
Y esa búsqueda de la perfección "bien entendida" sin duda es un motor que nos impulsa en cada nuevo desafío contra nosotros mismos.
Yo no soy perfecto. Ni soy de los que se sienta sobre sus
laureles. Es más,” Sentarse sobre los laureles" me parece un "modo de
derrota". Siempre quedan cosas nuevas por intentar, y sobre todo por
disfrutar.
Lunes 12 de la madrugada plaza del Pilar. Junto a Paco y Luis me dispongo a salir
corriendo desde Zaragoza hasta Huesca participando en la XII Jorgeada (III
corriendo). Por delante toda la noche y 75 kilómetros.
Aquí también me reencuentro con algunos amigos de entusiasmo
y voluntad: Javier (que nos presenta a su mujer y su hija), Alfonso (Almasy Runner)
y Andrés Montalvo (que como me indicó, vendría a acompañarme unos pocos kilómetros).
Nos dan la salida a unos 50 corredores. Los que la realizan andando, unos 500,
han partido a las 10 de la noche.
Pasan los primeros kilómetros en animada charla con Andrés.
Me aconseja para los puntos conflictivos del recorrido, ya que él la corrió la
pasada edición.
Saliendo casi de Zaragoza, nos encontramos con su compañero
de fatigas Chema Belio. Un apretón de manos, y prosigo mi marcha, acompañado,
pero solo. Ahora habrá que ajustar temperamento y carácter. Y no es lo mismo
temperamento que carácter. El primero, el temperamento es lo consolidado,
físico, heredado, mientras que el segundo, el carácter, está reservado para lo
exclusivamente psicológico. No en vano, hay que ser prudente, pues no es lo
mismo correr después de haberse levantado de la cama y descansado, que hoy que
me he levantado a las seis y media de la mañana, tras haber dormido regular, he
trabajado todo el día, y al salir de trabajar me he venido para aquí a correr
toda la noche. Ya llevas de salida un invisible desequilibrio físico. Que no
moral.
Se suceden los kilómetros, y voy buscando un ritmo tranquilo
y prudente, sin pensar demasiado en las sensaciones de mi cadera, en la que
percibo cierta rigidez.
Ahora, grupos ya de sagaces andarines, los cuales
muchos te animan.
Me da por pensar, que cada persona obtiene una vivencia, un
placer diferente, o una forma diferente de vivir lo placentero. Aquí estamos
casi seiscientas personas andando o corriendo, de noche. Muchas horas, muchas
vivencias diferentes, diversos caracteres, y muchos modos de enfrentarlos, de
enfrentarte a ti mismo.
Llego a Villanueva de Gállego, en el km 15, paro, me
avituallo, y continúo. Poco a poco, más y más animosos luceros
rojos intermitentes. Los andarines llevan estos pilotos en la parte posterior
de sus mochilas, nosotros, los corredores, azules. Adivino que estamos en las
largas rectas de la carretera antigua que conduce a Zuera (km 25).
La noche pasa tranquila. De eso se trata, de probar mi cadera
con todas sus consecuencias. En las largas rectas que nos conducen a Almudevar,
el dolor se ha vuelto agudo, afilado y punzante, y esto me obliga a tomar un
antiinflamatorio, si quiero continuar y terminar. Cuando este me hace efecto,
puedo correr sin mayores problemas, manteniendo el ritmo de 5m,15/20s que había
previsto. Santa pastillita.
Llegué a Almudévar y en el avituallamiento me comí un poco de
su famosa trenza. Había panceta recién hecha a la brasa, pero tras 50km
corriendo no es algo que te pase muy bien (que rabia, si la pillara hoy...).
Tras el paso por Almudebar, ya solo divisaba dos corredores. Yo, lejos de
quererlos sobrepasar, me hago el remolón para llevarlos siempre a una distancia
prudencial delante mío. Sus pilotos azules me sirven de referencia visual para
ver bien el trazado más allá de la luz de mi frontal. Solo he hecho breves
paradas en los avituallamientos para comer y beber algo, dos paradas para aguas
menores y una para aguas mayores (demasiada bebida isotónica). El resto de la
noche no he parado de correr ni un segundo, así que estoy satisfecho.
La cadera, aunque atenuada por la pastilla, ahora molesta con
un dolor más opaco, pero me permite correr que ya es. Estas sensaciones de
dolor variable, sé que son causadas por el instinto que el cuerpo tiene de
defenderse. Y este instinto es muy bueno en emergencias. Doy fe. En la Yukon
Arktic se me bloqueó la pierna en contra de mi voluntad, para defenderse del
daño que le estaba causando al psoas... Los grupos musculares van ayudándose
entre ellos para defender al más débil o lesionado, y esto lo notas. En mi
cadera están realizando hoy horas extras ante mi agresión.
