En vista del dinámico ciclo vital de las cruces del Aneto (que si la tiran, que si la pintan, que si aparece una nueva, que si desaparece, que si alguien la sube cargando otra vez... ) quizá ha llegado el momento de profesionalizar el asunto.
Porque, seamos sinceros: el Aneto se está convirtiendo en una especie de “escape room” espiritual y no tan espiritual donde unos suben cruces, otros las tiran, otros las pintan, otros las suben otra vez, y todos terminan discutiendo en internet sobre el tema con una cobertura milagrosamente perfecta de lo que sucede a 3404 metros.
Así que lanzo la propuesta empresarial: “CrossFit Aneto S.L.”, servicio oficial de alquiler de cruces para montaña, que funcionaría más o menos así:
Recogida de cruz en La Besurta, La Renclusa o directamente en Benasque.
Modelos disponibles:
“Clásica devocional” para creyentes.
“Minimalista alpina” para no creyentes.
“Titanium Trail Edition” para los que tienen prisa.
Y la premium: “Ermitaño Ultralight Carbon Pro”, para los que pesan cada gramo pero luego cargan un dron de kilo y medio o una Radial...
Luego diferentes modalidades:
Modalidad selfie:
Subes, colocas la cruz cinco minutos, te haces la épica foto con mirada al horizonte, la recoges, y la devuelves abajo antes de las 20:00 para evitar el recargo.
Incluso podría haber bonos:
10 ascensiones = una cruz gratis.
Tarifa familiar, claro.
Y abono anual para montañeros intensitos con necesidad constante de simbolismo vertical, pudiéndola llevar para la foto a cualquier cima por encima de los 3000 m.
La ventaja es que todos ganan:
los que quieren cruz, cruz; los que no quieren encontrar ferralla permanente arriba, tranquilidad espiritual; y Benasque diversifica la economía del valle.
Además, ecológicamente impecable: economía circular religioso montañera. La misma cruz puede coronar el Aneto 47 veces en un solo verano. Más sostenible imposible.
Y ojo, que si esto triunfa puede escalar:
Alquiler de vírgenes plegables para tresmiles, menhires para senderistas druídicos, o tótems minimalistas para influencers espirituales de Instagram.
Porque en el Pirineo moderno ya no se conquistan cimas: se genera contenido…
Fuera de bromas: quizá va siendo hora de dejar a un lado esta especie de absurda guerra de símbolos, orgullos y pulsos ideológicos en la cima del Aneto. Ojalá aparezca la cruz original, pueda restaurarse y la cumbre vuelva a verse como la hemos conocido generaciones enteras de montañeros durante más de 70 años. Porque al final el Aneto no necesita convertirse en ningún campo de batalla cultural: bastante tiene ya con el hielo, el viento y las tormentas. Y nosotros, sinceramente, ya podríamos dejarnos de tanta tontería. Es mi opinión.



No hay comentarios:
Publicar un comentario
Este es un blog personal en el que comparto mis historias, mis vivencias, mis pensamientos y mis preocupaciones.
Los comentarios están sujetos a moderación y no se admitirán comentarios anónimos: es necesario identificarse para participar.
Cualquier opinión será bienvenida y publicada sin problema, siempre que se exprese desde el respeto. Gracias