lunes, 20 de mayo de 2013

¿PROGRESAR?



Hoy en día, la vida está supeditada a la rivalidad, y vivimos de una forma casi combativa. Si, seguro que en la edad media o antes también..., pero, la diferencia es que ahora la imagen personal tiene un enorme valor para lograr "éxitos", y entonces sospecho que su imagen personal importaba un pito.
En el deporte amateur pasa  igual. 

Se comienza por goce y divertimento, después quizás aparece la ambición y el deseo, pero poco a poco, si te idolatran demasiado los que te rodean, todo puede transformarse sin darte ni cuenta en un deber de justificación  auto impuesto. Y además lo chocante es, que este deber, esta obligación, terminan generando dentro de ti una especie de descontento, que no tiene nada que ver con aquellas emociones y entusiasmo de cuando comenzaste.
Después, terminas por desorientarte, confundirte y querer equivocadamente "¿qué te quieran o admiren?"..., y además repito, con la ironía de que esto te ocasiona requerimientos, obligaciones y deberes. Y te conviertes en una simple marioneta de ti mismo.
¿Cuántos personajes interpretamos a diario?¿deportista? ¿montañer@?¿ amig@?¿pareja?¿ espos@)? ¿ padre o madre? ¿ hij@? ¿ herman@? . ¡Qué horror!.
Es tu esencia, tu "auténtico yo lo que hay que escuchar ". Dentro de ti. Ese único lugar donde eres tú mismo siempre, con absoluta independencia respecto a los demás y lo que te rodea.
Porque, si llevado por esa especie de "acreditarte ante el mundo", actúas de manera digamos ambiciosa y egoísta, a buen seguro sufrirás incluso  descalabros afectivos; y solo con esto (que ya es mucho), aunque alcances los éxitos y metas planeados, siempre te quedará la decepción y el descontento.
Porque en el fondo, percibes y sabes, que tú actitud ante el deporte, ante la vida, está equivocada, y que ese no es el modo de obtener el verdadero disfrute de la misma, ni lo que verdaderamente quieres.
¿Cuantos conocéis casos a vuestro alrededor casos de personas que (Sin ser profesionales de ello claro), vivían o viven solo para su deporte, sus montañas o sus competiciones? ¿ Y cuántos están o han terminado "solos"?... En tal caso, ¿Merece la pena obsesionarse?. Las obsesiones son siempre peligrosas y perjudiciales.
Y por el contrario, ¿qué pasaría si  simplemente te escucharas por dentro, y fueras fiel a ti mismo en cada momento de tu vida?...
Todos, conocemos las ventajas del deporte. Y entre esas ventajas, está que te forman un carácter enérgico, noble y sincero; y son precisamente estos distintivos los que te fraguan como una persona capaz de emprender cualquier tarea por dura que está sea.
