍA 3 (11/4). CAMINATA AL CALDEIRAO VERDE. RIBEIRO FRIO. 

La ruta a la cascada del Caldeirao Verde es sin dudas una de las caminatas más espectaculares de la isla. El camino rodeará diferentes valles, cañones y montañas cubiertas de una densa vegetación subtropical hasta llegar al Caldeirao Verde, una bonita cascada de casi 100 metros que se precipita en una pequeña poza. La duración de la caminata entre 4h30-5 horas (13 km). 

DÍA 4 (12/4). TRAVESÍA PICO ARIEIRO – PICO RUIVO – ACHADA DO TEIXEIRA 

Este día comenzamos bien temprano para poder apreciar uno de los momentos más espectaculares, la salida del sol desde la cumbre del Pico do Areeiro. Esta fantástica caminada empieza en el tercer pico más alto de la isla "pico do Areeiro" a aproximadamente 1810 metros de altitud. Durante la travesía discurriremos por espectaculares senderos, cruzaremos túneles excavados en los acantilados y observaremos unas bonitas vistas sobre los valles que nacen de las cumbres más altas de la isla. La caminata terminará en la cima del Pico Ruivo, que con 1862 metros de altitud es la máxima elevación de Madeira. Las vistas desde este punto son simplemente de cortar la respiración. Después de la cima bajaremos en dirección al refugio del Ruivo y tomaremos en sendero que bajada hasta Achada do Teixeira. 5-6 h, 8 km y unos + 1080 /- 1200 m de desnivel. 

DÍA 5 (13/4). RABAÇAL - LEVADA DAS 25 FONTES. RECORRIDO COSTA ESTE - SURESTE 

La Levada de las “25 Fuentes” es uno de los manantiales de agua que drena de Rabaçal hacia la Ribeira da Janela, el río más largo de Madeira. El camino se inicia cerca del Pico da Urze (1.400 m) y desciende por la levada rodeada de bosque de laurisilva, brezos blancos y plantas y flores endémicas, en un entorno con numerosos pequeños saltos de agua y bonitas vistas sobre las laderas de la montaña cubierta de densa vegetación subtropical. Caminata total de unas 4h30 y 13 km. 

Por la tarde, descenderemos hasta Porto Moniz, localidad situada en el extremo NO de la isla, desde donde regresaremos a Funchal recorriendo toda la costa este y sureste de la isla. Pararemos por los acantilados de la Ponta do Pargo, conoceremos el Cabo Girão, el acantilado más alto de Europa y el segundo más alto del Mundo con sus 580 m de caída vertical, y finalmente Câmara de Lobos, pintoresco pueblito de pescadores. 


DÍA 6 (14/4). TRAVESÍA ENCUMEADA – CURRAL DAS FREIRAS 

Por la mañana nos desplazaremos hasta lo alto del Puerto de Encumeada (1000 m). Aquí  empezaremos la marcha por una  senda que rápidamente se enfila  hacia el pico Encumeada y más allá  al pico San Jorge (1691 m).  Maravillosas vistas del valle de San  Vicente y de todo el Macizo  Central. Seguiremos en dirección  al Pico Ruivo hasta llegar al collado  de Boca das Torrinhas. Aquí  abandonamos el camino por la cresta e iniciamos el descenso hacia Curral. El camino es  serpenteante entre brezos y bosque de eucaliptus, y luego zona de bancales de cultivo.  El punto final de nuestra travesía será el vecindario de Faja Escura. 

Por la tarde podremos tomar algo en Currar das Freiras, y los miradores  de Eira do Serrado, con vistas de pájaro hacia el valle de las Monjas y Curral das Freiras, el  mirador del Pico dos Barcelos, con vistas sobre la ciudad de Funchal y la costa sur. 

La duración de la caminata son unas 4h30, 10 km y unos + 800 /- 1250 m de desnivel.  

