martes, 23 de junio de 2015

INERCIA



Muchas veces, nos anestesiamos con cualquier excusa para no salir ni a correr, ni a hacer cualquier actividad que deseamos.
Nos desbarata la pereza, y nos conduce a malgastar el tiempo en un inconsciente "no hacer nada", alejándonos de nuestro presente.
Nos dejamos llevar por la inercia de no arrancar.
Esta pereza inhibe nuestra capacidad de superación encerrándonos en una franja de mal entendida comodidad y limitándonos.
Y sólo se evapora al reunir el coraje de responsabilizarnos formalmente de nuestra propia vida, tomando la decisión de activarnos; de ser "activos".
Recordar:
Nuestros actos son fruto de nuestras decisiones, y no de nuestras condiciones.
De ahí la importancia de ejercitar la actitud; una actitud constructiva y positiva.
De convertir esta disposición en la esencia de tu empeño personal.
Porque una cosa es disfrutar del descanso y, otra paralizarnos y quedarnos apáticos.
Apartar la pereza implica simplemente, comenzar a ser protagonistas de nuestra vida, y llevar a término todo aquello que deseamos.
Se trata de soñar, si, pero de despertar a esos sueños; bien sean correr algo determinado, descender el Vero, subir al Aneto, o ascender un ocho mil (¿por qué no?...)


Al final, por pequeño que sea el objetivo, el premio es mayor que cualquier trofeo: Libertad y satisfacción.

Siiii, es cierto. Hay días mejores y peores, y no siempre estamos con el mismo ánimo ni disposición.
Pero entonces, en esos momentos peores hay que aprender a rediseñarse. Y (retomando el correr), tu ritmo en general lo debe marcar tu mente.: Has de saber aprender a medirte; aprender a regular tus fuerzas.
Cuando eres novel, tiendes a precipitarte, y a ir a toda caña, porque te parece que eso es lo mejor. 
Sin embargo, el arte de correr consiste en conocerte bien, y saber jugar con tus ritmos y capacidades.
Saber decidir (sobre todo en distancias largas) cuando espolearte y cuando pararte.
Saber muy bien que si no vas al ritmo adecuado, té arriesgás a que aparezca el tipo ese del mazo...
Consiste en entender la mecánica de carrera (llamo carrera a cualquier dia de trote): Visualizando mentalmente de dónde partes, en que condiciones y dónde quieres llegar.
Intentando percibir como tus piernas se cargan de potencia y como la desarrollan a cada momento. 
Finalmente, en general, se trata de saber extirpa cualquier pensamiento negativo.
La diferencia entre no puedo más y aguanta un poquito más es la diferencia entre llegar o no.
Tu mente no se debe sujetar ese no puedo, o es imposible.
Cambia esos pensamientos por continúa, o no pares
Anímate a ti mismo o a los demás.
Concretamente: implica tu mente en el ejercicio, concentrándote y motivándote. Aprende a escuchar a tu cuerpo y sobre todo a tu mente.
Después solamente, dejarte llevar por esa inercia positiva...
 


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