Me distraigo pensando en Luis, que antes de la salida,
mientras cenábamos, se le notaba ansioso, temeroso, preocupado y tenso, ante su
primera "ultra", como es normal. Y nos pedía consejo a Paco y a mí.
Yo no me considero ningún experto en nada, ni me gusta aconsejar, pero ahora
pienso más pausadamente en que le hubiera dicho de tener más tiempo basándome
en mi propia experiencia:
Que se programara una alimentación adecuada y de una forma equilibrada,
y beber antes, durante y después.
Plantearte una estrategia "personal" a seguir (muy
importante). Esto te ayuda a salir con mayor confianza, aunque después
tengas que improvisar dependiendo de muchos factores.
Algo que yo hago poco, pero aconsejaría: Estudiar el
recorrido de la prueba y establecerte unos tiempos de paso coherentes, y la
básica recomendación de seguir tu propio ritmo, y no en el corredor que te
precede.
Ni que decir tiene que llevar el material adecuado. Hoy Luis
en la salida decía que venía un poco fresco. La noche está siendo fresca y he
tenido que abrigarme acordándome de él.
Teorías que hoy me he pasado por el forro: Tratar de dormir
bien y todo lo que puedas el día previo.
El día de la carrera, comer mínimo dos horas antes de la
carrera, y seguir prestando atención a la hidratación.
Y algo que siempre yo he llevado bien, no dejar que los
nervios te dominen en la salida, porque
no por estar en los primeros puestos vas a llegar antes; es muy largo, y
la propia carrera te pondrá en tu sitio natural. Los esfuerzos iniciales
siempre se pagan.
Comienza a amanecer ya
cerca del avituallamiento de Walqa, tras haber bajado a oscuras por una zona
algo dificultosa monte a través con agua y barro. Allí un vaso de Pepsi para
despejarme, y a por el último empujón.
Siete horas y veinte minutos después de salir de Zaragoza,
estaba en la ermita de San Jorge de Huesca, recogí mi diploma y mi camiseta, me
tome un café con leche, llame a Paco, que me comentó que andaban por Almudevar
junto con Luis, y para casa.
No sufrí. No lo pasé mal, excepto moralmente por la evidencia
de que mi cadera (su bursitis) pagaría seguro las consecuencias. Creo que hice
un buen planteamiento de carrera, y me pareció un recorrido muy recomendable para
los que quieren iniciarse en la ultra distancia.
Consecuencias, como el titulo indica "camina o
revienta", y… mi cadera hizo las
dos cosas. Hoy de nuevo inflamada y con dolor, ya he concertado gracias a José
Masgrau cita con un especialista para tratarla y curarla. A Ronda creo que le
tendré que decir adiós, para así poder llegar a Lavaredo.
Sin penas. El destino también juega, y muchas veces
encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo.
Gracias Paco, Luis, Javier, Alfonso y Andrés.
Enhorabuena por haber superado este nuevo reto. Y encima con la molestia que arrastrabas.
ResponderEliminarSaludos.
Gracias Ramón.Pero ya sabes, sarna con gusto...
EliminarGracias a ti siempre Javier.
ResponderEliminarEn buena parte gracias a este blog y a la UTGS descubrí este mundillo que tantas experiencias me ha aportado y que me he enseñado más sobre todo de mí mismo.
Si Ronda no te sirve igual la Calcenada, aunque no es mucho después, te puede servir como carrera de más de 100 km de cara a la Spartathlon 2014. Supongo que lo habrás contemplado ya pero por si acaso te lo comento. Son 3 Km más que Ronda pero bastante más cerca.
Te agradezco la sugerencia. A ver que diagnostico me dan el lunes, y entonces me replantearé como lo hago. Un abrazo y espero que coincidamos pronto otra vez.
EliminarYo creo que estas muy flaco y por eso te abulta tanto la bursitis esa de tu cadera, una semana de lentejas y guisos maternos variados y como nuevo. Adelante.
ResponderEliminarDe tu madre o de la mia? jajaja. Pero para que mas madre que tú que siempre me estás cuidando.
EliminarEres una maquina y no tienes fin. ¡¡Joder!!
ResponderEliminarSiiii. Si tengo fin. Gracias.
EliminarEnhorabuena javier por haberlo conseguido y a ver si esas molestias se acaban de arreglar.Me estoy iniciando en esto del ultra y me parecen apropiados y buenos tus consejos.Tu reflexión de temperamento y caracter es para masticarla un rato y meditarlo bien.
ResponderEliminarLa verdad que me gusta todo lo que escribe.
Un saludo, Lurdes
Gracias Lurdes. Este es un eporte muy bonito, pero como todos, mientras tú así lo sientas. Un beso
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