DÍA 7 (15/4). PENÍNSULA DE SÃO LOURENÇO –REGRESO 

Por la mañana nos trasladaremos al extremo más oriental  de la isla, la Península de São Lourenço, que se adentra  como un dedo en el mar y que presenta uno de los  paisajes geológicos más espectaculares de la isla, gracias  a sus espectaculares acantilados de rocas multicolores y  sus pintorescos islotes. Aquí realizaremos una travesía de  toda la península hasta llegar a Pico do Furado, una colina  donde tendremos una bonita vista panorámica del sector.  La caminata total será de unas 4 horas. Distancia: 7 km (ida/vuelta).  Por la tarde, traslado al aeropuerto para tomar el vuelo de regreso a casa. 



viernes, 3 de diciembre de 2021

CARLOS SORIA

Ayer tuve el honor de realizar por segunda vez, la presentación previa a la
charla de Carlos Soria en la clausura de las jornadas montañeras de mi club Montañeros de Aragón Barbastro. Para ello, preparé con mucho cariño unas palabras, y un pequeño breve montaje audiovisual:
Es para mí un honor, presentar de nuevo a quien tenemos hoy en estas jornadas montañeras

Un montañero, que de manera modesta y con humildad, es ya historia del montañismo.

El único alpinista en el mundo que ha escalado diez montañas de más de 8000 metros después de cumplir los 60 años, y en siete de estas diez, tiene el record de ascenso con mayor edad.

Pero es un honor, porque se trata de alguien que he admirado desde que nos conocimos  hace veintidós años en el Himalaya.

Y aunque soy un fiel defensor de “Ser uno mismo”, creo en esas personas auténticas, únicas y hechas a sí mismas, que con su ejemplo, nos motivan e inspiran para lograrlo.

Y para mi Carlos, desde que lo conocí es una de esas personas. Y quienes me conocen lo saben.

Voy a presentar esta charla de una manera poco ortodoxa.

Al fin y al cabo, el historial de Carlos es de sobra conocido y todos podemos buscarlo en internet.

Así que voy a presentarlo mediante mis recuerdos, los dibujos sacados de mi diario de aquella expedición al Manaslu, y una pequeñita historia que creo resume el espíritu perseverante de este personaje. Una historia de hace veintidós años:

Nepal 1999.

Allí nos dirigimos para intentar ascender un ocho mil. El Manaslu.

Y en el campo base, coincidimos  con tres grandes montañeros, que curiosamente era el tercer intento a esa cima de los tres: Un Koreano llamado Mrt Um; Un Georgiano llamado Guia; y un Español llamado Carlos.

Tras aclimatar convenientemente, y realizar la apertura y equipamiento de la ruta, habíamos llegado hasta el campo 2 , he incluso almacenado un depósito de material a 7200 m, para bajar a descansar al campo base y atacar la cima.

Pero entonces….

Comenzó a nevar sin parar día y noche durante siete dias.

Si para todos era frustrante, imaginar para los tres que por tercera vez estaban en esta montaña.

Carlos tenía 60 años, y yo cumplí allí mis 32.

A todos nos admiraba que una persona tan mayor…. estuviera allí ascendiendo esa montaña.

Tan mayor… ¡¡JA!!

Consiguió ascender esa cima once años después. Con 71 años. Treinta y siete años después de su primer intento. Si eso no es tenacidad, perseverancia y espíritu de superación, ¿Qué lo es?

Durante aquella semana de mal tiempo, en las visitas a su tienda y charlas con y junto a él, aprendí más que si hubiéramos podido ascender esa cima sin contratiempos.

Aprendí de su serenidad, paciencia, buen humor y aceptación (A mal tiempo buena cara);

Comprobé que los verdaderos montañeros (los de raza) no son aquellos que coleccionan cumbres, si no los que son felices mientras lo hacen una y otra vez. Aceptando lo que la montaña quiera darles, y jamás peleando contra ella, si no contra sí mismos.

