jueves, 18 de febrero de 2010

BARAJANDO RUTAS

"El mundo pertenece a los aventureros, y un aventurero tan solo es un soñador que hace el mundo parte de sus sueños"
Nuestro contacto en Suecia, Love, nos ha indicado como punto de partida un punto algo mas al norte de Lulea porque la ruta desde allí no esta claramente congelada y por ello partiremos desde Brädön, 30 km mas al norte, donde al parecer hay un corredor de hielo mas sólido. Ya hemos alquilado unas cabañas en este punto. Con el Google Earth, Kike ha marcado las tres posibles rutas para comenzar a estudiar, y asi escoger dependiendo de los factores externos (Calidad del hielo, climatología, “rompe hielos”, etc.) cual sería el mejor camino. Seguramente la escogeremos allí sobre el terreno. La longitud de las rutas (en km) serian en línea recta, a lo cual deberemos sumar algunos kilómetros adicionales de rodeos debidos el relieve del terreno, irregularidades del hielo o posibles agujeros en el mar. La ruta 1 tiene unos 102 km. de Brädön a Kemi, va un poco más al sur, sin tantas islas y nos deja un poco al sur de Kemi:
La ruta 2 va un poco más al norte y va sorteando las islas. Tiene la ventaja de que tenemos escapatorias cercanas. Tendría unos 110 Km. y termina un poco al norte de Kemi, remontando unos kilómetros por el rio kemijoki cerca de Lautiosaari:
La tercera ruta 3, 155 km. es la más expuesta. Se trataría de Llegar cerca de Olulu, por lo que estaríamos muchos más kilómetros sin posibilidad cercana de escape (la verdad es que si las condiciones son buenas, es la que mas me gusta): Las tres rutas están trazadas calculando las mejores previsiones de conseguir atravesar el golfo en tan solo tres días.

domingo, 14 de febrero de 2010

LUCES Y SOMBRAS

Sigo entrenando, sigo soñando mientras lo hago, y lo soñado lo sigo manifestando aquí en este blog a modo de auto exorcismo: Nos conformamos y aventuramos comprendiendo que cada día que pasa, no volverá, y si vuelve, nunca será igual; acaso mejor, tal vez peor, pero nunca igual.
Cuando falta poco para partir hacia una nueva “correría” que has estado gestando, preparando y deseando durante largo tiempo, te entra un indeterminado estremecimiento como de ansia. Extrañamente desde hace dos años (ya) en Sables, y debido a la breve duración de estas últimas empresas (quince días como mucho), también me entra una inconsciente pena ante la brevedad de lo que viene. Ya está aquí, y cuando te das cuenta, ya ha pasado, ya es historia de tu vida.... Las grandes expediciones de casi dos meses de duración, son algo..., bueno mucho mas intranquilas para tus seres queridos, pero para ti son mucho mas complacientes y gozosas en lo que respecta a su duración. Mas tiempo de aprender, de disfrutar de lo que te gusta.
Que nada en esta vida está escrito es algo que nos gusta imaginar, y que no hay nada imposible es algo que preconizamos como si fuera la religión de los aventureros o deportistas. Pero curiosamente, yo he terminado por pensar que ni siquiera hay nada posible... y que en eso radica el éxtasis o el placer de cualquier aventura. Es cierto que en gran medida todo depende de nuestra voluntad, de esa fuerza que todos tenemos dentro y siempre convocamos ante los obstáculos, pero también en estos casos depende de agentes externos: la climatología, la orografía, un fatal error en una pisada que te lleve a una lesión, la alimentación, la hidratación, etc, etc. Muchas veces, las características propias de una expedición vienen mas condicionadas por los factores externos que por la propia naturaleza del viaje. Y te asaltan las dudas. Hay tantos factores que cuando todos se combinan y se combinan bien, llega el éxtasis, y cuando no, hay que buscar la forma de aprender de ello y seguir soñando.
Cuando estamos totalmente convencidos y motivados, tenemos el poder. Cuando estamos totalmente decididos, no hay obstáculo capaz .
Por un instante sabemos que podemos llegar más lejos, más alto, o hacer lo que sea...
De nuevo, una vez mas, un año mas, aludo a la frase de Pepe Chaverri y ya mía ¡SE VA A CAGAR! a modo de talismán, y espero pregonarla a voz en grito el día ocho a orillas del mar Báltico cuando de un primer impulso partamos arrastrando las pulkas mar adentro echando la vista atrás para despedirnos durante unos días de Rosana, Miguel, Santi y Rosa que nos estarán esperando al otro lado, en Finlandia.

