miércoles, 30 de diciembre de 2015

FINAL DE UN AÑO COMIENZO DE OTRO

Lo bueno de la vida, es la posibilidad de elegir continuamente, o al menos en muchas ocasiones; lo
malo, quizás eso mismo, que debemos elegir.
Inquietud, impaciencia y ansia.
Ya llegó otra vez el final de un año, y este hecho siempre nos invita a hacer balance. 
Revisar lo que vivimos, revivimos, manifestamos, conseguimos o no, y...corrimos.
Todo para seguir forjando sueños, deseos, originando transformaciones y certidumbres, e intentar persistentemente ser mejores en todo; Mejores amig@s, padres o madres, mejores deportistas, etc, etc...
En unos instantes tomamos conciencia de lo que hemos hecho, de lo que participamos, las perdidas, los hallazgos, lo que padecimos, disfrutamos, e incluso de todo lo que nos esforzamos para lograrlo.
En mi caso, sin pensar, mi año determinado por la actividad deportiva o hobbies, se resume en:
Media de Barcelona, Madrid, Zaragoza, Barbastro y Vitoria; Maratón de Barcelona, carrera Os Foratos de Lomenas; Algunas video grabaciones más de barrancos en Guara; y la travesía a través el Abra del Salkantay (4630m)  hasta Machu Picchu en Perú, cometido que daré por finalizado completamente el próximo viernes dia quince con la proyección en el salón de actos de la UNED de
Barbastro, del audiovisual sobre la experiencia.
Pocas o muchas cosas, siempre atendiendo a que las comparas.
Considerando las cosas realmente significativas e íntimas, ha sido otro año de improvisada serenidad, revisión, franqueza y compromiso conmigo mismo y mi manera de ver ahora mismo la vida y el deporte.
Año con algunas inéditas  y afectuosas amistades, de tomar distancia con otras desfiguradas o inexistentes, y ratificación de las ya probadas y queridas.
Porque del mismo modo que te gusta que te escojan, te gusta que te dejen en paz.
A estas alturas de la vida ya reconoces que no puedes tener razón en todo, que no eres el mejor en nada, y además ni lo intentas. Y mucho menos pretender caer bien a todo el mundo. Esa fase pasó.
Eso si, motivado como siempre ¡¡A por el nuevo año que ya comienza!!
Para el 2016, sigo ilusionado con la organización de otro análogo viaje (cuarto ya). La ilusión y confianza para continuar con el proyecto, me la trasmiten los que han participado durante los anteriores, que han absorbido, revalidado y participado inmejorablemente de la filosofía de viaje de aventura cooperado que imaginé y procuré desde el primer año.
Ya no es una fantasía, sino una bonito escenario que cada año trasladamos a un diferente entorno.
Este 2016, aunque no lo tengo todavía totalmente delineado, sí moldeado a grandes rasgos: Este próximo año nos llevará caminando junto con cientos de peregrinos, hasta el glaciar donde nace el río sagrado Ganges en el Himalaya Indio. “La fuente del Ganges”. Pronto daré los detalles del mismo.
El resto de planes, los de siempre: vivir, tomar las cosas como vengan festejando las buenas y aceptando las malas; correr como humilde rutina, sin descartar participar en alguna esporádica carrera que sobre la marcha me motive.
Volver a la nieve (sí nieva) y al esquí de pista y travesía, tras unos años más comedidos desde que nació mi hija; Ahora que ella comenzará, yo lo retomaré. 
Igualmente “erre que erre”, y aunque he conseguido la marca por dos veces para poder ir este próximo año 2016 al maratón de Nueva York, (menos de 1h 25m en media), pretendo volver a conseguirla para participar el año 2017, que será probablemente el que regrese con la excusa de celebrar mi 50 cumpleaños.
Además, ese 2017 superaré mi actual escala de edad, y pasaré a la siguiente (de 50 a 55), así que la exigencia de la marca que he de lograr durante este próximo año para optar a participar directamente, es menor (menos de 1h 29m). A priori, si mi estado de forma no flaquea, podré lograrla mas cómodamente.
Asimismo con la llegada del buen tiempo y como prácticamente toda mi vida, no dejaré de barranquear; seguiré filmando algún barranco para la colección, y pretendo salir a la montaña sólo, en familia, o con amigos, que es algo que me entusiasma hacer el resto de mi vida.
En definitiva, y aun siendo siempre totalmente optimista, propósitos, disponerse siempre para lo peor, y anhelar que ocurra lo mejor.
Un año, aunque pase rápido (cada vez mas), es muy extenso. Y durante esos trescientos sesenta y cinco días, ocurren muchas cosas deseadas, deliberadas, imprevistas, lógicas o totalmente inverosímiles, mientras tu te empeñas en discurrir y anhelar.
¡Feliz 2016 a tod@s!

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