Todos estos años, observándolo en la distancia, me ha seguido motivando, y demostrando que lleva mucho tiempo llegar a ser joven.

Que la juventud no es una época de la vida, es un estado de ánimo. Y que cada cual tiene la edad de su corazón.

Carlos, tú sin saberlo, me has orientado a olvidarme un poco de cumplir años, e ir cumpliendo sueños.

Así que ahora, veintidós años más tarde, y algunos de mis sueños ya cumplidos, sé que envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, sí, pero tu mirada cada vez es más libre, y tu vista más amplia y serena.

Solo hay que mirar a Carlos a los ojos.

También Carlos, eres el culpable desde hace algunos años, de que cuando alguien me pregunta, ¿Ya no vas a ascender ninguna gran montaña del Himalaya?, yo siempre les responda ; “ CUANDO ME JUBILE”

Además, tampoco le demos vueltas, la única forma que se ha encontrado hasta ahora de vivir mucho tiempo, es envejecer.

Sin más preámbulos, ¡Os dejo, como diríamos aquí, con este zagalé nacido en Ávila.

¡El gran y mi admirado Carlos Soria!


2008






sábado, 8 de mayo de 2021

GUARA ARAGÓN ESPAÑA


Mira tan solo una vez para ver lo bello.

Seis años de grabaciones y muchísimos más de cariño por nuestro territorio, resumidos en este video:


 



martes, 29 de diciembre de 2020

ADIOS 2020. ¡FELIZ 2021!

Hay años de crecimiento, de evolución, únicos e inolvidables; años desdichados y tristes, años de posibilidades, de alternativas, e incluso de espera; años de promesas, de expectativa, de frustraciones; años de crecimiento e incluso de letargo... ¿Pero de pandemia? ¿Quién iba a imaginar algo así hace tan solo un año por estas fechas? 2020. Un año que jamás olvidaremos. Un año sin esos sueños/planes cumplidos, sin besos tomados ni robados, sin abrazos, con sonrisas enclaustradas, e incluso imprudentes. Un año de incidentes, avenencias, de tedios, de nostalgias, y también de grandes arrebatos de voluntad y valor, sobre todo por parte de quienes han tenido que luchar en primera línea contra esta pandemia. ¡Gracias a todos ellos! Si hago mi propio balance de satisfacciones, decepciones, entusiasmos, perdidas, hallazgos, aciertos o errores. Si me evalúo con la intención de decidirme a favor o en contra del año vivido, siempre intento sacar lo bueno. Soy optimista por naturaleza. Y reconozco, no sin cierto sonrojo por la que está cayendo, que he tenido un buen año. Todos hemos sido víctimas de esta realidad, pero cada cual, dentro de una mayor o menor fortuna y de nuestro ajustado escenario, hemos tenido en nuestra mano crear nuestras propias circunstancias. Y en un trance fruto de la casualidad y fuera de nuestro control, ante esta adversidad, está nuestra actitud; y con ella, muchas circunstancias propias que no son producidas por esa casualidad, sino la causalidad: Situaciones por las que atravesamos que nosotros mismos creamos. Y sé bien que una crisis, sea del tipo que sea, es siempre una oportunidad para progresar y explorar tu papel protagonista dentro de dicho suceso. Un instante para hacer una pausa y “Detenerse”; palabra maravillosa y necesaria para asimilar las lecciones que se nos presentan. Es, o ha sido un momento de ser y recrearse en uno mismo y tus personas más cercanas. De secundar y cimentar. Puesto que, y pese a lo que pueda parecer, ser uno mismo es más sencillo, más práctico, y te hace sentir mucho más especial; y con ello, además, cobra sentido el hecho de que puedas ser para otros lo que eres para ti mismo. Si tratas de ser alguien que no eres, siempre serás una simple imitación. Deseo que, para bien, claro, dejemos que la vida siga sorprendiéndonos; y si equivocamos el camino, nunca nunca, le echemos la culpar al camino... Mi resumen personal de 2020 lo tengo muy claro; y en la forma, está muy alejado de esas épicas imágenes de viajes y aventuras de otros años. Transita en el pequeño comedor de mí casa. Llega un día en el que nuestros recuerdos son nuestra riqueza, y este me ha hecho inmensamente rico. ¡Mucho ánimo a todos y a por el 2021! Que como decía un queridísimo amigo: ¡Se va a cagar!!