Así que, utilizando esa voluntad, esa valentía, y esa sinceridad que nace en tu espíritu mediante el deporte, y enfocándolo bien, paulatinamente hay que eliminar ese egoísmo y esa competitividad.
Aunque no lo parezca todos estos conceptos los tengo claros desde hace unos años, y desde que fui padre mucho más. Y no, no ha sido mi lesión la que me ha hecho recapacitar. Pero bueno, si ha sido la lesión la que me ha hecho plantarme aún más, detenerme un poquito antes de lo que deseaba. Ahora ya dudo si iré al Spartathlon, pero además, si lo pienso bien, no me importa.
Mi cuerpo se revela en forma de lesiones para que deje de darme esas grandes palizas por otra parte "necesarias", para preparar bien cualquier gran "apuesta" deportiva. Y mi mente también se revela, porque preparar este tipo de carreras durante muchos años, en las que necesitas cometer muchas horas de entrenamiento, y maltratarte con  madrugones y extenuaciones, también termina extenuándola.
Por otra parte, en este instante de mi vida, no cambiaria ningún reto más, por muy afamado que fuera, si el precio a pagar es cronificar una lesión y no poder correr mis ratitos por el campo durante muchos años; o en futuro próximo no poder iniciar a mi hija en todos estos deportes que tanto me gustan, escalar, esquiar, o hacer barrancos; o no poder patear por el monte hasta que sea muy mayor, cuando si Dios quiere incluso pueda volver a lo que mas me ha gustado en mi vida deportiva, las montañas del Himalaya; o por tozudo y testarudo, no poder disfrutar de esta nueva etapa que se abre en mi vida de coordinar y realizar viajes de aventura compartidos con quien quiera apuntarse a lugares fantásticos junto con viajes Barceló de Barbastro, que arrancará este año con el Kilimanjaro y que preveo será una etapa apasionante.
Por todo esto, de momento ya he renunciado a la TMB, y a Lavaredo iré, sin agobios, en plan templado y prudente, y por el aliciente de compartir el viaje con mi familia, y la experiencia con algunos queridos amigos como Paco o David.
Por qué, ¿cuántas veces te equivocas por no hacer lo que dictaba tú conciencia?.
La teoría es fácil; pararte y preguntarte: ¿Cuál es mi fondo? ¿Qué me hace disfrutar? ¿Qué me levantaría todas las mañanas con una sonrisa de oreja a oreja?.
En definitiva, ¿quién eres tú para ti mismo?.....
Pues... igual no es tan difícil... ;).
PD: Espero que este rollo, os pueda servir a algun@ para reflexionar. Yo estoy en ello.