miércoles, 10 de febrero de 2010

AVENTURA E INTENDENCIA

Veintitrés días para partir hacia Suecia y seguimos ultimando detalles. De nuevo unas ganas terribles de tirar adelante y salir de este cómodo círculo de tranquilidad y orden. De nuevo ganas de cederle el nervio y el entusiasmo a alguna de las cosas por las cuales me merece la pena “suspirar”: El aroma de la aventura. Muchos entramos en ese círculo sin darnos cuenta y siempre, por el resto de nuestros días lo echamos de menos. He llegado a la conclusión que la aventura no es solo estar colgado con una cuerda en lo alto de una montaña, atravesar un desierto o un mar de hielo. Al final la aventura, ese espíritu, es una especie de carácter impreso en cada persona que poco a poco vamos colonizando y cada uno debemos utilizarlo antes o después con los obstáculos diarios de la vida. Fortalecerse para vivir. Respecto a mi, mi madre tiene la teoría que esto es de nacimiento: Ella siempre cuenta que nací con esa “alteración” y se regocija en ello cuando alguien le pregunta porque hago estas “excursiones”. Cuenta que cuando yo aún no hablaba ni caminaba, huía de la cuna desatando con mis diminutos dedos una red que apostaron fuertemente atada sobre ella para detenerme después de algún que otro intento. Sorteaba la red, brincaba sobre la cama y gateando descendía todas las escabrosas escaleras de la vieja casa de mis abuelos, y me aparecía en el patio haciendo palidecer a mi abuela y a ella misma. Yo no lo recuerdo. Lo que si recuerdo es como pocos años mas tarde me pendía y me balanceaba del pequeño colgador tras la puerta del baño de casa utilizando una vieja y larga correa de mi abuelo, como años despues y sin saberlo entonces, hice escalando, descendiendo de algunas lejanas montañas o deslizándome por los barrancos... No se si como dice mi madre se nace con esa disposición, lo que si se es que un “aventurero” es alguien que aprovecha. Alguien que no teme ir en pos de sus “exóticos”quizás triviales sueños, e intentar ganarse esa satisfacción que le producen al soñarlos. Aquí os dejo el listado de comida (no pongo cantidades) que consumiremos durante los días de travesía por el hielo. Para mi siempre prima la calidad de la comida sobre el peso; una comida apetitosa es mas eficaz de todas todas tanto para el cuerpo como para el espíritu: - Botes grandes de Isostar en polvo. (Sabor naranja o limón) - Barritas energéticas Isostar de Almendras. - Geles de frutas Isostar. - Sobres individuales de Cola Cao. - Sobres individuales de azúcar.
- Chocolate. - Infusiones variadas. - Leche en polvo. - Frutos secos variados.
- Jamón (siempre indispensable) - Queso. - Secallonas. - Longaniza. - Sobres de chorizo. - Sobres de salchichón. - Sopinstan variado (caliente). - Sobres de pasta liofilizada: espaguetis, macarrones, etc. - Paquetes de pan tipo Bimbo Roll's (son como tortas finitas para crepes). Como podréis leer, no solo de aventura vive el hombre....

domingo, 7 de febrero de 2010

Entrenamiento, Constancia y Voluntad

"La fuerza no viene de la capacidad física, sino de una potente voluntad" Me quedan tan solo tres semanas de entrenamiento duro, y una a ritmo relajado. “Cuatro semanas para partir hacia Suecia”. Físico, paciente, perspicaz, fuerte y eficaz. ¿Cuanta energía tenemos…? La Voluntad, la constancia: Esa capacidad que nos mueve a hacer cosas por encima de las dificultades, los contratiempos o nuestro estado de ánimo. Esa fuerza y valor de hacer o no hacer una cosa. La voluntad es fundamental pues posibilita hacer lo que realmente deseas, y llegar a los objetivos planeados. Las cuestiones más profundas sobre nuestra existencia humana giran muy a menudo alrededor de la voluntad. El poder de elección de la conciencia, el sentir y la acción. Hace ya quince años (como pasa el tiempo), en 1995, cuando entrenaba para mi primera expedición, para finalizar la preparación semanal, los viernes por la tarde como entrenamiento intenso de la semana, le pedía su bicicleta a mi hermano y me subía a Alquezar con ella. Subir y bajar. A mi entonces me parecía una hombrada y me hacía sentir estoico y vigoroso el hacerla cada semana. Estos últimos días, mientras como entrenamiento largo subía corriendo hasta el puente de Colungo pensaba en ello. “Quince años después, sería capaz de subir y bajar de Alquezar corriendo”. ¿Soy más fuerte?. Creo que no, pero mi voluntad y mi límite lo he puesto más arriba. Creo que soy capaz. No soy más fuerte, creo más en mí mismo. Mi voluntad si es más fuerte que hace quince años… Así que como “cabezonada”, el sábado 20 quiero hacer eso: Subir y bajar a Alquezar corriendo (Algo más de 50 km), y estaré encantado de compartir este último entreno duro con quien queráis acompañarme en su totalidad o en parte, en bici o corriendo… Mi idea es el sábado día 20 salir de casa sobre las siete y media de la mañana y llegar a Alquezar entre nueve y media o diez, dar la vuelta y regresar a casa. Estáis invitados.