miércoles, 7 de octubre de 2020

Vuelta 53

Finalizada mi vuelta 52 alrededor del sol, comienzo la 53.Y en un mundo en el que mucha gente se avergüenza de decir su edad, reivindico el valor de nuestros años, sean los que sean.
Puesto que cada uno de los años cumplidos, son nuestro mayor tesoro; nuestro archivo de vida, experiencia, momentos y sentimientos.
Cuantos más años cumplimos, somos mejores, más valemos, y no al revés.
Y avergonzarte de tu edad, es como avergonzarte de tu vida, tus vivencias y tus experiencias.
Yo lo tengo claro, la mejor edad es la que vivo a cada momento. Así que siempre estoy en la mejor etapa de mi vida.
Del mismo modo, tras años de vivencias y experiencias, he aprendido que digan lo que digan, amarse a sí mismo, cuidarse a sí mismo, no es vanidad, ni arrogancia, sino cordura y equilibrio.
Ha completado un año que comenzó corriente, y ahora vive enloquecido, o rabioso, no sé bien; pero si dijera que ha sido un mal año para mí, mentiría.
Lo he completado sereno, fortalecido, con muchos cambios internos, y sintiéndome satisfecho conmigo mismo y de mí mismo.
Convencido del todo de que hay que cuidar tu exterior lo mejor posible, para disfrutar más y mejor esos años cumplidos, pero asimismo el interior para enriquecerse de ello.

Hallar el equilibrio entre el tú visible y el tú invisible.
Por la apariencia se te evalúa incluso sin conocerte, y es lo de menos; pero por tu carácter, por tu contenido, se te ama.
Y doy fe; sentirse satisfecho u orgulloso de uno mismo, hace que ocurran milagros a tu alrededor.
Algunos dicen que tu cuerpo es resultado de tu conciencia. Yo no lo sé.
Pero si que es la resulta de cómo tú te ves a ti mismo.
De alguna manera acuerdas que tu cuerpo es instrumento de tu alma.
Todos tenemos un cuerpo único, especial, y es importante apreciarlo, cuidarlo, y jamás avergonzarnos de él.

Es nuestro verdadero hogar, nuestro vehículo en la vida, y trabaja muy duro a diario para mantenernos con vida.
Eso sí, repito, necesita ser cuidado, respetado y amado.
Y amarse a sí mismo mental y físicamente, ahora mismo, tal y como eres en este instante, es darte felicidad. No esperes a envejecer o morir. Si esperas, ya estás un poco muerto.
Y pese a quien pese, repito lo que he escrito al comenzar: “Amarse a sí mismo no es vanidad, es cordura”.
Vive, ama, pregona, comenta, da, agradece, demuestra, aprende, enseña, acepta, ofrece, entrégate, cumple, trabaja, disfruta, escucha, deja ser, deja ir, deja entrar y, sobre todo, permítete ir siempre donde te dicte tu corazón.
Haz bien, vive y deja vivir.
Vive lo mejor que puedas días, horas y minutos.
Haz de tu vida la mejor de las experiencias posibles, y si fracasas, si te desplomas, que de
vez en cuando pasa, no pierdas tiempo lamentándote, levántate y sigue adelante.