lunes, 13 de mayo de 2013

101 de RONDA


Seas joven, veterano o mayor, has de “creer lo suficientemente en lo que haces”, como para que no te importe lo que piensen los demás; en lo civil... o en lo deportivo... Y es que, nada nos hace más víctimas de nosotros mismos que la desgracia de pensar que las mejores cosas de tu vida son las que han sido aceptadas con grandes aplausos, y no vivir, no actuar de acuerdo con tu propia razón.
Ya no me arrepiento de nada de lo que hago. A lo hecho pecho. 
Lo que ayer era una realidad, hoy ya es un anhelado recuerdo.
Hace ya más de un mes me lesioné en la cadera, y todas las expectativas cercanas: la Jorgeada, los 101 de Ronda, la TMB y Lavaredo se fueron al traste. 
Hice lo imposible por recuperarme en tan corto espacio de tiempo, y me aventuré a participar en la Jorgeada. La terminé muy tocado en la lesión y a tan solo dos semanas  de Ronda, asi que ya decidí no ir, pero… el dolor fue menguando y me inyectaron Acido hialuronico, así que ¿Por qué no intentarlo?. 
Mi buen amigo José Marí bajaba igualmente a participar en el duatlón, Manolo, compañero de Sables, nos habia cedido una habitación en el mismo centro de Ronda (junto al Tajo), tenia los días de vacaciones, la inscripción hecha, y no conocia Ronda. 
La semana anterior, tras las inyecciones, pude hacer un rodaje de 40km, y la lesión parecía aguantar, asi que para Ronda que me fui.
Que decir, de la carrera: Espectacular y muy muy “patriótica” (La salida se da tras grandiosos y enaltecidos  vítores a la Legión, España y el Rey).
Antes de estos vítores, me despedí, de José Mari y de Javier Moreno con el que coincidí (tambien lesionado, que grande) deseandonos mucha suerte, y después, casi tres mil marchadores, más otros tres mil entre ciclistas y duatletas, nos pusimos en movimiento cuando lanzaron el cohete a las once en punto.
La infraestructura es inigualable e incomparable, ya que al organizarla la Legión, y tiene a su alcance todos los medios humanos y logísticos, obligatorios y espontáneos, además los utilizan y lo hacen bien. Se vuelcan; Controles, indicaciones, avituallamientos milimétricos cada cinco kilómetros, personal en cada cruce, animación, fiesta. Todo el al servicio de una carrera que se nota que quieren y agasajan en toda la comarca. Carrera dura de orografía y clima (musaa calooo), pero bastante corrible, y disfrutable al 100%.
Yo arriesgue, y en principio todo parecía ir bien; corrí más de veinte kilómetros sin ningún tipo de molestia, pero…, a partir del kilometro treinta, comenzaron las dificultades donde tenían que ser, en la lesión de la cadera. No era lo mismo 40km por uniforme asfalto el domingo anterior, que por este terreno arbitrario de Ronda.
Tomé inmediatamente un antiinflamatorio, y ralenticé mi ritmo deseando que se apaciguara, pero no, el dolor cada vez fue a mas. Aguanté, y me auto engatusé un ratito, pensando, “un poquito más y se pasará”. Una hora más tarde, me zampé un segundo antiinflamatorio, pero nada parecía apaciguar ese dolor ya perspicaz y penetrante en la cadera derecha.
Así que, andaba por el km 45 y sin ninguna duda, decidí terminar en el control de 50km que venía a continuación… pero, una vez allí, llevado por ese ansia que todos tenemos de, “un poquito más”, y la pista que parecía bastante regular, lo hice en el 55 sin ningún sinsabor. Una semana antes estaba seguro de no poder participar, y estaba aquí, habiendo recorrido algo más de la mitad de la carrera, y en el tiempo que me había prefijado en principio, incluso ralentizándolo conscientemente por el dolor; ¿Qué más podía pedir?.
Me dolía ya mucho, y “si no pinchaba”, me quedaban otras cinco o seis horas amplificadas por el cansancio, y por lo que me contaron, por un nuevo trazado más duro que otros años del que todo el mundo echó pestes.
El deporte nace de la expresión de alguien que se cree capacitado para enfrentarse a un reto, y aceptar e incluso disfrutar de esa revolución interna de un ser deseoso ante un destino que desconoce y, a la vez, de alguna manera, teme. Afrontar un desafío, sabiendo que el único final posible es la meta, sería engañarse. Terminé contento porque mientras mi lesión aguantó, disfruté y fui feliz. Lo demás son las reglas del juego.  En cualquier instante una lesión, una torcedura, un contratiempo puede dar al traste con tu anhelo.
Ahora, de manera más reflexiva y sensata, debo recuperar bien la lesión, así que tanto la Trans Montes Blancos el 1 de Junio, como Lavaredo quizás tengan que esperar para otra ocasión.
FOTOS:
 Ronda preciosa
 Recogida de bolsas para puntos de control. Gran organización.
 Salida neutralizada de ciclistas previo a la salida general. Antes con Javier.
 Por los caminos de Ronda

