CÁNCER: El cáncer es una enfermedad que hay que respetar, pero a la que no hay que temer; una enfermedad a la que no hay que girarle la cara y mirar a otro lado: "Se puede estar enfermo de cáncer, pero nunca ser un enfermo de cáncer".
Hoy en día, muchas veces, no nos atrevemos a nombrar al cáncer por su nombre. Al escuchar o leer la palabra cáncer, lo primero que viene a nuestro pensamiento es la palabra "muerte".
Un catálogo de alusiones evitan pronunciarlo: los médicos dicen, "es maligno", o los periódicos escriben, "murió tras una larga y penosa enfermedad". Sin embargo lo aplicamos sin rubor relacionándolo con el mal: el cáncer de ETA..., del terrorismo. Lo ligamos para enunciar lo peor.
A cualquier persona que le ha dado un infarto (muy común por cierto) le preguntamos ¿cómo llevas ese corazón? ¿Pero a cuántas personas que sufren o superan un cáncer nos atrevemos a preguntarles cómo va ese cáncer'?. No son enfermos distintos, pero sin darnos cuenta los tratamos de distinta forma... por miedo y por lástima. no sé, pero a mí también me pasa... Quizás odiamos el cáncer porque no hace más que arrebatarnos de nuestro lado a seres queridos. Muy por el contrario, vivir un acontecimiento traumático, como la superación de un cáncer, es una situación que visiblemente transforma la vida de una persona. Algunas personas son capaces de reconstruir su forma de ver el mundo, de cambiar su sistema de valores, y se percibe en ellos un visible crecimiento personal. Será la experiencia de sufrimiento, el contacto con otras personas en su situación, el miedo al presente, o al futuro, que es para ellos una oportunidad para tomar conciencia de su vida y plantearse un cambio de valores. No sé.
Primero fue Pilar, ahora otro amigo, Manolo, hace muchos años mi abuela, hace menos años mi tía Montse. Todos tenemos casos muy cercanos y queridos, y todos ellos nos dan ejemplo con su entereza, y me hacen sonrojar ante mi reparo. El cáncer es una enfermedad grave, si, que conlleva tratamientos agresivos e incertidumbre, es así; una enfermedad que hoy por hoy asusta porque sigue asociándose con muerte, dolor y sufrimiento, pero muchas personas, después de superar esta enfermedad (cada vez mas) sienten más confianza en sí mismas para.... todo. Imagino, pues tan solo puedo imaginar, que haber superado un cáncer te hace sentir capaz de enfrentarse a cualquier cosa.
Toda enfermedad en general, nos permite tomar conciencia de nuestra fragilidad, darnos cuenta de lo que es importante y lo que no, y no malgastar nuestro tiempo en cuestiones secundarias. Es posible que algo así te lleve a reflexionar más sobre la espiritualidad, sobre el propósito de la vida, y las cosas que más valoras. Incluso a cambiar tu escala de valores.
Por todo esto, quiero romper una lanza pública de ánimo, de moral, de apoyo y admiración para todos los que padecen cáncer y nos dan un ejemplo de perseverancia, integridad y ganas de vivir incomparable. Ellos si son verdaderos héroes, ¡OLE POR ELLOS!