Todo va muy rápido.
Sin darte ni cuenta, ya estás en la hipotética mitad de tu vida o más.
Y digo hipotética, porque nadie sabemos con seguridad cual es nuestra mitad… Y esto nos debe hacer recapacitar.
Por ello también el término "mediana edad" me resulta confuso.
¿Cuál es esa edad? No es generalizable.
Yo imagino que es cuando, tengas la edad que tengas, todo cambia súbitamente en tu interior.
Cuando repentinamente, ya no te importa lo que opinen los demás de ti.
Cuando pasas a ser más dueño de ti mismo.
Cuando al repasar tu trayectoria vital, empiezas a sentirte, a reconocerte, a desarrollarte y sobre todo a aceptarte.
Cuando aumenta tu interés por todos los aspectos que pueden fomentar tu bienestar, incluida la espiritualidad; asunto que antes te parecía una franquicia de frikis sugestionados.
Cuando tu autoestima se asienta, y esto refuerza tu capacidad para verte con más perspectiva y honestidad. 
Cuando, y ya era hora, por fin hallas lo mejor de ti mismo.
Toda esa nueva perspectiva del tiempo hace que goces más de la calidad que de la cantidad, que seas más consciente de que los instantes no vuelven y hay que saborearlos lenta e intensamente.
20 Años
Además, desaparece esa ira hacía…, nunca supiste muy bien que, y aprendes a llevar mejor las preocupaciones, las inquietudes o la ansiedad, ganando paciencia, optimismo y claro está, felicidad.
Envejecer no significa frenar; significa seguir invirtiendo en tus metas, pero con la habilidad que te proporciona esa experiencia acumulada que compensa tus limitaciones.
Unas limitaciones que has aprendido a reconocer, y lo más importante, a aceptar.
Eres totalmente consciente que el “hipotético” tiempo que te queda cada año es menor, y ello te refuerza para aplicar tu energía en lo verdaderamente importante para ti, y únicamente en las relaciones que consideras significativas.
Ya solo estás con quien quieres estar, y aprendes por fin a decir ¡No!
Adoptas una perspectiva más positiva ante la vida, y te vuelves más reflexivo.
En definitiva, amas más y mejor tu vida y lo que te rodea.
El tiempo es relativo, contradictorio y travieso, pero solo eso. 
Ahora sé que no hay que quedarse con conversaciones, perdones o agradecimientos pendientes, no hay que dejar de hacer aquello que persigues, y nunca hay que vivir como si el tiempo fuese ilimitado… En ese aspecto, incluso sin saberlo, creo haberlo hecho bien hasta ahora.
Tu vida es tuya, y toda vida merece ser vivida con la mayor intensidad que nos sea posible.
53 años
Dejar pasar el tiempo, tener tiempo, tomarte tu tiempo, perder el tiempo, o vivir a contratiempo.

Un ser humano de 70 años, vive solamente alrededor de 25200 días.
Realmente no es tan largo nuestro paso por el mundo.
De niños vemos el mundo grande, inmenso y todo parece lejano.
Pero de adultos, hemos atravesado ya suficientes experiencias como para darnos cuenta que el tiempo solo es largo cuando está por delante a modo de meta o deseo, pero realmente pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Y nunca nunca se detiene.
Incluso como en mí caso, sin darte ni cuenta, ya se han ido abuelos y padres.
Así que, contando mis años vividos, acepto que tengo menos tiempo para vivir en adelante que el que he vivido hasta ahora, y por eso no tengo tiempo para derrocharlo.
Hay que mirar siempre en dos únicas direcciones: hacia tus pies para saber dónde estás, y hacia adelante para saber dónde te diriges o quieres hacerlo. Jamás atrás y casi nunca al cielo. 

CONCLUSIÓN:
Si reflexionas sobre el pasado, no encuentras respuestas claras; si buscas detener el presente, es imposible; y como el futuro no existe, hay que vivir en el filo que delimita tus actos, porque más allá de ellos no hay nada.
 

¡¡A por la vuelta 53!!