 Tiempo final de los "101 menos 46" de Ronda

martes, 7 de mayo de 2013

ASÍ QUE A RONDA

El pasado jueves me inyectaron ácido hialurónico en la cadera derecha y en la rodilla izquierda. Y no, no me he anexado a la vergonzosa operación Puerto.
Independientemente de la bursitis que arrastraba, me han diagnosticado un desgaste en el cartílago de la cadera (como no), y este desgaste, es el que parece facturarme las lesiones en las áreas contiguas; además una calcificación en la rodilla izquierda que me estaba fastidiando desde noviembre en Nueva York, donde se manifestó por primera vez (que ya ha llovido).
Así que de momento, sendas banderillas de ácido hialurónico y precio de oro, que en teoría auxilian y refuerzan la articulación. He de reconocer, que al día siguiente ya no me dolía ni una lesión ni la otra...
Llevo desde los 16 años haciendo montaña progresivamente, hasta llegar a un nivel digamos comprometido. Mi última expedición relevante, fue al Cho Oyu (8201m) en 2002.
Asimismo desde los 17 años (y ahora tengo 45),  he corrido ininterrumpidamente por entrenar para la montaña, y porque siempre me gustó correr "sin más".
Calculando por lo bajo, una media de cuatro horas a la semana a 10 Km. cada hora (que muchas veces eran más), me salen 2080 Km al año, por 22 años hasta mis 40 que mantuve esta media, me salen corridos 45.760 km, y todo esto, repito ajustándolo por lo bajo.
Además, desde ese año 2008, que decidí ir a la maratón de Sables, incrementé notablemente mis entrenamientos semanales, y además muchos de ellos realzados por el peso de una mochila a mi espalda, a una media (siempre por lo bajo) de 50Km semana, me salen 13.000 Km en los siguientes cinco años. Si le sumo eventos puntuales como Sables (242 Km); Yukon Arktic (240 Km), Báltico (150 Km) y Jungle Marathon (230 Km), y a groso modo, y repito, tirando muy por lo bajo, hacen un total de unos 59.622 Km recorridos desde que comencé a correr... La vuelta a el mundo tiene 40075Km por el Ecuador, asi que ya voy por la segunda vuelta…
¿Cómo no me voy a desgastar?.
Reconozco que mi motor está intacto, y la parte mental, incluso ha mejorado mucho, pero el chasis, ¡¡ufff el chasis!!, ya le van saliendo algunas averías por desgaste. Las  ITVs ya son de año en año.
Siempre me gustó la máxima "No llenes tu vida de años... ¡¡Llena tus años de vida!!", y aunque aún soy joven y me quedan muchas cosas por hacer, estoy satisfecho de lo hecho hasta ahora y aun con el desgaste, no me arrepiento para nada.
Ayer hice mi último entreno largo de 40 km, 20 de ellos acompañado por mi buen amigo Paco, que el sábado mientras yo corro en Ronda los 101 kms, se enfrentará a su cuarto ironman.
Tengo muchas ganas de correr en Ronda, independientemente de ir ligeramente condicionado por pretender hacer marca para el Spartathlon 2014. Aun así, me conozco bien, y sé que no me dejaré llevar
por ello, regularé, meditaré en todo momento mis sensaciones, y disfrutaré, y lo otro, si se consigue, vendrá por añadidura.
Para quitarme presión, ya me he hecho a la idea de que tengo tiempo de conseguir la marca en alguna carrera de 100 Km. en ruta, donde estoy seguro que lo conseguiré. Tienes propósitos, aspiraciones, expectativas, sueñas, pero no siempre se cumplen, ni salen como lo esperas, y eso es lo maravilloso de la vida.

Ahora a disfrutar de una de las carreras más famosas del calendario Español, y de las que escuchas hablar, y muy bien, desde que comienzas en este deporte. Además con la suerte de coincidir con mi buen amigo José Mª que la repite por segundo año en bicicleta (duattlon), y amigos como Javier, o Julio, Gerardo y Manolo (hermanos de Sables), y además custodiado por Rosana y Nayra; ¿qué más se puede pedir?; hacer lo que quieres junto a los que quieres.
La preparación ha sido más irregular de lo que yo hubiera querido, por la desafortunada lesión en la cadera, pero, como me gusta ver el lado bueno de las cosas, "igual llego más descansado y eso me es favorable". La vida es para vivirla, y no le des más vueltas... ¡vívela!


