

La carrera de la mujer del pasado fin de semana, se vio ensombrecida por un desgraciado suceso que conmocionó el sentimiento de todo un pueblo.
El viernes a última hora de la tarde, unos desalmados asesinaron a un guardia civil, marido, padre, hijo, y querido vecino de Barbastro mientras cumplía con su trabajo.
De un plumazo; tal como una bofetada bien dada té gira la cara del revés, todo se deformó y se disfrazó de pesadilla.
Ya podéis imaginar los ánimos de todos los que con tanta ilusión y trabajo desinteresado desde el Club de Atletismo de Barbastro o la asociación local Española contra el Cáncer, aguardaban este dia con tanto anhelo; O las mil quinientas mujeres que con avidez y por los motivos que fuera, cada una los suyos, anhelaban la llegada de ese evento anual para respaldar este escenario corriendo o caminando, formando parte de esta fiesta deportiva de impulso solidario. Todo se truncó.
Y el sábado hubo que tomar decisiones imagino que muy difíciles.
Y no entraré en valoraciones de sí hubiera sido mejor suspenderla, cambiarla, una cosa o la otra...
Cada cual hubiera o hubiéramos hecho una cosa diferente, y hay que estar allí para decidir y dar la cara con todas sus consecuencias.
Desde fuera, sin saber, sin discernir, sería muy fácil e hipócrita conjeturar.
A buen seguro fue una decisión muy difícil de tomar, además sintiendo que decidas lo que decidas, nunca estará bien hecho a los ojos de todos.
Y diré que a título personal, como deportista, y Pepe lo era, de haber estado en su lugar no habría querido que “esta” carrera, con su razón, se alterara; pero, repito, esto es una opinión personal.
Así, que prefiero valorar lo que posteriormente fue:
El horario de la carrera coincidía con el sepelio de nuestro amigo y vecino, y lógicamente se varió retrasándola.
También con buen criterio, se decidió minimizar, casi eliminar esa pátina festiva de anteriores ediciones eliminando la música, cancelando los confetis, reduciendo al mínimo la megafonía, e incorporando antes de la salida un respetuoso minuto de silencio en homenaje a Pepe.
Por cierto, deberían tomar nota de este conmovedor instante, y realizarlo cada año antes de dar la salida, pues muchas mujeres participan como afectuoso homenaje a la perdida de algún ser querido enfermo de Cáncer, y sería muy oportuno y justificado.
Esa tarde, todos: organización, colaboradores y participantes, teníamos un nudo en el estomago, otro en la garganta y un enorme sabor agridulce.
Pero, llegaron casi mil doscientas chicas con franqueza; en un silencio respetuoso.
Muchas, por no decir todas, con sus camisetas rosas afirmadas con lazos negros como señal de luto respeto y homenaje.
Y tras un calentamiento callado, casi mudo, se respiró una aguda y casi hiriente emoción durante ese minuto de silencio antes de iniciar la carrera .
William Shakespeare dejó escrito que no hay otro camino para la madurez que aprender a soportar los golpes de la vida.
Porque lo queramos o no, la vida de cualquier hombre siempre trae golpes.
Y saberlos encajar no significa ser insensible.
Creo que tiene más que ver con aprender a no pedir a la vida más de lo que puede dar; con aprender a respetar y estimar lo que a los otros les diferencia de nosotros, pero manteniendo nuestras convicciones y principios.
Muchas chicas, la gran mayoría decidieron correr, y otras decidieron quedarse en casa.
William Shakespeare dejó escrito que no hay otro camino para la madurez que aprender a soportar los golpes de la vida.
Porque lo queramos o no, la vida de cualquier hombre siempre trae golpes.
Y saberlos encajar no significa ser insensible.
Creo que tiene más que ver con aprender a no pedir a la vida más de lo que puede dar; con aprender a respetar y estimar lo que a los otros les diferencia de nosotros, pero manteniendo nuestras convicciones y principios.
Muchas chicas, la gran mayoría decidieron correr, y otras decidieron quedarse en casa.
Tanto las unas como las otras hicieron lo que les pidió su conciencia o sus principios y por ello merecen el mayor de los respetos.
Porque el dolor es una escuela que nos ofrece la oportunidad de curarnos un poco de nuestro egoísmo e inclinarnos algo más hacia los demás.
Y eso sucedió.
Personalmente, en ese día de luto hubiera visto mal la celebración de cualquier evento deportivo "normal".
Pero este no es un evento normal.
Pepe tenía madre, mujer e hija, y no se me ocurre mejor homenaje que esas más de mil cien mujeres, madres, esposas e hijas guardando un minuto de silencio conmovedor para homenajearlo y denunciar lo ocurrido.
Después, muchas corrieron o otras caminaron por sus causas personales, pero me atrevería a decir que todas, por él. Por Pepe.
El dolor es como un pellizco que detiene el curso normal de la vida.
Es un parón que invita a reflexionar. Y si se sabe asumir, como ocurrió aquí casi improvisadamente, ayuda a no alejarse de los demás. A abrazarse. Nos vuelve comprensivos, tolerantes, nos va curando de nuestra intransigencia, y nos perfecciona.
Hacer lo que uno entiende que debe hacer supone muchas veces un esfuerzo considerable.
Porque el dolor es una escuela que nos ofrece la oportunidad de curarnos un poco de nuestro egoísmo e inclinarnos algo más hacia los demás.
Y eso sucedió.
Personalmente, en ese día de luto hubiera visto mal la celebración de cualquier evento deportivo "normal".
Pero este no es un evento normal.
Pepe tenía madre, mujer e hija, y no se me ocurre mejor homenaje que esas más de mil cien mujeres, madres, esposas e hijas guardando un minuto de silencio conmovedor para homenajearlo y denunciar lo ocurrido.
Después, muchas corrieron o otras caminaron por sus causas personales, pero me atrevería a decir que todas, por él. Por Pepe.
El dolor es como un pellizco que detiene el curso normal de la vida.
Es un parón que invita a reflexionar. Y si se sabe asumir, como ocurrió aquí casi improvisadamente, ayuda a no alejarse de los demás. A abrazarse. Nos vuelve comprensivos, tolerantes, nos va curando de nuestra intransigencia, y nos perfecciona.
Hacer lo que uno entiende que debe hacer supone muchas veces un esfuerzo considerable.
Un año más, desde aquí quiero felicitar al club de atletismo, a la AECC de Barbastro, a todos los voluntarios, a todas las participantes y al público que formó parte de este respetuoso homenaje disfrazado de carrera.
O así lo sentí yo,... Y Juan Carlos, Rosana, Luis, Nestor, Ana, Angel, Lucia, Bárbara, Pilar, Magda, Olga, Nuria, Eva, Manoli, Rocio, Yolanda, y un largo etcétera....
O así lo sentí yo,... Y Juan Carlos, Rosana, Luis, Nestor, Ana, Angel, Lucia, Bárbara, Pilar, Magda, Olga, Nuria, Eva, Manoli, Rocio, Yolanda, y un largo etcétera....
Aquí dejo el video que grabé igualmente a modo de homenaje:
No quiero ni imaginar. Pero como bien dices,no se me ocurre un mejor homenaje. ¡Chapó por todos vosotros! D.E.P y que se haga justicia .
ResponderEliminarMe he emocionado al leer tus hermosas palabras. Con ellas estoy segura de que nos identificamos mucha gente. Con lo que nos gustaría decir y no sabemos hacerlo. Tu lo haces por nosotras. Gracias, Javi.
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