jueves, 4 de febrero de 2010

EL OMBLIGO

Hoy entrenando, corría por el campo como una tarde más. Corría sin miedos. Cerré los ojos como un eco del no conocer. Sin camino... Cuanto me gusta correr y pensar, reflexionar y correr. Abstraerme en una maniobra casi de meditación. Cuando finalizo, intento recordar y escribir mis reflexiones que muchas veces parecen mas aturdimientos: "La belleza, el futuro, las metas. todo, está al otro lado de un muro. Un muro imaginario que nace junto a nosotros y nos acompaña para toda la vida. Miramos arriba; miramos a un lado, al otro, y... terminamos mirándonos el ombligo. Cuidado, creo que muchas veces y en concreto en alguna etapa de la vida, si es necesario mirarse el ombligo, y así poder comprender nuestra naturaleza. Mirar dentro de uno mismo, pero para entenderse, para luego salir, y lograr lo que hay detrás de ese muro que queremos atravesar, sabiendo que al otro lado siempre habrá un nuevo muro que traspasar. Ya sea en lo deportivo o en lo personal. Los que no levantan la vista, los que no dejan de mirarse el ombligo terminan o terminamos confundiendo sabiduría con egoísmo, e independencia con exclusivismo. Gran error. Aprender a pararnos. Utilizar esa pared como un desafío y no como el problema. Dejar de pensar en que si alcanzo mis metas soy superior al que no lo hace todavía. Si consigo esto, si lo conseguimos, entenderemos que nadie puede dar lo que no tiene, y que sólo la búsqueda, el futuro, nos llevará a dejar de mirar nuestro propio ombligo y fraguarnos como personas, como pareja, como amigos, o como deportistas. "No siempre lo que tenemos en frente es todo lo que nos queda por andar" He aprendido tantas cosas buenas y malas de mi mismo y de los demás. La mayoría de los que he aprendido no son personas "iluminadas", ni reencarnaciones de antiguos pensadores. Son como yo, personas normales. Una de las mejores doctrinas posibles, es desarrollar la capacidad de aprender de esas personas normales que “aparentemente” no tiene nada que enseñar. Esas que sin decirte nada, te hablan de humildad". Me queda tanto por aprender en el futuro...
Como dice mi buen amigo Julio: “Sed felices o por lo menos intentarlo”
Queda muy poco para el Baltico. ¡Que ganas tengo!

lunes, 1 de febrero de 2010

SUDAR

En muchas ocasiones (el otro día en Madrid mientras paseábamos por un parque), y casi siempre cuando se acerca la primavera, o tras los excesos Navideños, veo gente corriendo o haciendo ejercicio casi estrujados en trajes de neopreno o ceñidos chubasqueros imagino que para sudar con la intención de perder peso rápidamente y prepararse para lucir tipo en la piscina o la playa cuando llegue el buen tiempo. Que tremendo error. Sudar mucho no es equivalente a quemar grasa, pero hay muchas personas que así lo creen, y piensan que sudando se desharán de ella más rápidamente. Utilizar prendas sin transpiración para causar mas calor al cuerpo, es muy poco saludable. Si piensas que salir a correr con ropa muy gruesa o con sudaderas casi de “plástico” va a quemar tu grasa, está en un grave error, porque lo único que está consiguiendo es cansarte más rápidamente, deshidratarte, sentirse mal, y lo peor es que sufres, condicionándote para estar menos tiempo haciendo ejercicio que si lo disfrutaras, no alcanzando el tiempo suficiente para empezar a quemar esas grasas. Cuando haces ejercicio, lo primero que pierdes son los líquidos del cuerpo a través del sudor (lo saben muy bien los que practican ultrafondo). Después, si subes el ritmo o prolongas el ejercicio paulatinamente, vas quemando azúcares y grasas, pero esto no lo consigues antes de los 15 minutos en cualquier disciplina. Lo que te permite quemar grasa es la constancia y la disciplina. Cada vez que haces cualquier esfuerzo significa un gasto de energía, entre las que se encuentran las grasas y los carbohidratos. Creo que es muy importante saber que no por sudar más, vas a quemar mas calorías y por lo tanto a bajar de peso más rápido. Además cuando el cuerpo no tiene suficiente ventilación, son mas fáciles las irritaciones o las rozaduras, porque las sales que se expulsan a través del sudor son muy abrasivas. Para ejercitarte al aire libre (gran ventaja que tenemos los que vivimos en pueblos como Barbastro) es mejor utilizar ropa cómoda, teniendo en cuenta el clima claro. Otra recomendación si tu ejercicio es moderado, es tomar solo agua para rehidratarte al terminar. No son necesarias las bebidas isotónicas, que funcionan perfectamente si tu entrenamiento se prolongan durante horas, perdiendo una enorme cantidad de sales minerales. Pero si sólo sales a caminar, o correr entre 20 o 30 minutos, o una actividad aeróbica moderada, no necesitas recuperar demasiadas sales minerales, y si consumes bebidas isotónicas, lo único que harás es acumularlas.