martes, 30 de abril de 2013

CORRER POR EL MONTE

Correr puede parecer simple y además lo es, porque es algo que hacemos instintivamente desde que comenzamos a andar. Pero hacerlo por el monte, por montaña, si tiene dificultad extra.
La carrera por montaña, es un deporte estimulante, de adrenalina,  y también una forma de contacto con la naturaleza muy simple y muy intensa.
El que la pasada semana el esforzado y plausible Luis Meler, frente a un plato de pasta y una pizza, nos pidiera consejo a Paco y a mí dos horas antes de correr la Jorgeada (Zaragoza-Huesca. 75Km), me ha hecho cavilar y por tanto escribir sobre las carreras, mas bien de montaña:
También se trata de correr si, pero a veces las zancadas pueden ser o muy muy pequeña, porque el gran desnivel no te permite progresar de otra manera, incluso te puede ser más rentable andar para ahorrar esfuerzo muscular, o justo por el contrario, a continuación en las bajadas, las zancadas pueden ser muy muy largas y con mucha percusión muscular e impacto sobre tus articulaciones.
Además bajando, a la dificultad física se suma tu  técnica, tu desenvoltura y tu sagacidad, para progresar confiadamente, puesto que mantener la vertical en algunos trozos, puede resultar dificultoso.
Igualmente hay que tener en cuenta la altitud. A mayor altitud de ascensión tu esfuerzo será más severo por la paulatina escasez de oxigeno. Al bajar, como ya he escrito antes, la dificultad se presenta mas por el relieve de los diferentes terrenos: pedregosos, húmedos, aéreos, o muy pendientes; esto pone a prueba todos tus sentidos, tus capacidades y tu equilibrio.
Yo sostengo que lógicamente los montañeros, y  mas concretamente aún, los que esquiamos, tenemos una cierta ventaja añadida respecto a alguien que proviene únicamente de las carreras de fondo, pues estás mas familiarizado con el terreno, todo te es afín, y deslizándote bien queriendo (por una pedrera), o de manera accidental (por un resbalón en hierba o barro) puedes mantener el equilibrio de forma casi refleja.
Hay varios tipos de carreras:  
Autosuficiencia: Carreras en las que tienes que acarrear y administrar todo tu material y alimentación, y no recibes avituallamiento externo, excepto habitualmente agua. Las hay de un solo día, o por etapas, como las tres en las que yo he participado (Sables, Yukon y Jungle maratón)  
Cronoescaladas o kilómetro vertical: Carreras donde se comete una ascensión a un pico o una montaña, pudiendo ser solo de ascenso, o de subida y bajada.
Trails: Carreras de distancias medias (de 15 a 35 Km. aproximadamente)
Longs Trails: Carreras a caballo entre las Trails y las Ultra Trails. (de 40 o 50 Km.)  
Ultratrails: Carreras de grandes distancias, que en muchas ocasiones superan los 100km.  
Material especifico:
Zapatillas de "correr" por montaña. Y me extiendo fundamentalmente con este material, porque es imprescindible:  
Buena Amortiguación: La acción vertical que ejerce el suelo al apoyar mientras corres, equivale a dos y tres veces tu peso, y no solo al apoyar, sino también durante la propulsión.
Por eso, tu peso es un aspecto fundamental para determinar la amortiguación que necesitas. Independientemente de gustos personales, a mayor peso, más amortiguación.
También factores a tener en cuenta en la elección, son las distancias y las características de la carrera. Comodidad y buenas sensaciones es lo principal para prevenir lesiones.  

La Flexibilidad: La teoría dice que tienen que permitir una flexión del 30% por detrás del tarso. Si la suela es muy rígida supone un esfuerzo extra al dar los pasos.
Así mismo es un factor clave tanto para la impulsión como, como para suavizar el impacto.

Peso: Reconozco que en mi caso es algo que no miro a la hora de elegir unas zapatillas (no somos profesionales). El peso es un factor de compromiso. Son zapatillas de montaña. Rebajar el peso en las zapatillas merma seguro alguna de sus características.
Sobre todo,  a mayor duración de la carrera, escatimar en el peso de una zapatilla, supondrá una peor protección y amortiguación. Cada cual que valore. 

En general: 
Mayor estabilidad implica mayor peso.
Mayor agarre de suela supone un mayor desgaste.
Menor peso, menos amortiguación.
Mayor amortiguación, menos estabilidad y mayor peso.
Mayor rigidez, mas estabilidad pero menor flexibilidad.
Ya veis, la elección consiste en un equilibrio entre tus propias necesidades, gustos y exigencias dependiendo de la actividad.

Otro material:
Calcetines técnicos que hayas probado en mas de una ocasión y te vayan bien; ropa ligera y transpirable, forro polar fino (transpirable y cortaviento), chaqueta ligera (tipo goretex) o chubasquero impermeable; mochila ligera y transpirable (hay muchos tipos en el mercado), o bien, dependiendo de las distancias, riñonera de hidratación; gorra (ligera y transpirable), y va bien un pañuelo tipo buff, por si hay que abrigarse la cabeza; gafas de sol (con buena ventilación, para evitar que se empañen con el sudor). Hay mas material: frontales, bastones, etc, y cada carrera exige su material obligatorio, pero más o menos esto sería lo básico.